Sunday, June 10, 2012

Tren de medianoche

Me gusta pensar que soy un tren que atraviesa Estados Unidos a la medianoche y conversa con sus escritores favoritos. Y en ese tren iría gente como George Bernard Shaw, Frost, Shakespeare, Steinbeck, Huxley, Thomas Wolfe.


Ray Bradbury, en una nota a la revista Paris Review.

Sunday, May 27, 2012

Algo en la vida

"El amigo de un amigo tuvo una vez un accidente: un tipo medio loco lo atacó con una navaja y lo tuvo secuestrado en el baño de un bar casi trece horas. Quería que le dieran un auto y pasaporte y que lo dejaran cruzar a Brasil, del o contrario iba a tener que matarlo (al amigo de mi amigo). El loco temblaba como un endemoniado y le puso la navaja en la garganta y en un momento dado lo obligó a arrodillarse y a rezar el padrenuestro. La cosa se iba poniendo cada vez peor, cuando de golpe al loco se le pasó el revire y soltó el arma y empezó a pedirle disculpas a todo el mundo. Un momento de nervios lo tiene cualquiera, decía. El amigo de mi amigo salió del baño caminando como dormido y se apoyó en una pared y dijo: Por fin me ha sucedido algo. Por fin me ha sucedido algo".

"Todos nos inventamos historias diversas (que en el fondo son siempre la misma), para imaginar que nos ha pasado algo en la vida. Una historia o una serie de historias inventadas que al final son lo único que hemos vivido. Historias que uno mismo se cuenta para imaginarse que tiene experiencias o que en la vida nos ha sucedido algo que tiene sentido".

Ricardo Piglia, en Respiración artificial

Inmersión oriental


Wednesday, May 9, 2012

Hoy

"Hace mucho tiempo, O. Henry contaba la historia de una pareja de amantes jóvenes y pobres que, por hacerle al otro un regalo importante, venden lo más valioso que poseen: ella se corta el cabello para comprarle a él una cadena de oro para su reloj, mientras que él vende su reloj para comprarle a ella una peineta de carey para su cabello. La moraleja final parecería ser que los grandes actos de amor son, en esencia, inútiles".

Paola Kaufmann, en El salto.

Wednesday, April 4, 2012

Erizos


El vaivén del colectivo, el sol que entra tibio a través de la ventana, el recuerdo, lo adormecen de a poco.

Escucha a una mujer que habla en voz baja y lejana, un bocinazo, el ladrido de un perro.

Se acomoda en el asiento rígido y en ese cálido estado de somnolencia, siente sobre la cara la ácida textura del erizo de mar, el gelatinoso cuerpo que lo asfixia.

Sunday, April 1, 2012

De las flores la piedad

Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis así
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.

Sólo quisiera saber
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito de nacer),
qué más os pude ofender
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
qué yo no gocé jamás?

Nace el ave, y con las galas
que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma
o ramillete con alas,
cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma;
¿y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad?

Nace el bruto, y con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas
(gracias al docto pincel),
cuando, atrevida y crüel
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad,
monstruo de su laberinto;
¿y yo, con mejor instinto,
tengo menos libertad?

Nace el pez, que no respira,
aborto de ovas y lamas,
y apenas, bajel de escamas,
sobre las ondas se mira,
cuando a todas partes gira,
midiendo la inmensidad
de tanta capacidad
como le da el centro frío;
¿y yo, con más albedrío,
tengo menos libertad?

Nace el arroyo, culebra
que entre flores se desata,
y apenas, sierpe de plata,
entre las flores se quiebra,
cuando músico celebra
de las flores la piedad
que le dan la majestad
del campo abierto a su huida;
¿y teniendo yo más vida
tengo menos libertad?

En llegando a esta pasión,
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho
pedazos del corazón.
¿Qué ley, justicia o razón,
negar a los hombres sabe
privilegio tan süave,
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave?


Pedro Calderón de la Barca, en La vida es sueño.

Tuesday, March 27, 2012