<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707</id><updated>2012-01-31T00:29:24.009-03:00</updated><title type='text'>Sueños intranquilos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>255</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-3698512677150709641</id><published>2012-01-20T18:47:00.002-03:00</published><updated>2012-01-20T18:51:45.948-03:00</updated><title type='text'>Chapó</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;span&gt;—Yo también escribí un comunicado esta mañana —dice, y, sin otra aclaración, se pone a leer lo que está escrito en la hoja: &lt;i&gt;En uno que se moría / mi propia muerte no vi, / pero en fiebre y geometría / se me fue pasando el día / y ahora me velan a mí&lt;/i&gt;. El matemático, que ha entrecerrado los ojos y ha adoptado una expresión de placer anticipándose a la lectura, para demostrar sin duda —y sin duda a causa de la presencia de Leto— que ya ha gozado muchas veces de la prerrogativa de una lectura privada de los poemas de Tomatis, el Matemático, digo, cuando Tomatis termina su lectura, lenta y un poco aflautada, pero bastante monocorde, se vuelve hacia Leto interrogándolo con ojos extasiados. Y Tomatis, haciendo, como dicen, silencio, se pone a mirar, con indiferencia deliberada, la vereda soledada, el cielo azul, los autos, la gente que pasea por la calle. &lt;i&gt;Soberbio&lt;/i&gt;, se apresura a decir el Matemático. Y Leto, después, por el contrario, de una vacilación: ¿No podrás leerlo de nuevo? Hay cosas que se me escaparon.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;span&gt;Una sombra tenue pasa, rápida, por la cara de Tomatis. Sin haberlo pensado nunca, sbe que un pedido de relectura es una forma velada de indicar que el efecto buscado por el lector no ha alcanzado al oyente y que el oyente, o sea Leto, ¿no?, para no verse en la obligación de ensalzar lo que no le ha hecho ningún efecto, utiliza el pedido de relectura con fines dilatorios y también para preparar, durante la relectura, un comentario convencional que deje satisfecho a Tomatis. Pero en rigor de verdad, Leto no lo ha escuchado: mientras leía, recuerdos desteñidos, sin orden, y casi sin imágenes ni contenido, lo han arrancado de la mañana de octubre, llevándolo muchos meses atrás, al período durante el cual, gracias a la diligencia de Lopecito y a causa de la fuga compulsiva de Isabel, se han venido a vivir a la ciudad. Leto percibe la humillación leve, a su juicio injustificada, de Tomatis, cuando comienza a leer por segunda vez el poema y siente, sobre todo, mientras asume una expresión mucho más atenta que la que hubiese bastado a una atención natural, la mirada que clava en su rostro, desde un poco más arriba que su cabeza, el Matemático, quien parece haber asumido, solidarizándose con Tomatis, un control severo sobre la emoción estética que, perentoria, la lectura debe despertar en él, control que, desde luego, produce un efecto inverso al deseado, ya que por su presión excesiva sobre Leto se convierte en un motivo de distracción. La voz monocorde, aflautada y lenta de Tomatis, un poco diferente de su voz natural, va profiriendo las sílabas, las palabras, los versos del poema, estructurando, gracias a su entonación artificial, un fragmento sonoro de esencia paradójica, como se dice, ¿no?, que al mismo tiempo pertenece y no pertenece al universo físico.así, físico, ¿no?, que es, también, otro modo que tienen de decirle a eso, el magma ondulatorio y material, tan desmedido en su exterioridad, menos apto al rito que a la deriva, aunque el animal soñoliento que lo atraviesa, fugaz, sospechando su existencia, se obstine en naufragar contra él en asaltos clasificatorios y obcecados. Austera o lapidaria, la voz de Tomatis declama: &lt;i&gt;En uno que se moría / mi propia muerte no vi, / pero en fiebre y geometría / se me fue pasando el día / y ahora me velan a mí.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;span&gt;— Redondo —estima por fin Leto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;span&gt;Juan José Saer, en &lt;i&gt;Glosa&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-3698512677150709641?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/3698512677150709641/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=3698512677150709641&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3698512677150709641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3698512677150709641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2012/01/chapo.html' title='Chapó'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6277910397813197605</id><published>2012-01-17T18:22:00.003-03:00</published><updated>2012-01-17T18:25:02.288-03:00</updated><title type='text'>Cruzan</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Pasan de la sombra al sol, de la vereda a la calle, de la calle a la vereda y del sol a la sombra de nuevo sin cambiar el ritmo de su paso y sin estar obligados a detenerse una sola vez, ya que, por una de esas casualidades, ningún auto pasa en ese momento por la trasversal.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Juan José Saer, en &lt;i&gt;Glosa.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6277910397813197605?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6277910397813197605/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6277910397813197605&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6277910397813197605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6277910397813197605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2012/01/cruzan.html' title='Cruzan'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-5409621964158555075</id><published>2012-01-12T10:45:00.006-03:00</published><updated>2012-01-14T19:02:41.310-03:00</updated><title type='text'>Veracidad</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Cuenta Juan Villoro que cuando Tomás Eloy Martínez escribía Santa Evita pensó a Perón y a su esposa en el Luna Park: la primera vez que se vieron, ella se acercó y le dijo una frase &lt;/span&gt;al oído.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tomás Eloy se preguntó qué podría haber dicho, y decidió, conjeturando, que fuera: “gracias por existir”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tiempo después, en un museo del peronismo, descubrió esas palabras, enmarcadas en una vitrina. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Escribió una carta entonces, dirigida al director del museo, donde le contaba que él había inventado esa frase, para justificar su novela. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Recibió una andanada de respuestas de organizaciones peronistas: &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Quién se creía que era para refutar la veracidad de tamaño hecho histórico?&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-5409621964158555075?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/5409621964158555075/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=5409621964158555075&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/5409621964158555075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/5409621964158555075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2012/01/historia.html' title='Veracidad'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1078962443587109089</id><published>2011-12-31T21:09:00.000-03:00</published><updated>2011-12-31T21:10:00.080-03:00</updated><title type='text'>Verdadero</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 15px; line-height: 22px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 15px; line-height: 22px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;A partir de cierta edad, las coincidencias con otros escritores o las novedades te importarán menos que lo que creas verdadero.&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 15px; line-height: 22px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 15px; line-height: 22px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Jorge Luis Borges.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1078962443587109089?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1078962443587109089/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1078962443587109089&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1078962443587109089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1078962443587109089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/12/verdadero.html' title='Verdadero'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-3010578797717250416</id><published>2011-12-20T20:26:00.000-03:00</published><updated>2011-12-20T20:27:00.303-03:00</updated><title type='text'>Mentir</title><content type='html'>Nunca se debe mentir. El arte tiene esta grandeza particular: no tolera la mentira. Se puede mentir en el amor, en la política, en la medicina, se puede engañar a la gente e incluso a Dios, pero en el arte no se puede mentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anton Chejov, en Consejos para escritores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-3010578797717250416?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/3010578797717250416/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=3010578797717250416&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3010578797717250416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3010578797717250416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/12/mentir.html' title='Mentir'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7159387260938054625</id><published>2011-12-19T12:31:00.001-03:00</published><updated>2011-12-19T12:33:07.560-03:00</updated><title type='text'>Tomar conciencia</title><content type='html'>Gowan llenó el vaso hasta el borde, lo alzó y fue bebiendo hasta vaciarlo. Se acordaba de haber dejado el vaso sobre la mesa con mucho cuidado, pero enseguida tomó conciencia simultáneamente de encontrarse en la calle, del aire frío y gris del amanecer, de una locomotora jadeando en el desvío, a la cabeza de una oscura hilera de vagones, y de que estaba intentando decirle a alguien que había aprendido a beber como un caballero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;William Faulkner, en Santuario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7159387260938054625?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7159387260938054625/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7159387260938054625&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7159387260938054625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7159387260938054625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/12/tomar-conciencia.html' title='Tomar conciencia'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1877906504212203674</id><published>2011-12-17T13:29:00.002-03:00</published><updated>2011-12-17T13:29:42.143-03:00</updated><title type='text'>Pesadillas soñadas</title><content type='html'>— En varios de sus cuentos, en El ajedrez o en El condenado a muerte, aparecen pesadillas e insomnios. ¿Tiene eso relación con su vida concreta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Sí, yo tengo ahora pesadillas casi todas las noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¿Pesadillas? ¿Usted tiene pesadillas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Usted me acaba de preguntar por las pesadillas, ¿De qué se sorprende?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Pensé que me iba a decir: "nunca he tenido pesadillas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— No era lógico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¿Cómo son esas pesadillas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Contadas no son horribles, pero soñadas sí lo son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¿No sufre de insomnio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— He sufrido mucho de insomnio y he escrito un cuento que refleja eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Por eso le preguntaba. Pensaba en Funes el memorioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Ese cuento... voy a contarle un detalle que quizás pueda interesarle. Yo padecía mucho de insomnio. Me acostaba y empezaba a imaginar. Me imaginaba la pieza, los libros en los estantes, los muebles, los patios. El jardín de la quinta de Adrogué, esto era en Adrogué. Imaginaba los eucaliptus, la verja, las diversas casas del pueblo, mi cuerpo tendido en la oscuridad. Y no podía dormir. De allí salió la idea de un individuo que tuviera una memoria infinita, que estuviera abrumado por su memoria, no pudiera olvidarse de nada y por consiguiente no pudiera dormirse. Pienso en una frase común: "recordarse", que es porque uno se olvidó de uno mismo y al despertarse se recuerda. Y ahora viene un detalle casi psicoanalítico: cuando yo escribí ese cuento se me acabó el insomnio. Como si hubiera encontrado un símbolo adecuado para el insomnio y me liberara de él mediante ese cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Esther Gilio entrevista a Borges, para la revista Crisis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1877906504212203674?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1877906504212203674/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1877906504212203674&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1877906504212203674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1877906504212203674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/12/pesadillas-sonadas.html' title='Pesadillas soñadas'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-414184090704201241</id><published>2011-11-30T15:27:00.002-03:00</published><updated>2011-12-17T13:31:04.876-03:00</updated><title type='text'>J.C.O</title><content type='html'>"Mientan siempre".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos Onetti, en su decálogo más uno para escritores principiantes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-414184090704201241?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/414184090704201241/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=414184090704201241&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/414184090704201241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/414184090704201241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/11/jco.html' title='J.C.O'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6767017156687989223</id><published>2011-11-16T15:43:00.003-03:00</published><updated>2011-11-16T15:47:22.845-03:00</updated><title type='text'>Deconstructing John</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;strong style="line-height: 28px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;strong style="line-height: 28px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;¿Tus amigos o tu familia piensan a menudo que están en tus libros?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 28px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Sí y -pienso en todos los que se han sentido así- lo han vivido siempre con una deshonra. Si pones a alguien en un papel secundario, asumen que así es como los ves en la realidad… pese a que el personaje sea de otro país y cumpla un rol absolutamente distinto. Si haces ver a alguien vacilante o torpe o de alguna manera imperfecta, asocian rápidamente. Pero si les haces ver bellos, nunca asocian. La gente siempre está mucho más pronta a acusar que a sentirse celebrada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 28px; background-color: rgb(255, 255, 255); " &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 28px; background-color: rgb(255, 255, 255); " &gt;&lt;i&gt;John Cheever, entrevistado por Anette Grant para The Paris Review Interviews. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6767017156687989223?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6767017156687989223/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6767017156687989223&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6767017156687989223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6767017156687989223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/11/deconstructing-john.html' title='Deconstructing John'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8253904473892466970</id><published>2011-11-09T19:08:00.003-03:00</published><updated>2011-11-09T19:12:50.702-03:00</updated><title type='text'>Progresión aritmética</title><content type='html'>Había encontrado entonces una prueba de que, en realidad, la muerte no existía. Era indudable, declaró, que no sólo los individuos en trance de ahogarse, sino todos los moribundos, veían desarrollarse en el último instante su vida entera a una velocidad fantástica, inconcebible para nosotros. Y como esta vida recordada tenía desde luego, a su vez, también un último instante, y este último instante de nuevo otro, etcétera, el morir no significaba en el fondo otra cosa que la eternidad, bajo la fórmula matemática de una progresión aritmética infinita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arthur Schnitzler, en Huir a las tinieblas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8253904473892466970?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8253904473892466970/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8253904473892466970&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8253904473892466970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8253904473892466970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/11/progresion-aritmetica.html' title='Progresión aritmética'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-689087245912487452</id><published>2011-11-08T14:04:00.000-03:00</published><updated>2011-11-08T14:06:10.421-03:00</updated><title type='text'>Un abrigo pesado</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(34, 34, 34); font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: 13px; line-height: 18px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(34, 34, 34); font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: 13px; line-height: 18px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;"&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(34, 34, 34); font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: 13px; line-height: 18px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;A veces creo que la soledad no es un precio. La soledad existe de antes, un escritor es básicamente un solitario más o menos disimulado según los casos, pero un solitario al fin. La escritura es la justificación (porque es una soledad que necesita ser justificada), la defensa de esa soledad. Si lo veo así, el círculo cierra perfectamente. Ya que la soledad le dicta la palabra al escritor, y el escritor no puede elegir sacarse esa soledad de encima como si fuera un abrigo pesado un día caluroso", dice Pablo Ramos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-689087245912487452?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/689087245912487452/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=689087245912487452&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/689087245912487452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/689087245912487452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/11/un-abrigo-pesado.html' title='Un abrigo pesado'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-5783010449826844439</id><published>2011-10-26T14:59:00.002-03:00</published><updated>2011-10-26T15:05:58.158-03:00</updated><title type='text'>Peces</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al principio, cuando instaló la pecera, eran doce movedizos pecesitos pero, iletrado en aguas, el exceso de comida o alteraciones en la temperatura o defectos en la aireación y filtración redujeron el lote rápidamente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La primera muerte fue una catástrofe.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El señor Pelice extrajo el cuerpecito finado, una vez que comprobó en forma absoluta que no se movía ni aun empujándolo con un dedo, con la redecilla de tul y lo depositó sobre una hoja de hortensia en medio del escritorio y lo veló algunas horas con la lámpara de aceite.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con una cuchara clavó un hoyo al pie de una magnolia foscata y enterró allí al pecesito. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Haroldo Conti en &lt;i&gt;Perfumada noche.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-5783010449826844439?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/5783010449826844439/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=5783010449826844439&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/5783010449826844439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/5783010449826844439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/10/peces.html' title='Peces'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1503443233350038992</id><published>2011-10-22T19:46:00.004-03:00</published><updated>2011-10-22T19:52:50.418-03:00</updated><title type='text'>Fotos de una autopsia*</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-8mDGpbeW1TY/TqNIcscdJXI/AAAAAAAAAog/5CXhOtU5Ehk/s1600/Adoracion.JPG" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 235px; height: 172px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-8mDGpbeW1TY/TqNIcscdJXI/AAAAAAAAAog/5CXhOtU5Ehk/s400/Adoracion.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5666452413966263666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Adoración Gutiérrez parece querer sostenerse de ese pañuelo de papel que, ahora, agarra con las dos manos. Está sentada en el comedor de su casa de Ramos Mejía, frente al escritorio donde trabaja como abogada. Tiene los ojos húmedos, la voz tranquila y ganas de que no existan motivos para que alguien la entreviste.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En silencio, esperando que se prenda el grabador, que llegue la primera pregunta, parece desear que los últimos años hayan sido parte de una filmación hecha con una cinta mágica. Una cinta que permita ir hacia atrás; que a medida que retroceda borre las imágenes grabadas. Quiere volver al día en que a su hija la quemaron viva. Retroceder hasta el momento en que María Laura fue rociada con un bidón de nafta; borrar la escena en el basural de Gonnet donde Mirta Orellana y Elida Isopra trataron de asfixiarla con una bolsa de nylon, y no pudieron. La imagen de esas dos mujeres intentando descuartizar a su hija con un pequeño cuchillo. O aquella otra, en el departamento de Villa Lugano, donde le inyectaron Trapax para atontarla. Evitaría los golpes, los insultos. Pondría pausa a las tres de la tarde del miércoles 8 de noviembre de 2000, antes de que María Laura se subiera al Fiat 133 azul en el que la secuestraron. Y se detendría a disfrutar de esa expresión sin miedo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Si pudiera, Adoración retrocedería un poco más: hasta llegar a la última siesta, la vuelta del trabajo, a uno de esos momentos en los que, todavía, nadie podía imaginarse lo que iba a pasar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;El día que fue a reconocer el cuerpo, durante todo el viaje entre Ramos Mejía y La Plata, Adoración Gutiérrez tuvo la ilusión de llegar y descubrir que la que estaba ahí, sobre la camilla de metal, no era su hija. Pensaba: qué hacer si es María Laura. Pensaba: no voy a poder seguir viviendo. Era ella. Y los días se transformaron en una cosa oscura, una sustancia lenta y espesa. Adoración quería quedarse quieta, en la cama hasta enfermar, hasta que pasara algo, cualquier cosa, que terminara con ese sufrimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;A seis meses del asesinato, había tres detenidas pero la causa no tenía juez, fiscal ni nadie que investigara. No quedaba claro dónde había muerto María Laura: los secuestradores la habían tenido en un departamento en Villa Lugano y, luego, la habían llevado a un baldío de Gonnet para prenderla fuego. El lugar de la muerte iba a determinar a qué juzgado le correspondería hacerse cargo. Pero faltaban pericias y el caso seguía nebuloso. En medio de la confusión, Adoración fue a La Plata. Preguntó en mesa de entradas por el nombre de su hija: nada; por el de las imputadas: nada. Un meritorio, un adolescente, ella sólo se acuerda de que se llamaba David, la acompañó a buscar. Juntos encontraron la fiscalía en la que se radicaba la causa. El expediente no estaba. Después de un rato, lo ubicaron. En la fiscalía tuvieron que reconocer que se les había traspapelado. “En ese momento mandaron a hacer las pericias. Si yo no iba a preguntar, si no iba hasta La Plata e insistía para saber qué había pasado, quién sabe qué habría sucedido con el caso”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Los días seguían lentos, oscuros, espesos. Hoy, Adoración dice que cuando uno sufre tanto, en un momento toca fondo. En ese momento, uno hace un clic y toma una decisión tajante. Para bien o para mal. “Yo un día me levanté y dije: no puedo seguir así”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;A los 48 años, empezó a estudiar Derecho. “Además de que me permitía entender la causa, me sirvió de terapia. El tener la mente concentrada en estudiar, en preparar los exámenes, leer monografías y trabajos me hacía pensar en otra cosa”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;No fue fácil. La memoria no era la misma que a los 20. “Y es difícil estudiar después de que te pasó algo terrible”. Le costaba concentrarse. Pero cada contenido teórico lo pensaba referido a su caso. “Una de las primeras materias era Derechos Humanos, que estaba puramente enfocada a los imputados. De la víctima no hablaba nadie. Era muy duro, pero yo no decía nada. No quería que me aprobaran por lástima, ni que los profesores garantistas me tomaran como una representante de las víctimas”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Se dio cuenta de que estudiar era una de las pocas cosas que la hacían sentir bien. “Al poco tiempo, dije: si Dios me da la fuerza para terminar la carrera, voy a trabajar por los derechos de las víctimas”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En agosto de 2004 empezó el juicio. Durante cuatro años, ella ayudó al abogado en su rol de madre. A mediados de 2008 se recibió, empezó a trabajar en la Organización No Gubernamental AVISE y, un tiempo más tarde en el Centro de Protección de los derechos de la víctima. En esos meses, aunque le costó decidirse, asumió la defensa del caso de María Laura. Ayudar a otras madres, a otros familiares de víctimas, le hizo bien. Seguir con la causa del asesinato de su hija no.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;Durante la entrevista, en las dos horas y media en que agarrada de su pañuelo de papel blanco contará su vida y el caso de su hija, Adoración Gutiérrez dirá once veces la palabra “terrible”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Hola, pá&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Hola, Laurita&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—No le avisaste ¿no? ¿A nadie?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—No, no. ¿Qué pasa?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—No, ¿a nadie?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—No, por supuesto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Bueno. ¿Recibiste el llamado de antes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Si, ¿te sentís bien? ¿Estás bien?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Sí estoy bien, pero lo único que piden es la plata y que no se le avise a la policía, ni nada. Sobre todo, lo que van a hacer sino, si se les da eso, ¿viste?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—¿Te golpearon? Tranquila. ¿Los nervios?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Sí. Pero bueno, pasa eso. Lo único que quieren es eso. Los conoz....&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Escuchame. ¿Qué quieren que haga mañana?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Que saques lo del banco. Porque no es que me amenazan a mí sola, es a ustedes también.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—¿Qué hago con la plata?, ¿dónde voy?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Que la tengas vos la plata y ellos después llaman. Pero esto para que me dejen ir ahora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Ajá, escuchame. ¿Te estás…?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Yo cuando vuelva no puedo abrir la boca de nada, ni me tienen que preguntar nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—¿Pero te dejaron salir de la casa?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—No.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—¿Estás en una casa?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—No te puedo decir donde estoy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;(…)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—¿Te están apuntando?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—No, no, no. &lt;/span&gt;Ahora no me están haciendo nada. Va a pasar si se abre la boca. Porque no son dos personas ni tres, son más las que están atrás de todo esto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;(&lt;i&gt;Transcripción del segundo llamado extorsivo, desgrabado en la causa&lt;/i&gt;).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Adoración dice: “Lo dijo Laura. Son varias personas que están atrás de esto”. En la causa queda mucho por saber. “Pese a toda la investigación, sólo hubo dos condenas”. En enero hubo un cambio de fiscal. El juez llamó a declarar a testigos que nunca habían hablado. Adoración confía en que va a haber más detenciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;María Laura fue la primera de cuatro hijos. Nació en 1978. Dos años después, otra nena. Prematura, de seis meses y medio, que tenía una malformación y murió al nacer. Adoración dice que pidió verla. Dice que era hermosa. Tres años más tarde, volvió a quedar embarazada. En el verano fue a Mar del Plata con Laura, el que entonces era su marido y los abuelos de Laura. Cándido Gutierrez, 59 años, tuvo un infarto masivo. Ella le hizo respiración boca a boca, masajes cardíacos. Lo vino a buscar una ambulancia. El padre de Adoración murió al llegar al hospital. Desde ese momento, contracciones, pérdidas y, ahí mismo, trabajo de parto. El bebé, seis meses, pesaba un kilo. Ella lo vio. Lo sintió llorar. Pero en la clínica no había terapia. Lo trasladaron. Y murió en la ambulancia. Unos días después, la maestra de preescolar llamó a Adoración: quería hablar con ella. Los dibujos que hacía María Laura estaban llenos de cruces.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;“Yo no quería volver a intentar, porque había sufrido mucho la pérdida de esos dos bebés —dice Adoración, frente a su escritorio, el pañuelo de papel—. Pero cuando Laura tenía diez años, quedé embarazada de Noelia”. La hermana de Laura nació con una cardiopatía que se podía arreglar con una operación. Si bien, siempre había estado medicada, jugaba como cualquier chico. Iba a cumplir tres años. Pero tenía los órganos en espejo, el corazón a la derecha y la operación que no era tan difícil se complejizó. Sin embargo, aparentemente todo había salido bien. Fue a verla al hospital. En la sala de terapia intensiva, Noelia susurró: “Quiero ir a casita”. Después, vomitó sangre. Después, unos médicos le dijeron a la madre que la hija había muerto. A la semana, luego de que la hubieran enterrado, les avisaron que la única forma para saber qué había pasado era hacer una autopsia. Demasiado tarde. Nunca nadie pudo demostrar que hubiera habido mala praxis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Y pese a todo, ahora, Adoración dice: “pero los problemas vinieron después“.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;           &lt;/span&gt;Se divorció de su marido. Laura dejó la escuela porque tenía miedo de salir a la calle, ganas de nada. Sin embargo, pudo superarlo y a los 20 años terminó el secundario. Empezó a trabajar en una clínica de Casanova. Ahí conoció a su novio, Wilfredo Percy Incio Chepeyquen, el médico que, dice Adoración, fue el autor intelectual del asesinato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El amor todo lo puede&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Todo parece hermoso cuando éste crece&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;(…)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Pero cuidado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Al encontrar un amor no te entregues de prisa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;No te enamores perdidamente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Siempre tené los pies sobre la tierra y aunque creas en esa persona desconfiá un poquito&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Porque ese sueño puede convertirse en pesadilla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Puede derrumbarte en un segundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;(Fragmento de un poema de María Laura que Adoración publicó en un libro un año después de la muerte de su hija).&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;—¿Alguna vez viste fotos de una autopsia? —dice Adoración,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;con la causa en la mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;—No.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;—Mirá éstas. De Laura. Acá se ve la espalda quemada. Mirá: las cortaduras en las articulaciones —señala una foto en blanco y negro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Luego otra. Y otra más. Pasa las páginas fotocopiadas. Tiene los ojos húmedos. Sin embargo, en ningún momento se pondrá a llorar. No perderá la entereza. Como si lo que estuviera haciendo fuera demasiado importante para detenerse en sus sentimientos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;—Hay una, por acá, donde se ve mejor cómo encontraron el cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Adoración escuchó a un perito diciendo que habían querido descuartizar a su hija. Escuchó a dos mujeres que antes de ser condenadas a cadena perpetua por asesinar a María Laura dijeron ser inocentes. Escuchó a una testigo que encontró el cuerpo. Escuchó la pregunta: ¿Qué sintió al ver el cadáver? Escuchó la respuesta: olor a carne asada. Escuchó muchas cosas. “Fue duro”, dice y se suena la nariz con el pañuelo de papel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;En medio de los alegatos, mientras el abogado defensor hablaba, Adoración se puso de pie y aplaudió con bronca. Con una furia seca, contenida, irreverente. Aplaudía cada vez más fuerte. El hombre dejó de hablar. Hasta el aire estaba incómodo. El juez del Tribunal pidió silencio y llamó a un cuarto intermedio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Faltaban dos alegatos. El abogado le recomendó que saliera de la sala. Él entendía que todo esto era muy duro. Ella: no. Se iba a quedar: en silencio escucharía lo que fuera. “Traté de abstraerme de lo que decían. Miraba una foto de Laura: lloraba. Las lágrimas se me caían de adentro. No podía hablar. No podía aplaudir. No podían prohibirme que llorara”. Hubo dos cuartos intermedios de media hora. El resto del tiempo, desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde, Adoración lloró lágrimas de Justicia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;En noviembre de 2011, su caso se publicó en Clarín. Al día siguiente la llamaron de radios y revistas. Fue al programa de televisión de Mirtha Legrand y contó su historia. Diez días más tarde, la policía detuvo al médico Wilfredo Percy Incio Chepeyquen, a su hija Maira Incio Loreto, y a&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Víctor Hugo Cisterna, empleado de una santería.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El 24 de diciembre, según dice Adoración por un error del fiscal que citó una prueba inexistente, Chepeyquen salió de la cárcel. Ese día, ella fue al juzgado a revisar unos papeles. Al dar vuelta en un pasillo, se encontró frente al acusado de planear el crimen de su hija. No se cree una mujer violenta. No sabe qué podría haber hecho si se quedaba ahí. Decidió seguir caminando. Dice que fue terrible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Esa semana empezó a tener contracturas, vértigo, mareos. “La situación me afectó muchísimo, pero pude sobreponerme”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;En enero, después de que se agregaran los habeas corpus y las presentaciones de los abogados, pudo leer el expediente completo. Lo analizó en sus vacaciones: vio los detalles de cada allanamiento. “Pero no como los vieron el fiscal o los investigadores. Viéndolos en profundidad, cruzando información, pensando en todo lo que había pasado”. Siete cuerpos, doscientas fojas, una causa muy compleja. Dos mil cuatrocientas páginas que Adoración leyó veces y veces y veces. La parte en que María Laura habló con el padre creyendo que iba a volver a su casa. La parte en la que las dos mujeres fueron a la estación de servicio y llenaron un bidón con cinco pesos de nafta. Todas esas partes. “Y las fotos del hallazgo del cuerpo. Son terribles. Mi hija quemada, desfigurada: de frente, de perfil. Sin embargo, y aunque parezca mentira, ver lo que le hicieron me dio más fuerza para seguir adelante. Para no bajar los brazos. Porque uno ve las fotos y no puede creer que haya seres humanos capaces de hacer eso: los cortes, la carita casi sin nariz”.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;El médico que la atendió después de la crisis nerviosa, sus amigos, muchos famliares le dijeron que, mejor, quizás, sería poner otro abogado. Lo pensó pero se preguntó quién tomaría un compromiso como el de ella. Diez años, miles de hojas, varios fiscales, una causa complicada. “Dejarla sería fallarle a Laura y fallarme a mí misma. Conozco el caso como nadie y si no lo sigo yo, no va a llegar a ningún lado. Hay muchos cabos sueltos —dice aferrada a su pañuelo de papel blanco—. Yo sigo: aunque me cueste la salud, voy a buscar Justicia hasta el final”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(34, 34, 34); line-height: 16px; background-color: rgb(255, 255, 255); font-size: small; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;*Nota publicada en la revista Viva.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1503443233350038992?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1503443233350038992/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1503443233350038992&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1503443233350038992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1503443233350038992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/10/adoracion-gutierrez.html' title='Fotos de una autopsia*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-8mDGpbeW1TY/TqNIcscdJXI/AAAAAAAAAog/5CXhOtU5Ehk/s72-c/Adoracion.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-4338957502341577454</id><published>2011-09-29T10:32:00.004-03:00</published><updated>2011-09-29T10:35:09.295-03:00</updated><title type='text'>TV</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-SsTSKQAiM7g/ToRzx_jwZ8I/AAAAAAAAAoM/ukmNFv9twfs/s1600/television.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 284px; height: 308px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-SsTSKQAiM7g/ToRzx_jwZ8I/AAAAAAAAAoM/ukmNFv9twfs/s400/television.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5657774334596376514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;"No niego que la televisión tenga valor: al menos, como opiáceo".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;John Gardner en &lt;i&gt;Para ser novelista&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-4338957502341577454?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/4338957502341577454/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=4338957502341577454&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4338957502341577454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4338957502341577454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/09/tv.html' title='TV'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-SsTSKQAiM7g/ToRzx_jwZ8I/AAAAAAAAAoM/ukmNFv9twfs/s72-c/television.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-5186600175839594034</id><published>2011-09-28T01:11:00.000-03:00</published><updated>2011-09-28T01:12:39.039-03:00</updated><title type='text'>Mapa</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-zwq3gSSwaGA/ToKelJDXpsI/AAAAAAAAAoE/w8pMEN2tiJQ/s1600/Countofmontecristorelations_esp.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 102px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-zwq3gSSwaGA/ToKelJDXpsI/AAAAAAAAAoE/w8pMEN2tiJQ/s400/Countofmontecristorelations_esp.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5657258442853164738" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-5186600175839594034?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/5186600175839594034/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=5186600175839594034&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/5186600175839594034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/5186600175839594034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/09/mapa.html' title='Mapa'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-zwq3gSSwaGA/ToKelJDXpsI/AAAAAAAAAoE/w8pMEN2tiJQ/s72-c/Countofmontecristorelations_esp.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1178453890693460479</id><published>2011-09-18T19:10:00.005-03:00</published><updated>2011-09-18T20:55:33.709-03:00</updated><title type='text'>Pasión, locura y millones en la cima del mundo*</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-gAZgZLnrruA/TnZuz_NawUI/AAAAAAAAAn8/1xmG85lWbh8/s1600/rescate%2Bbenegas.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-gAZgZLnrruA/TnZuz_NawUI/AAAAAAAAAn8/1xmG85lWbh8/s400/rescate%2Bbenegas.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5653828221630333250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="white-space: pre-wrap; "  &gt;&lt;i&gt;Resignaron su récord para salvar la vida de otro alpinista. La polémica detrás del oxígeno que algunos se niegan a usar aun al borde de la muerte, y los 50 mil dólares que puede costar la conquista del Everest. Los mellizos de la montaña y los códigos que se manejan en el más extremo de los deportes.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;div style="background-color: transparent; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0); font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; background-color: transparent; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En la foto se ve el cielo nepalés veteado por nubes difusas, el desnivel de la montaña, la nieve, lo áspero de las rocas: la inmensidad del Himalaya. Se ve, en primer plano, de espaldas, a un hombre, con una enorme mochila gris, una campera roja y botas con crampones, que mira hacia un punto no tan lejano en dirección a la cima. Y más allá, donde termina la nieve y aparecen las rocas, se ve también un bulto amarillo.&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En la foto no se ve que ese bulto amarillo es un alpinista que hace dieciséis horas espera que alguien lo ayude. Estática, la imagen no muestra que el hombre de espaldas, que hace un día subió al Everest, que hace menos de tres horas salvó de la muerte a una pareja, va a rescatar, también, al alpinista de campera amarilla. No se ve, tampoco, lo que vendrá después: las denuncias por abandono de persona, el sentimiento de culpa de quienes no pudieron ayudar, las peleas, las notas a los argentinos heroicos, el debate por el uso de oxígeno, de corticoides, las amputaciones, la discusión sobre si esto sigue siendo un deporte o si todo se transformó ya en un negocio inmenso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y sin embargo, esta foto, que no podrá ser publicada por un acuerdo entre rescatado y rescatistas, dice mucho más de lo que muestra. Dice que hay cosas que se cuentan y otras que quedan allá arriba, enterradas en la montaña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;El domingo 22 de mayo, alrededor de las dos y media de la mañana, camino a la cima del monte Lhotse, en Nepal, el andaluz Manuel “Lolo” González se dio cuenta de que no tenía su piqueta. Volvió a la carpa a buscarla. Cuando retomó el sendero sintió de golpe unas irrefrenables ganas de ir al baño. La falta de inodoro a ocho mil metros de altura y el traje preparado para soportar vientos de cien kilómetros por hora hicieron que la cotidiana acción demorara más de lo previsto. Sus compañeros de cordada siguieron subiendo. Él llegó a la cumbre a las tres y media de la tarde.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Lolo se acuerda de que en la cima de la montaña se sacó una foto con el iraní Mahdi Amidi. Se acuerda de que el hombre le dijo que prefería esperar a una pareja de españoles que habían quedado retrasados; que empezó a bajar tranquilo, disfrutando del paisaje. Se acuerda de que a las siete de la tarde armó el teléfono satelital, llamó al campamento base, pidió que le llevaran agua caliente. Después, no se acuerda de más nada. En realidad, se acuerda de los sueños que, cree, hicieron que se moviera, que caminara en medio de la noche helada. De esas cuatro alucinaciones por las que hoy está vivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Una. Sobre la ladera de la montaña hay casas incrustadas en la nieve. Desde las puertas se asoman nepaleses que le hablan, le dicen que siga, le indican el camino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Dos. Tres guardaparques vienen a pedirle ayuda. Dicen que se les rompió el auto. Lolo hace un llamado por teléfono y, al rato, llegan tres hombres que arreglan el problema: le ofrecen alcanzarlo a algún lugar. Él responde “no”: prefiere quedarse por ahí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Tres. Un sherpa le pregunta por un nuevo hotel que han abierto en la zona. Caminan juntos, suben por la pendiente hasta llegar a una moderna construcción. Más tarde, otro sherpa. También busca el hotel. Él lo acompaña. Luego, una mujer. Lolo va con ella pero protesta, se pregunta qué pasa que todo el mundo viene a preguntarle, hoy, dónde diablos queda ese lugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Cuatro. Camina en la nieve, un rato largo, hasta llegar al campo base. Sin embargo, ahí, no hay nada. Piensa: han quitado las tiendas, han sacado todo. Está amaneciendo y él está cansado. Piensa: me voy a tumbar un poquito, con buena luz, seguro, encuentro el campamento. Se acuesta a dormir. Allí, en un rato, lo encontrarán los argentinos: Damián Benegas y Matías “Matoco” Erroz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Pero no todavía, porque a Damián le faltan seis horas para llegar a esa altura: ahora está en su campamento, junto con su compañero Matoco, descansando luego de hacer cumbre en el Everest. El objetivo siguiente es subir al Lhotse (&lt;st1:metricconverter productid="8.516 metros" st="on"&gt;8.516 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;) y al Nuptse (&lt;st1:metricconverter productid="7.861 metros" st="on"&gt;7.861 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;), hacer las tres cumbres sucesivas y lograr, así, un récord; pero entra una llamada de radio: es su hermano mellizo, Willie, desde el campo base, que le dice que hay un problema. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;— Sé que una persona no llegó al campo cuatro: está perdida. Del resto de la expedición, cinco o seis españoles, no se sabe nada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y como si algo se le hubiera encendido dentro, Damián se pregunta qué hacer. Trata de averiguar dónde pudo perderse el hombre. Si salió a tal hora, si llegó a la cumbre, si la última comunicación satelital la tuvo… y después no se sabe más nada: debería estar acá. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando todo haya pasado, varios de los alpinistas que estuvieron esa noche en la montaña saldrán a defenderse de las críticas por haber abandonado a un compañero, por haber dejado morir a una persona. Aclararán que ellos no fueron juntos. Dirán que eran escaladores independientes, que no estaban todos en el mismo grupo. El español Lolo, que será rescatado por los argentinos, comparte carpa con Juanjo Garra y con Juanito Oiarzabal. Garra, en declaraciones a una revista española confesará haberse sentido mal por la situación. “Me duele no haber tenido la fuerza y el coraje para ir por él. Desde el campo base nos dijeron que bajásemos, pero ésa no es excusa”.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Oiarzabal, en cambio, dirá: “Yo iba solo, compartiendo el permiso de la expedición con algunos alpinistas que conocía. Pero nuestra responsabilidad colectiva se acababa en el campo base. A partir de allí comenzaba la responsabilidad personal”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Aún falta para eso. Damián y su compañero Matoco recién salen a buscar al hombre que está perdido. Sin embargo, cuando ven a lo lejos una mancha amarilla, escuchan más cerca los gritos de ayuda: el resto de la expedición. Primero, lo urgente. Luego, deciden, irán por el cadáver. Dentro de una carpa encuentran a dos españoles: la burgalesa Isabel García y el vizcaíno Roberto Rodrigo: él, muy mal. Ciego, ¿con edema cerebral?, y con los dedos negros. El frío es como el fuego: avanza sobre la piel y quema, deja ampollas de primero, segundo, tercer grado. Si el frío llega al hueso, no queda opción, habrá que amputar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Aunque ahora eso no se piensa, porque lo que hace Damián es sacarse la máscara de oxígeno, para dárselas. Ellos, no entienden demasiado, le preguntan quién es. Les explica: les va a pasar la máscara, vino a rescatarlos. Y ellos, entonces, dicen que no. Y Damián: “¡Estoy acá arriesgando mi vida por ustedes! ¡Ya se murió otra persona en esta montaña, no quiero que se muera nadie más!”. Pero los españoles insisten. La verdad, oxígeno ellos prefieren no tomar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En 1978, después de que el italiano Reinhold Messner demostrara que el cuerpo humano soporta un ascenso al Everest sin ayuda, empezó la polémica. Y a pesar de que el oxígeno está clínicamente exigido para quienes suben a más de &lt;st1:metricconverter productid="7.000 metros" st="on"&gt;7.000 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;; de que &lt;st1:personname productid="la  Agencia Mundial" st="on"&gt;la&lt;span&gt;   &lt;/span&gt;Agencia Mundial&lt;/st1:personname&gt; Antidopaje no lo considera doping; de que éste no es un deporte reglado (no hay puntos, controles ni clasificación), en algunos lugares como el País Vasco, donde empresas y gobiernos financian a sus deportistas, el hecho de ponerse la mascarilla unos segundos puede significar la pérdida del patrocinio. Que aunque uno haya llegado a lo más alto de la montaña, otros escaladores digan que no, que esa cumbre no cuenta. La polémica existe. Y los que se oponen a esta rigidez se preguntan por qué entonces la dexametasona, un fuerte corticoide, que los españoles usan cuando sienten que no dan más, que están entrando en edema cerebral, no es doping. Y dicen también que quienes hablan de la pureza de la escalada dependen de expediciones comerciales que usan oxígeno: que suben primero y ponen cuerdas fijas que ellos, después, van a usar en silencio.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;    &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Hoy, sentado en la oficina de un negocio de ropa de un shopping de Buenos Aires, un mes después del rescate, el mate en la mano, Damián Benegas dice que en ese momento, en esa carpa, no era él. Era un ser desensibilizado tratando de salvar a otra persona. Era una máquina de reaccionar. “A veces pienso: pobre flaco el español. Pero yo&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;tenía enfrente dos personas que no querían ser ayudadas”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Además de deshidratación, la falta de oxígeno puede provocar cambios en los parámetros sanguíneos, daños en los pulmones, el nervio óptico, el cerebro. Puede hacer que el corazón de una persona, de un segundo a otro, deje de latir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Escribe en su blog el español Roberto Rodrigo la crónica del rescate; él ciego, los dedos congelados: “Son argentinos. Llegan a la tienda y nos dicen que vienen a rescatarnos. A mí me colocan directamente una bombona de oxígeno (mira por dónde, yo que siempre he estado en contra de llevar oxígeno, incluso de emergencia… pero en las circunstancias en las que estoy creo que me puede ayudar a salir de aquí) y me vendan los ojos totalmente. A Isa también le quieren poner el oxígeno pero ella no quiere ya que dice que no lo necesita, se encuentra bien. Prefiere que me lo pongan a mí. La verdad es que ella estaba cansada después de tantas horas bajando, pero la conozco y sé que podía salir de allí sin él; de hecho así lo hace. Un argentino se enfada y arremete contra ella diciendo bastantes burradas (los nervios son traidores y malos consejeros, así que no le doy más importancia)”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Un sherpa sube y ayuda a Roberto Rodrigo, ciego, con congelamientos en manos y pies a bajar hasta el campo dos, donde lo vendría a buscar un helicóptero. Isabel García baja con el iraní Mahdi Amidi. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;A través de la radio Willie, que está junto con otras personas en el campamento base coordinando el rescate, le dice a Damián: “Bueno, ahora, antes de ir a buscar el cuerpo, descansá, comé algo”. Y Damián, que ahora ceba un mate caliente, dice que a su hermano le presta atención hasta un momento. “Estoy a ocho mil metros. Dejame hacer las cosas tranquilo”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Veinte grados bajo cero de temperatura, vientos de cuarenta kilómetros por hora, Damián, campera de duvet, máscara de oxígeno, movimientos lentos como los de un astronauta, vuelve a ver a unas diez cuadras hacia arriba, lo que supone es un cuerpo muerto. La foto que no será publicada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Cuando en la montaña un alpinista encuentra un cadáver, se acerca y lo ata a una piedra, para que el viento no lo vuele, la nieve no lo tape, para que no se convierta en un desaparecido más. “No hay nada peor para una familia que no saber qué pasó. Desconocer dónde está el cuerpo es no tener un final. Entonces uno suele ir, poner un clavo en la roca, y sacar una foto”, dice Damián.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Entonces sube y lo ve tirado, en posición fetal, y piensa en una película de terror. Por radio, se comunica con Willie, le pregunta cómo se llama esta persona. &lt;/span&gt;Y Willie, desde el campamento base, dice: Lolo. Y Damián piensa: voy a gritar y si no se mueve, al menos, los malos espíritus van a alejarse. Y Grita: ¡Lolo! Y el cuerpo, la mancha amarilla, a unos cien metros de él, se estremece y entonces él dice: “¡Shit!”. Porque ahora es cuando realmente las cosas se complican. A más de ocho mil metros de altura, una cuadra son diez cuadras, un paso son diez pasos y si uno se saca la mascarilla de oxígeno y no se mueve lento, como si estuviera actuando, es probable que nada salga bien. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;— Willie, ¿Y ahora qué hacemos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y Willie, a dos meses de aquel día, sentado en una oficina de un canal de televisión, dice que el escenario es como el que se le plantea a un bombero frente a un incendio. Está apagando las llamas en el primer piso y le avisan que en el cuarto hay una vieja, sola, con su gato: nadie quiere meterse dentro de ese fuego. Cualquiera tiene un miedo atroz. El cansancio de haber hecho cumbre en el Everest el día anterior, el estrés, la poca comida (barras energizantes, mucho mate), las veinte horas que faltaban hasta llegar abajo con una persona viva, sin máscaras de oxígeno, sin una camilla. “Si el rescate no se puede hacer, no se hace. La persona quedará ahí arriba”, dice Willie aunque también dice que si uno toma la decisión de meterse en el fuego, después, es casi imposible volver atrás. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Su hermano Damián, que subió la escalera con las llamas bajo los pies, cree que no existe un código de montaña. Dice que el respeto hacia la vida es uno, que se cumple ahí, en una ruta o en el medio de un valle. “Hubo personas que me dijeron: qué bajón que al final no pudiste terminar la expedición, llegar a la cima de esas tres montañas. Y mi respuesta fue que salvamos tres vidas. Y que las tres cumbres van a seguir ahí, pienso que pueden esperarme”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;—Esperá un poco. No te acerques. Pensá bien lo que vas a hacer —dice Willie, desde lejos, ahora preocupado.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Damián, desoyendo a su hermano, se acerca a Lolo. Le habla, le pregunta cómo está. El español, todavía confundido, pide dexametasona.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;— No te pongas abajo, ni al lado. Trabajá desde arriba. No te ates a él, que si se cae te lleva. ¿Ok? Anclenlo a una roca. Tenés hasta las cuatro de la tarde, Damián. Estén donde estén, el rescate termina a las cuatro y ustedes vuelven. No largués el oxígeno. No me importa: no largues el oxígeno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Lolo abre los ojos y durante unos segundos no entiende dónde está. No siente las piernas, piensa que se cayó, que las tiene quebradas. Matoco consigue atarlo a una roca. Ahora, tienen que trasladarlo 150 metros hacia la izquierda. ¿Cómo? Como sea. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Damián, el mate en la mano, recuerda que de a ratos miraba atrás, se fijaba si su rescatado seguía vivo. “Che, Lolo, ¿estás bien? Y si no me decía nada: ya está, buenísimo, lo dejamos acá, mañana lo buscarán. Pero siempre estaba ahí; atento. Incluso preguntándonos cómo estábamos nosotros”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Y hoy, el sobreviviente dice que si alguien que no practica este deporte, que no conoce de qué va la historia, ve cómo se arrastra a un rescatado en el medio de la montaña, puede pensar cualquier cosa. “Puede parecer que es violencia injustificada. Pero si para que reaccione hay que darle dos tortazos, habrá que dárselos”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pasó. En febrero de 2009, el canal 7 de Mendoza emitió una filmación del rescate fallido del guía Federico Campagnini en el Aconcagua. Los diarios hablaron de crueldad, el Gobierno provincial echó al jefe de la patrulla, el padre del guía dijo que a su hijo lo dejaron morir. “El video fue una edición de cinco minutos de un proceso que duró dieciséis horas”, dice Willie Benegas, que estuvo en el rescate. Y dice que los contextos son distintos, que no se puede analizar una situación con los parámetros de otra. Que no todo es tan simple. Que el rescatista tiene que ser directo, frío, mantener alta la adrenalina, estar en actitud de enojado. Que si se sacara un guante para limpiarle la nieve de la cabeza al rescatado y el guante se volara, habría que amputar, como mínimo, uno o dos dedos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Hasta que llegamos a la cuerda fija, Damián me daba unos empellones, unos empujones para arriba que eran increíbles —dice por teléfono Manuel Lolo González—. Pero no estuvo mal. Sin esos gritos, dándome besos, yo no iba a reaccionar”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Antes de tomar el mate, Damián dice que Lolo quería vivir. Que parecía un borracho caminando en una calle desierta: se paraba y de nuevo al piso, pero que puso todo. Lo que tenía y más. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Yo estaba seguro que si no llegaba hasta el último aliento, me quedaba ahí —dice Lolo—. En un rescate no podés poner en peligro la vida de los rescatadores por salvar a una persona que, en cierta medida, ya está muerta”. Esa persona, moribunda, era él. Y por su actitud, por la ayuda de Damián, de Matoco, de Willie, por varias cosas más, pudo sobrevivir y hoy está, según dice, eternamente agradecido. Sin embargo, no cree que Damián y Willie sean héroes. “Son buena gente. En la montaña no hay héroes. Hay personas que se juegan la vida por ayudar a alguien con un problema. Si uno los compara con gente de ciudad, son héroes. Pero nuestra escala de valores es distinta”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Dicen varios que Lolo tuvo mucha suerte. Que se salvó porque el accidente lo tuvo en una montaña llena de expediciones comerciales como el Everest-Lhotse (comparten campo base), donde había gente como Damián y Willie Benegas, que acompañaban a unos clientes. Dicen otros que la situación ya es insostenible. Y que todo se convirtió en un gran negocio. Pese a los costos, durante algunos meses en el campamento base coinciden más de 500 alpinistas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Para subir al Everest hay que pagar un permiso al gobierno de Nepal de 10 mil dólares, hay que pagar el oxígeno (la botella de cuatro litros comprimidos, que dura de tres a seis horas, cuesta 1200 dólares), hay que pagarles a los sherpas. Si uno sube solo, el presupuesto oscila entre 30 mil y 40 mil dólares. Si uno contrata a una expedición, entre 40 mil y 50 mil. “La montaña ha perdido su esencia. Lo peor es que la masificación y el ritmo impuesto por los intereses de las expediciones que llevan clientes hace imposible poder practicar otra clase de alpinismo”, comentó Juanito Oiarzabal a la revista española Desnivel. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y sin embargo, más allá de la rentabilidad, del buen negocio, detrás de todos esos números, hay otra cosa que impulsa a estos hombres: algo que Manuel Lolo González llama “un veneno”; algo que llevó a que los dos mellizos criados como pescadores marisqueros en la Península Valdés leyeran y leyeran libros de alpinismo y escalasen la chimenea de su casa, y viajaran hasta llegar a la cumbre de la montaña más alta del mundo para pensar, luego, a cuál subirían después. Eso que permitiría entender la respuesta de Isabel García, luego de que Juanjo Garra y su grupo le dijeran que, a esa hora, seguir subiendo era arriesgado: llegaremos a toda costa. Eso que explicaría que después de estar 43 días en cama un hombre como el vizcaíno Roberto Rodrigo escriba en su blog: “Mi intervención se aceleró debido a una infección y después de amputarme todos los dedos de los pies, no puedo sino pensar que soy muy afortunado: los médicos consiguieron salvarme los apoyos de los diez metatarsianos”. Que otro hombre como Lolo, mientras es arrastrado en medio de la nieve, sienta envidia de quien lo arrastra, por pensar que está haciendo un admirable trabajo de rescate. Que este mismo hombre, después de haber pasado dieciséis horas delirando a más de ocho mil metros de altura, de haber perdido el dedo gordo del pie izquierdo, una falange y media del segundo, otra falange del tercero, tenga dudas sobre cómo va a reaccionar cuando vuelva a pararse frente a una montaña de más de ocho mil metros. Porque, dice, sin ninguna duda, va a volver a pararse frente a una de esas montañas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Detrás de los números, el negocio, la solidaridad y la culpa, los golpes y los gritos, el oxígeno y las amputaciones, hay otra cosa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Detrás, está eso que no todos llaman pasión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(34, 34, 34); line-height: 16px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;*Publicada en Brando de septiembre. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1178453890693460479?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1178453890693460479/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1178453890693460479&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1178453890693460479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1178453890693460479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/09/pasion-locura-y-millones-en-la-cima-del.html' title='Pasión, locura y millones en la cima del mundo*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gAZgZLnrruA/TnZuz_NawUI/AAAAAAAAAn8/1xmG85lWbh8/s72-c/rescate%2Bbenegas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7658600396783618678</id><published>2011-09-12T16:00:00.003-03:00</published><updated>2011-09-12T22:25:50.114-03:00</updated><title type='text'>Sirena</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-MzKPMZ6MNdc/Tm5W4zd-xmI/AAAAAAAAAns/5RzGVhOvY_A/s1600/argra%2BFernando%2Bde%2Bla%2Borden.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 275px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-MzKPMZ6MNdc/Tm5W4zd-xmI/AAAAAAAAAns/5RzGVhOvY_A/s400/argra%2BFernando%2Bde%2Bla%2Borden.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5651550116285171298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pescábamos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hacía frío y casi no había luz, faltaba poco para que amaneciera. Oí un chapoteo. Le pregunté a mi tío, pero él no había escuchado nada. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me quedé atento y la vi.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sacó la cabeza de abajo del agua, sonrió. Se sumergió de nuevo y vi el reflejo verdeplateado en la punta de la cola.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tuve ganas de tirarme al agua, de ir a buscarla. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nadar detrás, seguirla hasta el fondo del lago. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7658600396783618678?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7658600396783618678/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7658600396783618678&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7658600396783618678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7658600396783618678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/09/sirena.html' title='Sirena'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-MzKPMZ6MNdc/Tm5W4zd-xmI/AAAAAAAAAns/5RzGVhOvY_A/s72-c/argra%2BFernando%2Bde%2Bla%2Borden.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2535482700918705459</id><published>2011-08-11T17:34:00.003-03:00</published><updated>2011-08-11T17:41:55.515-03:00</updated><title type='text'>Hacer la América*</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-gme0_mzH8hA/TkQ-dTgNnXI/AAAAAAAAAnY/PDELdU04-OQ/s1600/emigrantesPuerto.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 266px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-gme0_mzH8hA/TkQ-dTgNnXI/AAAAAAAAAnY/PDELdU04-OQ/s400/emigrantesPuerto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5639701306547215730" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;Tres personas. Tres historias que terminan siendo una. Para sus protagonistas, una historia de Dios. Para otro, que no cree, una historia de casualidades y causalidades. De un chico hambriento, un hombre deportado, una mujer solidaria. Una historia narrada una fría tarde de mayo, en una casa humilde, en un barrio de la periferia de Montevideo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;b&gt;UNO&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;De chica, Edi Beatriz Yaque jugaba con nenes descalzos y los tapaba con una manta invisible para que no tuvieran frío. A veces, esta mujer que ahora atiza el fuego de la chimenea, se sacaba las medias, las regalaba y volvía a casa sólo con zapatillas. Escuchaba llorando los retos de su madre, sin entender cómo una persona podía ser tan mala. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Vivió en Buenos Aires: durante un año y medio limpió una casa sobre &lt;st1:personname productid="la Avenida Las" st="on"&gt;la Avenida Las&lt;/st1:personname&gt; Heras. Volvió a Uruguay. Se casó, quedó embarazada, adoptó a la hija del que entonces era su marido, y luego tuvo dos hijos más: todos escalonados. Cuando el primero cumplió seis años, el segundo tenía cinco, el tercero cuatro, el más chico tres. Lo suyo eran los pañales y las mamaderas. Pero, al tiempo, se separó y quedó a cargo de todo. En ese entonces “todo”, para Edi eran dos piezas con piso de tierra y una cama desvencijada en la que dormía con sus cuatro hijos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Algunos días, no tenía nada para darles de comer. Otros, un pan, repartido en cuatro pedazos. Y cuando la más chica le decía “si vos no comés, no como”, Edi probaba un bocado lento y comentaba, como al pasar: “debe ser por el mate, pero yo ya estoy llena”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;De noche lloraba en silencio. Pensaba cómo seguir, pensaba en sus hijos, en Dios, en platos de comida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Por orgullo, no quería pedirle nada a nadie. Entonces iba a la casa de su hermana y, entre charla y charla, se hacía tarde, se quedaba a comer con los chicos. O estratégica, un rato antes de la merienda, le decía a algún vecino si no podía cuidar a sus hijos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Un día pensó: basta. Contrató una mujer para que se quedara con ellos durante las cuatro horas en las que ella limpiaba otra casa. Cobraba, volvía, pagaba: el vuelto era la cena. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Hasta que entró al Ejército. Y en ese momento, mueve las brasas encendidas, empezó a levantarse y no se detuvo hasta ponerse de pie. La ayudaron, dice. Le dieron ladrillos, ropa, comida. Y su vida cambió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En 2000, viajó a África, como integrante de una misión de paz. Durante diez meses vivió en Bunia, Congo, que porque existe Zimbabwe no es el país con el peor índice de desarrollo humano del mundo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Ahí Edi vio chicos flacos con panzas hinchadas que le pedían comida, le susurraban “biscuit, biscuit, biscuit” como en un mantra. Vio, en la feria al aire libre, que la carnicería era un hombre transpirado, con un pedazo de carne sobre un tronco, machete en mano, con moscas negras dando vueltas alrededor. Vio personas, muchas personas, algunos de los 23 millones de africanos que ese año migraron, que querían irse, viajar a otras ciudades, a otros países, a cualquier lado bien lejos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Quiso darle una galletita a un chico y tuvo ocho rodeándola. Quiso darle un beso a otro y descubrió que el nene se alejaba creyendo que le iban a pegar. La primera noche, Edi se encerró en un baño y lloró enrojecida. Un compañero, del otro lado de la puerta, le pidió que se calmara. Ella dijo que lloraba por sus hijos. Mentía. En realidad, dice Edi y los ojos le brillan, le pedía a Dios, todo el tiempo, que por favor ayudara a esas personas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;La segunda vez que viajó a África en misión de paz, el destino fue Goma, también en &lt;st1:personname productid="la República Democrática" st="on"&gt;la República Democrática&lt;/st1:personname&gt; de Congo. Mientras trabajaba como moza en la base, Edi pensó que si cada soldado adoptara a uno de esos chicos, la situación mejoraría un poco. Averiguó cómo hacer, pero eran muchos papeles, trámites imposibles y la idea se fue disipando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Volvió a Uruguay. Y cuando supo de una nueva misión de paz en aquel continente quiso anotarse pero por la edad, tiene 49 años, le dijeron que era difícil que pudiera viajar.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Un lunes de abril, limpiaba copas en el casino de suboficiales de Montevideo cuando escuchó la voz de su encargado: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;— Preparate unos panes con dulce de leche que hay dos indigentes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Los fue a ver. Y uno de ellos, arrodillado, la piel africana brillante, temblaba, la miraba con ojos enormes, como diciendo hacé algo, por favor, hacé algo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y ella pensó: a este chico me lo mandó Dios. Me lo trajo acá, a la puerta del trabajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;b&gt;DOS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Dice Sergio Medina que nació en Montevideo un 13 de julio. Que en 1994, un amigo le consiguió una visa y él fue uno de los 30 millones de migrantes que ese año entraron a los Estados Unidos. Que allá se encontró con su madre y sus dos hermanos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Dice Sergio Medina que empezó en Detroit, en una panadería, que luego viajó a Miami y fue gerente de la cadena de tiendas K-mart. Que después del atentado a las Torres Gemelas los controles se endurecieron, que lo agarraron en una redada de migraciones y que, sin preguntarle mucho, lo metieron en un avión con destino a Montevideo. No dice que fue uno de los 392 mil inmigrantes ilegales obligados a abandonar ese país durante 2010.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Dice Sergio Medina que llegó al aeropuerto de Carrasco con la ropa, con tres dólares y la llave de su auto Toyota Corolla, estacionado en una calle cualquiera de la ciudad de Miami. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Dicen otros que Sergio Medina miente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Dicen en los comentarios online de una nota de mayo del diario El País de Montevideo que todo es mentira. Que no fueron esos los motivos que hicieron que lo deportaran. Que la suya es una historia oscura, una historia de drogas y de violencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Pero no importa. Porque ésta no es la historia de Sergio Medina, si no la de un chico hambriento, un hombre deportado, una mujer solidaria. Una historia narrada una fría tarde de mayo en una casa humilde de la periferia de Montevideo.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y porque, no quedan dudas, fue Sergio Medina el que encontró a Jonah Asamoah en Tres Cruces, &lt;st1:personname productid="la Terminal" st="on"&gt;la Terminal&lt;/st1:personname&gt; de ómnibus de Montevideo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-You´re black. Where are you from? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Fue Sergio el que le dio su campera para abrigarlo, lo acompañó hasta el destacamento militar. El que le dijo al soldado de guardia si no tenían algo para comer, un café con leche, un pan con dulce, cualquier cosa. El que estaba al lado de Jonah el día que Edi conoció a su quinto hijo. El que dice ahora, con un mate en la mano, que ésta historia es obra de Dios, un reflejo de la posibilidad del milagro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;b&gt;TRES&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;La primera vez que subió a un barco como polizón, Jonah Asamoah tenía doce años, un bolso, un poco de agua, arroz cocido, una Biblia y un amigo ghanés que lo acompañaba. Se escondieron juntos en la sala de máquinas. Se quedaron ahí y soportaron el ruido atroz que hacía el motor, durante los catorce días que el buque tardó en llegar a Brasil. Cuando hubo silencio, cuando terminó ese taglegleglegleglegle que ahora Jonah imita en el comedor de su nueva casa, salieron eufóricos del escondite. Un hombre alto los agarró del brazo y los llevó con la policía portuaria. Presos en una celda, comieron mucho más de lo que venían comiendo. A los dos meses, se acabó la beca alimenticia. Los llevaron en un patrullero al aeropuerto. Dos días después, de nuevo, estaban en Ghana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Su amigo volvió a Accra. Jonah, no. Jonah se quedó en Tema, un pueblo de pescadores donde hoy está el puerto. Durante dos años les pidió a los camioneros que transportaban el maíz, el arroz, el trigo de esos barcos enormes hacia otras ciudades, que le dieran un puñado de granos. Comió eso. Durmió en la calle, sobre una esterilla; se bañó cuando pudo. Les preguntó, día tras día, a esos camioneros, “dónde va, señor, ese barco enorme”. Escuchó Argentina, Brasil, Uruguay. Hasta que un día, a los catorce años, por fin escuchó lo que quería escuchar. Uno de ellos, mirando de costado un enorme buque pesquero, le respondió “América” y él, desconociendo el narcisismo estadounidense, pensó que ése era el barco que lo llevaría donde él siempre había querido ir. &lt;/span&gt;“Because Obama is Africa and is the president of &lt;st1:country-region st="on"&gt;&lt;st1:place st="on"&gt;America&lt;/st1:place&gt;&lt;/st1:country-region&gt;, so I want to live there.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Armó el bolso con lo que pudo. Y pudo poco: dos botellas de agua, tres panes, su Biblia. Esperó la noche. Rezó para que el policía de la garita del puerto se quedara dormido y el policía de la garita del puerto se durmió. Subió la escalera, buscó, otra vez, la sala de máquinas. Se escondió sin saber que a pesar de estar solo era una de esas doscientas catorce millones de personas que ese año iban a tratar de hacer lo mismo: a intentar irse lejos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Jonah acostado en el piso, debajo de un motor, vio los pies cerca de él. Se quedó quieto. Una gran lámpara iluminaba el cuarto. Los hombres dijeron algo y después salieron. Él pensó que si lo descubrían seguramente iban a matarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;El despertador del reloj sonaba a las seis de la mañana. Jonah comía un pedazo de pan, tomaba un trago de agua, otro pedazo de pan. Leía, dos horas, &lt;st1:personname productid="la Biblia. Dormía" st="on"&gt;la Biblia. Dormía&lt;/st1:personname&gt; siete horas. Dos horas &lt;st1:personname productid="la Biblia" st="on"&gt;la  Biblia&lt;/st1:personname&gt; y así.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;A las seis de la mañana, otro pedazo de pan. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Sentado ahí, mareado por el olor del aceite caliente que le mojaba los pies descalzos, Jonah sólo pensaba en llegar a América. En encontrar un trabajo, conseguir plata, algo de comer, un lugar para dormir, jugar al fútbol, ir a la escuela. Sufrir para ser libre, dice. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Cuando el tagleglegleglegle se detuvo, no salió desesperado. Se quedó, tratando de dormir un rato más, de soportar el olor insoportable del fuel oil, esperó a que se hiciera de noche, a que todo estuviera quieto y, recién entonces, subió a cubierta.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Al ver la bandera supo que no estaba en Estados Unidos. Supo que esto era Uruguay, el país que había dejado afuera a Ghana en la última Copa del Mundo, en ese partido en que Asamoah Gyan, lo piensa y no lo puede creer, estrelló el penal en el travesaño, ciento veinte minutos de juego, uno a uno, tiempo de descuento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Habla con voz tímida, entrecortada, en un inglés penoso que no parece terminar de entender, su idioma es el fanti. Sentado en un amplio sillón, construye una historia con recuerdos que nadie podrá contrastar. Recuerdos en los que le pide a Dios que pase algo y algo pasa. Como ese día en la terminal de Tres Cruces, después de casi dos semanas de buscar comida en la basura, de acercarse a personas que lo rechazaban sin tratar de entenderlo, en el que arrodillado en el cordón de la vereda, las manos sobre la cabeza, le pidió a Dios que lo ayudara: el momento en que ese hombre pasó, le dijo: “You´re black. Where are you from?”, la certeza de que ahí, además de él, alguien hablaba algo de inglés. “My friend.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;b&gt;MUCHOS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los primeros días no fueron fáciles. Jonah no habla español y Edi no entiende una palabra de inglés. Ella intentaba, le hablaba modulando con la boca bien abierta como si eso ayudara en algo. A llegar a la casa, en la puerta, dijo:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Es-ta es mi ca-sa. A-ho-ra, la tu-ya. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Él en silencio entró al comedor y se arrodilló a rezar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Los primeros días fueron difíciles. A Jonah le sacaron sangre y Jonah pensó que ellos, de alguna manera extraña, iban a usar esa sangre. Hubo que explicarle. No dormía: se quedaba toda la noche rezando, murmurando un mantra incomprensible. A veces, a la tarde, la mira a Edi en silencio y ella piensa que él piensa: ¿y vos qué vas a hacer conmigo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y cuando Edi lo ve tan callado, como triste, llama por teléfono a una amiga suya que es traductora y lo pone a Jonah al teléfono y, así, con una mujer en el medio, puede entenderse con su hijo. Decile tal cosa, decile tal otra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En una de las primeras conversaciones con la traductora Jonah preguntó por qué esta mujer uruguaya a la que no conocía, le daba todo, sin hacerlo trabajar, sin pedirle nada a cambio. En una de las últimas le dijo que él quería, de alguna manera, devolverle a Edi todo lo que ella le había dado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Los lunes y miércoles, tiene clase de castellano. Ahora aprendió a bañarse y se baña a cada rato. Edi le enseñó cómo se dice gracias y él, todo el tiempo: “gracias, gracias, gracias”. Jonah se está adaptando. Anda mal del estómago. Dice Edi, no se mide para comer. Al mediodía son dos o tres platos. “Sé que le va a hacer mal pero no quiero que piense que le estoy negando la comida. Así que compré unas gotas para el estómago y se las doy cuando termina de cenar”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y Jonah, que la mira como si fuera un cuadro abstracto dice, una vez más, que su sueño es jugar al fútbol en los Estados Unidos. Estudiar inglés, aprender inglés y, luego, ir a la escuela allá. Jugar al fútbol allá. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y Edi que se levanta a la noche a ver cómo duerme, para taparlo; que aunque no puede gastar mucho en tarjetas de teléfono cada tanto llama a su amiga, para poder charlar con él, que lo invita a la iglesia, la boca bien abierta: “yo, Di-os, tu Di-os es el mío”, y hace con las manos el símbolo de una casita, dice que quiere que su hijo más chico cumpla sus sueños, que pueda ser feliz. “Porque para eso pasó tanto sacrificios y vino. Yo le voy a dar un empujón así puede”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Porque en Ghana, dice Jonah, él no era libre, no tenía un lugar donde dormir, ni comida ni buena educación y si bien extraña a su mamá y a su papá, reza por ellos, reza a Dios para que les dé larga vida. Y cuando escucha que el periodista se va a su país en barco pregunta, extasiado, si él podría llegar a los Estados Unidos en barco. &lt;/span&gt;La respuesta negativa parece desanimarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Pero cuando el periodista, tal vez imprudente, le dice que quizás pueda llegar en micro, en un largo, largo, viaje en micro, al adolescente ghanés la cara se le transforma, los ojos se le iluminan, la mirada se le pierde en esta fría tarde de mayo en la que fue narrada una historia de chicos hambrientos, hombres deportados y mujeres solidarias. De millones que deambulan buscando escapar de algo, tratando de encontrarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; line-height: 16px; background-color: rgb(255, 255, 255); font-size: small; "&gt;*Publicada en Brando de Agosto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2535482700918705459?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2535482700918705459/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2535482700918705459&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2535482700918705459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2535482700918705459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/08/hacer-la-america.html' title='Hacer la América*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-gme0_mzH8hA/TkQ-dTgNnXI/AAAAAAAAAnY/PDELdU04-OQ/s72-c/emigrantesPuerto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-3304410541335299189</id><published>2011-08-02T22:36:00.002-03:00</published><updated>2011-08-02T22:40:59.435-03:00</updated><title type='text'>Lugar</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Si hubiera habido un hombre que se atreviese a decir todo lo que pensaba de este mundo, no le habría quedado un metro de suelo donde apoyar los pies.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Henry Miller, en&lt;i&gt; Trópico de Cáncer&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-3304410541335299189?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/3304410541335299189/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=3304410541335299189&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3304410541335299189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3304410541335299189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/08/lugar.html' title='Lugar'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-3973919538124369926</id><published>2011-07-28T12:00:00.001-03:00</published><updated>2011-07-28T12:03:05.936-03:00</updated><title type='text'>Porcelana</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.5pt;font-family:&amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;; color:#222222;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.5pt;font-family:&amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;; color:#222222;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Lo de reírnos y charlar nos gustó a todos, pero lo mejor fue que en un determinado momento ninguno de los tres habló más y todo quedó en silencio. Debemos haber estado así más de diez minutos. Si presto atención, si escucho, si trato de escuchar sin ningún miedo de que la claridad del recuerdo me haga daño, puedo oír con qué nitidez los cubiertos chocaban contra la porcelana de los platos, el ruido de nuestra densa respiración resonando en un aire tan quieto que parecía depositado en un planeta muerto, el sonido lento y opaco del agua viniendo a morir a la playa amarilla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(34, 34, 34); font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: 14px; "&gt;Juan José Saer, en Sombras sobre un vidrio esmerilado&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-3973919538124369926?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/3973919538124369926/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=3973919538124369926&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3973919538124369926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3973919538124369926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/07/porcelana.html' title='Porcelana'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7958161882848171163</id><published>2011-07-28T11:59:00.002-03:00</published><updated>2011-07-28T12:00:31.183-03:00</updated><title type='text'>Conejo</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Es más fácil atrapar a un conejo que a un lector.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Gabriel García Márquez&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7958161882848171163?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7958161882848171163/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' 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src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-779346376370838258</id><published>2011-06-27T11:43:00.000-03:00</published><updated>2011-06-27T11:45:01.559-03:00</updated><title type='text'>Pastos</title><content type='html'>A lo lejos, en el pastizal ve cuatro caballos.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ve un rancho con una ventana enorme, un Cristo en la cruz, cinco personas que parecen buscarlo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y ve, después, sólo pastos, fantasmagóricos, moviéndose de un lado al otro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-779346376370838258?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/779346376370838258/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=779346376370838258&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/779346376370838258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/779346376370838258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/06/pastos.html' title='Pastos'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' 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src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8511472003645094945?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8511472003645094945/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8511472003645094945&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8511472003645094945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8511472003645094945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/06/guarda-rati.html' title='¡Guarda, rati!'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-jVyuhlK5rKE/TgKqUi98QlI/AAAAAAAAAnA/KdeH-hsVBQ4/s72-c/cuidado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8432262347298009469</id><published>2011-06-17T12:31:00.003-03:00</published><updated>2011-06-18T19:16:49.024-03:00</updated><title type='text'>Lo único que importa</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;En países donde la dignidad humana no es transgredida tan fácilmente, los poetas, obviamente, quieren ser publicados, leídos y entendidos, pero ya no hacen nada o casi nada en su vida cotidiana para destacar entre la gente. Sin embargo, hace poco, en las primeras décadas de nuestro siglo, a los poetas les gustaba escandalizar con su ropa extravagante y con un comportamiento excéntrico. Aquellos no eran más que espectáculos para el público, ya que siempre tenía que llegar el momento en que el poeta cerraba la puerta, se quitaba toda esa parafernalia: capas y oropeles, y se detenía en el silencio, en espera de sí mismo frente a una hoja de papel en blanco, que en el fondo es lo único que importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La poetisa polaca Wislawa Szymborska, en su discurso al aceptar el Nóbel de literatura (1996).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8432262347298009469?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8432262347298009469/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8432262347298009469&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8432262347298009469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8432262347298009469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/06/lo-unico-que-importa.html' title='Lo único que importa'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8269395744178150714</id><published>2011-06-17T12:21:00.003-03:00</published><updated>2011-06-17T12:34:04.361-03:00</updated><title type='text'>Apoyarse en la oscuridad</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 21px;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-size: 13px; line-height: 21px; " &gt;La gente se imagina al ciego encerrado en un mundo negro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-size: 13px; line-height: 21px; " &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-size: 13px; line-height: 21px; " &gt;Hay un verso de Shakespeare que justificaría esa opinión: “Looking on darkness which the blind do see”; “mirando la oscuridad que ven los ciegos”. Si entendemos negrura por oscuridad, el verso de Shakespeare es falso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-size: 13px; line-height: 21px; "&gt;&lt;br /&gt;Uno de los colores que los ciegos (o en todo caso este ciego) extrañan es el negro; otro, el rojo. “Le rouge et le noir” son los colores que nos faltan. A mí, que tenía la costumbre de dormir en plena oscuridad, me molestó durante mucho tiempo tener que dormir en este mundo de neblina;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-size: 13px; line-height: 21px; "&gt; de neblina verdosa o azulada y vagamente luminosa que es el mundo del ciego. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-size: 13px; line-height: 21px; " &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-size: 13px; line-height: 21px; " &gt;Hubiera querido reclinarme en la oscuridad, apoyarme en la oscuridad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-size: 13px; line-height: 21px; " &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-size: 13px; line-height: 21px; "&gt;Borges, en una conferencia en el teatro Coliseo,&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px; line-height: 18px; "&gt; agosto de 1977 .&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8269395744178150714?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8269395744178150714/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8269395744178150714&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8269395744178150714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8269395744178150714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/06/apoyarse-en-la-oscuridad.html' title='Apoyarse en la oscuridad'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6275874837219111887</id><published>2011-06-14T10:43:00.004-03:00</published><updated>2011-06-14T10:46:43.867-03:00</updated><title type='text'>Si me necesita</title><content type='html'>¿Le es a usted necesaria mi vida? Si me necesita, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;sea para lo que fuere&lt;/span&gt;..., dígamelo, que yo, entretanto, no me muevo de mi habitación, por lo menos la mayor parte del día, y  ninguna parte voy. Si le fuera necesario..., escríbame o llámeme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dostoievski, en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El jugador&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6275874837219111887?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6275874837219111887/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6275874837219111887&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6275874837219111887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6275874837219111887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/06/si-me-necesita.html' title='Si me necesita'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-9146428639415707952</id><published>2011-06-02T11:01:00.003-03:00</published><updated>2011-06-02T11:04:07.509-03:00</updated><title type='text'>Nada</title><content type='html'>¿Quién es esa gente para juzgar mi crimen? ¿Qué podría decirles -respondió dulcemente Raskolnikof-. Su autoridad es pura ilusión. Matan a miles de hombres y lo consideran un mérito. Son unos estafadores, unos cobardes. (...) No comprenderían nada, Sonia, absolutamente nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dostoievski, en&lt;span style="font-style:italic;"&gt; Crimen y castigo&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-9146428639415707952?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/9146428639415707952/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=9146428639415707952&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/9146428639415707952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/9146428639415707952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/06/nada.html' title='Nada'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8659223256175295775</id><published>2011-05-31T19:12:00.001-03:00</published><updated>2011-05-31T19:14:02.053-03:00</updated><title type='text'>Diálogo</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, en esta tarde de sábado, como en tantas noches y mediodías, con buen tiempo, a veces con una lluvia que se agrega a la que siempre le está regando la cara a ella, se van juntos más allá de Retiro, caminan por el muelle hasta que el barco se va, se mezclan un poco con gentes con abrigos, valijas, flores y pañuelos, y cuando el barco empieza a moverse, después del bocinazo, se ponen duros y miran, miran hasta que no pueden más, cada uno pensando en cosas distintas y escondidas, pero de acuerdo, sin saberlo, en la desesperanza y en la sensación de que cada uno está solo, que siempre resulta asombrosa cuando nos ponemos a pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Onetti, en 1946.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno siempre está solo&lt;br /&gt;pero&lt;br /&gt;a veces&lt;br /&gt;está más solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Idea, en 1969.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8659223256175295775?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8659223256175295775/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8659223256175295775&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8659223256175295775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8659223256175295775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/05/dialogo.html' title='Diálogo'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6471428148027058801</id><published>2011-05-20T19:50:00.000-03:00</published><updated>2011-05-20T19:51:30.113-03:00</updated><title type='text'>Otras cosas</title><content type='html'>Besos de comisura, acobachamientos en la piel caliente de tu cuello, abrazos con frío en la cara y una cartera al hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Berenjenas mitad agua mitad vinagre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flanes de alto porcentaje de teta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cafés con leche leída.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Angustia e insomnio transformados en letras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu aro, brillante, en un delicado orificio nasal. El derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los anteojos de marco grueso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre otras,&lt;br /&gt;varias,&lt;br /&gt;cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6471428148027058801?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6471428148027058801/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6471428148027058801&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6471428148027058801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6471428148027058801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/05/otras-cosas_20.html' title='Otras cosas'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2646759645415905931</id><published>2011-05-18T14:52:00.004-03:00</published><updated>2011-05-20T19:49:56.212-03:00</updated><title type='text'>Misterio</title><content type='html'>&lt;div&gt;Un cuento compromete, de un modo dramático, el misterio de la personalidad humana.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Flannery O'Connor&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2646759645415905931?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2646759645415905931/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2646759645415905931&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2646759645415905931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2646759645415905931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/05/misterio.html' title='Misterio'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1799310073848451395</id><published>2011-05-17T08:54:00.005-03:00</published><updated>2011-05-18T15:00:41.069-03:00</updated><title type='text'>Pasar el tiempo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ZkNrQWy4Avo/TdQJA0fcVpI/AAAAAAAAAm0/H6G1xIOuCxw/s1600/orqu.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5608117345678284434" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-ZkNrQWy4Avo/TdQJA0fcVpI/AAAAAAAAAm0/H6G1xIOuCxw/s400/orqu.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Yo no dije nada durante los siguientes dos kilómetros. Cuando nos detuvimos para descansar y Tony intentó averiguar qué le pasaba a su brújula, le pregunté qué creía que tenían las orquídeas para atraer a los seres humanos tanto como para llegar a robarlas, a adorarlas, a intentar cultivar nuevos especímenes y a esperar casi una década a que floreciesen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Supongo que el misterio, la belleza, lo desconocido —dijo, encogiéndose de hombros—. Aunque también creo que la verdadera razón es que la vida no tiene sentido. Quiero decir que no tiene un sentido obvio. Te despiertas, te vas a trabajar, haces cosas. Creo que todo el mundo busca siempre algo que se salga de lo común para entretenerse y que le ayude a pasar el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susan Orlean, en &lt;em&gt;El ladrón de orquídeas.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1799310073848451395?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1799310073848451395/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1799310073848451395&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1799310073848451395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1799310073848451395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/05/pasar-el-tiempo.html' title='Pasar el tiempo'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ZkNrQWy4Avo/TdQJA0fcVpI/AAAAAAAAAm0/H6G1xIOuCxw/s72-c/orqu.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1683057185310007778</id><published>2011-05-11T20:52:00.002-03:00</published><updated>2011-05-14T16:21:48.640-03:00</updated><title type='text'>Frontera</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-KkM9s6FPyvE/TcshCNLMk3I/AAAAAAAAAms/yHXcp4ExiKQ/s1600/20110503_LIBYA-slide-LQMI-jumbo.JPG" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 255px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-KkM9s6FPyvE/TcshCNLMk3I/AAAAAAAAAms/yHXcp4ExiKQ/s400/20110503_LIBYA-slide-LQMI-jumbo.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605610482972791666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;En la frontera entre Libia y Tunez, un hombre sale a pelear contra el desierto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Al cargar el arma empieza su derrota. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 15px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;* Foto de un&lt;a href="http://www.nytimes.com/interactive/world/africa/2011-libya-index.html"&gt;a selección del New York Times&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1683057185310007778?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1683057185310007778/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1683057185310007778&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1683057185310007778'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1683057185310007778'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/05/frontera.html' title='Frontera'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-KkM9s6FPyvE/TcshCNLMk3I/AAAAAAAAAms/yHXcp4ExiKQ/s72-c/20110503_LIBYA-slide-LQMI-jumbo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8749540546879202264</id><published>2011-05-11T18:59:00.000-03:00</published><updated>2011-05-13T17:47:23.972-03:00</updated><title type='text'>Cualquier dirección</title><content type='html'>Una hora más tarde Julio recibe su salario: tres billetes de diez mil pesos con los que había pensado arreglárselas por lo menos durante las dos semanas siguientes. En lugar de caminar hacia su departamento detiene un taxi y le pide al chofer que conduzca treinta mil pesos. Le repite, le explica y hasta le da el dinero por adelantado al taxista: que siga cualquier dirección, que vaya en círculos, en diagonales, da lo mismo, me bajo de su taxi cuando se enteren los treinta mil pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un viaje largo, sin música, de Providencia hasta Las Rejas, y luego, de regreso, Estación Central, Avenida Matta, Avenida Grecia, Tobalaba, Providencia, Bellavista. Durante el trayecto Julio no contesta ninguna de las preguntas que le hace el taxista. No lo escucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandro Zambra, en &lt;i&gt;Bonsai&lt;/i&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8749540546879202264?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8749540546879202264/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8749540546879202264&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8749540546879202264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8749540546879202264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/05/cualquier-direccion.html' title='Cualquier dirección'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1282743321752356369</id><published>2011-05-11T02:52:00.009-03:00</published><updated>2011-05-11T03:17:56.935-03:00</updated><title type='text'>Viaje a la cabeza de un deportista*</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Correr, nadar, pedalear durante horas y horas. El entrenamiento de alta competencia puede ser monótono. ¿Qué hace un atleta para no aburrirse? ¿Qué estrategias usa para preparar también la cabeza? El lugar de la imaginación en eso que llamamos deporte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-xc0ZciLx2Lg/TcokVqePCuI/AAAAAAAAAmU/p3i6Wg0dNZE/s1600/Final%2Bnadadora%2Bcolor.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 255px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-xc0ZciLx2Lg/TcokVqePCuI/AAAAAAAAAmU/p3i6Wg0dNZE/s400/Final%2Bnadadora%2Bcolor.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605332640812960482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;La pileta está en penumbras. Hay pocas luces. Hay una mujer, María Inés Mato, que en el andarivel central nada de una punta a la otra. &lt;/span&gt;Al costado de la pileta, su entrenador Claudio Plit, anota en una planilla el tiempo de las pasadas. Es domingo, muy temprano, está nublado, y parece que va a llover. Cada vez que la mujer saca la cabeza para respirar, mira a su entrenador. Un vistazo le basta para percibir una señal de aprobación o un gesto que indique cómo corregir la patada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero ahora ve que, detrás de Plit, hay alguien. Una persona de pie, con pasamontañas y fusil, que la mira concentrada. Ella no se altera. Sigue nadando mientras repite el mantra que escribió hace tiempo: “Vamos a la Mancha. Vamos a todos lados y a cada lado que nos llame. Vamos a recorrer el mundo, porque su lugar es el mío y mis caminos transitados son sus caminos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Respiración. Vistazo. Ya no es uno, sino varios. Hombres y mujeres con pasamontañas y fusiles que le hacen gestos de aprobación, le gritan que siga, que va bien. Lejos de asustarse, ella se siente acompañada. Hunde la cabeza en el agua, piensa: “Subcomandante, sigamos a la otra orilla. Descansemos solamente lo necesario para continuar. Lo que va quedando atrás es sólo eso. El resto: el hilo mínimo tejido que transforma la distancia en tiempo. Subcomandante, ¡vamos! O venga usted aquí, para salir cuanto antes a alcanzar el continente”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y al terminar la frase ve que los hombres y mujeres —miembros del Ejército Zapatista liderado por el Subcomandante Marcos— se arrojan al agua, vestidos, con sus armas, sus capuchas, y la siguen, nadando detrás de ella. Ajeno a todo, Claudio Plit observa que, según su planilla, a medida que pasa el tiempo su entrenada va más rápido. Después de anotar los escasos segundos de la última pasada, ve como María Inés, sin ninguna compañía, rebota de un extremo al otro de la pileta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La primera vez que María Inés Mato nadó doce kilómetros en una pileta de 50 metros fue y volvió 240 veces. Al terminar, dijo: nunca más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La mujer, que luego cruzaría el Canal de la Mancha, se dio cuenta de que la única forma de poder entrenarse durante tanto tiempo era pensar en otra cosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Crear otra realidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A María Inés no le gusta, para nada, la frase “entrenamiento mental”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;****&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Frente a su escritorio, la psicóloga Patricia Wightman, encargada y fundadora del servicio de psicología del deporte en el CENARD, dice que cada deportista tiene sus necesidades. Que para entrenamientos largos existen trucos que ayudan “a mantener la motivación y evitar el aburrimiento, a regatillarse y recuperar la energía”. Dice que los trucos suelen ser secretos. Y que en un año Panamericano, un año preolímpico, un truco que puede marcar la diferencia no se divulga por nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;¿Cómo podría explicar en términos teóricos que María Inés Mato viera a los zapatistas? ¿Eso llegaba a ser una alucinación?&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En la psicología del deporte, dentro de los estados de la conciencia, existen lo que llamamos estados transitorios. En ellos interviene el entrenamiento mental: durante el juego, el atleta es un actor representando un papel. Sólo en los casos en los que los estados de la conciencia surgen más allá del poder de evocación, fuera del control del deportista, hablamos de una alucinación: ya en el terreno de la psicopatología.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Wightman cuenta que en todos los deportes se usan técnicas para mejorar el rendimiento. Una de ellas es la visualización. “Ver un movimiento o una serie de movimientos con los ojos cerrados”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El preparador físico Daniel Bambicha explica: “El deporte es acción y la acción es más rápida que el pensamiento. Cuando pensás, el tiempo ya transcurrió, la jugada acaba de terminar”. Con la visualización se busca que el deportista sepa cómo actuar antes de tener que decidir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En 1986, Diego Maradona hizo un gol que le valió el apodo de Barrilete Cósmico. Seis años antes, en un amistoso contra Inglaterra, había tratado de meter un gol muy parecido. La pelota se fue afuera por muy poco. “En una entrevista, contó que lo había corregido por un comentario de su hermano —dice Bambicha—. En su cabeza, Diego repitió esos movimientos decenas y de veces”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La fisiología del pensamiento mental se podría resumir: el cerebro genera un sentimiento, el sentimiento genera una reacción química, la reacción genera una respuesta física. Cuando tenemos una pesadilla, nos despertamos de golpe: a veces transpirados, con la respiración agitada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Bambicha y con el Máster de yoga científico Daniel Espina fueron los entrenadores psicológicos de Santiago Lange y Carlos Espínola en los Juegos Olímpicos. Los regatistas, ganaron dos medallas de bronce (Atenas 2004, Pekín 2008) y dos de plata (Atlanta 1996, Sydney 2000).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En el gimnasio, acostados boca arriba sobre una colchoneta, Espínola y Lange hacían ejercicios de respiración. Una vez que estaban relajados, Espina les daba una consigna para que resolvieran. Les decía: “Imagínense en una largada, dos barcos adelante, uno atrás, el viento de tal manera. Para salir faltan tres segundos. Dos segundos. Un segundo”. Ellos, dentro de su juego mental, se imaginaban qué hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Concentrados, sin moverse, ponían las manos tensas, les transpiraban los pies. Los cuerpos estaban en la colchoneta. Sus cabezas, en el medio del río.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los resultados de estos ejercicios, dice Bambicha, se verían días después en los entrenamientos físicos o las regatas. “Las diferencias técnicas que se producen son notables”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Wightman dice que la visualización puede hacerse en tercera persona (como si una cámara filmara al deportista) o en primera persona (como si el atleta viera la acción con sus ojos). “La visualización hay que hacerla todos los días: en el camino y durante el entrenamiento, antes de ir a dormir, antes, durante y después de competir”, dice la psicóloga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En un segundo, los jugadores de ajedrez ven miles de jugadas. Casi no piensan. “Salen de la parte consciente, trabajan con el inconsciente”, dice Bambicha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Visualizar es pensar con imágenes en vez de con palabras. Es pensar con anticipación. Es preparar el cuerpo para que reaccione al estímulo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;*&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A pesar de sus títulos, el norteamericano Dean Karnazes —el hombre más saludable del planeta, una especie de freak sponsoreado que corrió sin parar durante 75 horas, completó una maratón en el Polo Sur a 4 º C bajo cero y terminó seis veces un recorrido de 220 kilómetros en el Valle de la Muerte a 48 º C— a veces se cansa. En esos casos, Karnazes usa dos técnicas. La primera: focalizarse en el paso que sigue. Y el que sigue. Y el que sigue. Y así.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La otra: pensar en cómo se va a sentir después de la carrera. Eso, dice, lo ayuda a atravesar los momentos difíciles. Los momentos en los que las piernas se sienten como si uno chapoteara en un pantano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Es la llamada distracción de la atención — explica Wightman—. Mucha concentración en un mismo objeto, fatiga. Por eso, en las rutinas largas, para aliviar el cuerpo hay que pensar en otra cosa”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El ultramaratonista argentino Gustavo Muñoz, que ganó siete veces el Tetratlón de Chapelco, explica que con estas técnicas el dolor pasa. O, al menos, se ubica en un segundo plano: uno se va acostumbrando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Otra herramienta, dice, es pensar en tramos cortos: “Tenés que sacarte el tiempo y la distancia de la cabeza. Porque si te ponés a contar los kilómetros que faltan, si te preocupás por llegar a una hora precisa, empezás a luchar contra vos mismo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La peor parte de luchar contra uno mismo es asumir la derrota.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;****&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En el libro “De qué hablo cuando hablo de correr”, el escritor japonés Haruki Murakami dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“A menudo me preguntan en qué pienso cuando estoy corriendo. Los que me formulan preguntas de esta índole son, por lo general, personas que nunca han vivido la experiencia de correr por una larga temporada. Y cada vez que me hacen una pregunta de esta clase, no puedo evitar sumirme en una profunda reflexión: ¿Realmente en qué pienso mientras corro? Y, para ser franco, no consigo recordar bien en qué he venido pensando mientras corría. (…)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mientras corro, simplemente corro. Como norma, corro en medio del vacío. Dicho a la inversa, tal vez debería afirmar que corro para lograr el vacío. Y también en el vacío es donde surgen pensamientos esporádicos. Es lógico. Porque en el interior de la mente humana es imposible lograr el vacío absoluto. El espíritu humano no es tan fuerte ni tan consistente como para poder albergar el vacío absoluto. Sin embargo, esos pensamientos (o esas ideas) que penetran en mi espíritu mientras corro no son, en definitiva, más que meros accesorios del vacío. No son contenido, son pensamientos generados en torno al eje de la vacuidad”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;****&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;María Inés Mato, cuarenta y cinco años, pelo corto, la pierna derecha amputada a la altura de la rodilla, el gesto tranquilo, hizo cosas que otros no hubieran imaginado posibles. Nadó en lugares donde nadie había nadado. Nadó, casi desnuda —con una gorra, un traje de baño— en sitios a los que sólo se habían animado unos pocos, aunque protegidos por una capa de grasa, por trajes de neopreno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Nadó en el Mar Báltico, el canal de Beagle, las Islas Malvinas; en el ventisquero negro donde braceó junto a bloques de hielo, el agua casi helada. Se sumergió en la Antártida: nadó durante 20 minutos. Y pudo demostrar que no es cierto aquello de que después de siete minutos en aguas hipotérmicas el corazón deje de latir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Fue un trabajo de años que no tiene que ver estrictamente con la natación. Un trabajo progresivo que empezó en 1995. Cuantos más inmersiones, más minutos, horas, yo pasaba en el agua fría eso se iba acumulando en el cuerpo”, dice María Inés y también dice: “Si uno no le pide al agua fría que cambie, uno cambia”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Plit dice que Mato es, sobre todo, una nadadora mental. Mental y emocional. Con mucha, mucha intuición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mientras nada, María Inés piensa, imagina, elabora, crea diálogos y personajes, como los zapatistas, que la ayudan a transformar la experiencia en algo más interesante que un simple hecho físico. Cuando se entrena, mientras va y vuelve, juega un ejercicio mental, borra las piletas. Le pone color al agua, la hace turbia, amarronada, agrega camalotes, no está más en una pileta: nada el Río Paraná. Imagina barcos de draga que la acompañan, le abren un camino y hacen que el agua clorada viva, tenga una leve corriente que la impulsa y oxigena&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Incluso, ha llegado a oír la voz del agua. No siempre. Pero en ocasiones ha sentido palabras: un susurro que la alienta y la estimula.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El 28 de julio de 1999, día en que entró en el Libro Guiness de los récords después de nadar en once horas los 34 kilómetros del estrecho de Fehmarnbelt, en el Báltico, la escuchó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ese mañana, el mar era una gran pileta. Calmo, sin oleaje. Pero a pesar de que ella braceaba y braceaba no se movía. Por las islas a los costados, el peligro de chocar contra alguna roca en la orilla, sólo podía nadar en línea recta. “Era increíble: yo había empezado a entrar en una zona de enojo, cosa rara en mí —cuenta en el estudio de su casa de Parque Avellaneda—. Algo no encajaba. A pesar de que todo parecía bien, algo no estaba bien. Era dramático, muy duro. En ese momento, escuché que me hablaban. Escuché una voz que decía: te saqué las olas, te saqué el viento, te dejé el sol, te dejé una leve corriente en contra, hacé algo con ella. Le creí. Lo acepté como un mensaje y empecé a moverme en zigzag y, así, pude seguir”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Plit dice que es muy difícil transmitirle a una persona qué es lo que ve o lo que oye un deportista después de nadar tanto tiempo. “La natación de aguas abiertas es un deporte muy mental: terminás creyendo que lo que pensás con fuerza se concreta. Te enfrentás a situaciones muy difíciles y practicás una psicología de superadaptación, en donde todo el tiempo llevás cosas al pensamiento”, comenta el entrenador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Llevar las cosas al pensamiento es verlas, olerlas o, simplemente, sentir que están ahí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;****&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Otra de las técnicas muy usadas en el entrenamiento psicológico, cuenta Espina, es la concentración. “Que no implica la abstracción en una cosa sola, sino una ampliación de la conciencia. Es estar atento a todo. Poner algo como figura, otra cosa como fondo”, dice.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Explica: en el yatching, si uno no está alerta al cambio de la brisa, a la modificación de la corriente, a la ubicación de los otros competidores no puede tomar buenas decisiones. Hay que centrarse y recibir toda la información para decidir qué hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;El concepto oriental de la no mente. No pensar en el pasado, no pensar en el futuro: sólo en el ahora. “Yo siempre le digo a los deportistas que se olviden del resultado que está en el futuro. &lt;/span&gt;En el tenis, por ejemplo, les pido que miren la pelota, que se fijen la velocidad, se concentren en el rival. Lo que está pasando ahora es lo único que existe”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La cabeza funciona como una chica histérica: si uno dice que sí, ella responde no. “Si pensás en ganar, automáticamente contemplás la posibilidad de perder. Y empieza la lucha interna. En cambio si te focalizás en el juego, el ganar y el perder quedan allá lejos —explica—. El resultado se transforma en una consecuencia directa de lo que estás haciendo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El entrenamiento psicológivo sirve cuando faltan recursos para salir a navegar. Sirve para que los campeones de tiro bajen el ritmo cardíaco. Sirve cuando los calendarios de competencia se interrumpen. Sirve siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sirve y es imprescindible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Varias colchonetas. Una postura, respiraciones y aparecen el agua, los defensores de remera blanca, el viento, las olas y uno, en primera o en tercera persona, que sin moverse elude a cinco, bracea, rema a todo lo que da, y define junto al palo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;*Dibujo de Fabián Mezquita/publicada en Brando de mayo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1282743321752356369?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1282743321752356369/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1282743321752356369&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1282743321752356369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1282743321752356369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/05/viaje-la-cabeza-de-un-deportista.html' title='Viaje a la cabeza de un deportista*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-xc0ZciLx2Lg/TcokVqePCuI/AAAAAAAAAmU/p3i6Wg0dNZE/s72-c/Final%2Bnadadora%2Bcolor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8071784000771635547</id><published>2011-05-05T01:25:00.003-03:00</published><updated>2011-05-05T01:30:35.232-03:00</updated><title type='text'>Su pelo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-xQBKLlF2m6c/TcIng5bVLrI/AAAAAAAAAmE/rfYDKqWzwws/s1600/su%2Bpelo.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 222px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-xQBKLlF2m6c/TcIng5bVLrI/AAAAAAAAAmE/rfYDKqWzwws/s400/su%2Bpelo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5603084332527070898" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tiene &lt;a href="http://www.juanfranciscocasas.com/"&gt;olor infrarrealista.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8071784000771635547?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8071784000771635547/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8071784000771635547&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8071784000771635547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8071784000771635547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/05/su-pelo.html' title='Su pelo'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-xQBKLlF2m6c/TcIng5bVLrI/AAAAAAAAAmE/rfYDKqWzwws/s72-c/su%2Bpelo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6678858938765892095</id><published>2011-04-28T12:21:00.002-03:00</published><updated>2011-04-28T12:23:40.462-03:00</updated><title type='text'>Microrelato</title><content type='html'>Papá, cuando me entierren, echa migas de pan sobre mi sepultura. Así acudirán los gorriones. Yo los oiré y será un consuelo para mí saber que no estoy solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fedor Dostoievski, en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Los hermanos Karamazov&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6678858938765892095?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6678858938765892095/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6678858938765892095&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6678858938765892095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6678858938765892095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/04/microrelato.html' title='Microrelato'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-4181130464665869963</id><published>2011-04-26T21:03:00.006-03:00</published><updated>2011-04-26T21:10:03.651-03:00</updated><title type='text'>Arbitraria*</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;br /&gt;No tienen por qué saberlo: soy periodista y, a veces, otros periodistas me llaman para conversar. Y, a veces, me preguntan si podría dar algún consejo para colegas que recién empiezan. Y yo, cada vez, me siento tentada de citar la primera frase de un relato de la escritora estadounidense Lorrie Moore, llamado Cómo convertirse en escritora, incluido en su libro Autoayuda: “Primero, trata de ser algo, cualquier cosa pero otra cosa. Estrella de cine/astronauta. Estrella de cine/misionera. Estrella de cine/maestra jardinera. Presidente del mundo. Es mejor si fracasas cuando eres joven -digamos, a los catorce“. Pero no lo hago porque no es eso lo que verdaderamente pienso y porque, en el fondo, dar consejos es oficio de soberbios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, cuando me preguntan, digo no, ninguno, nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy es abril y ha sido un buen día. Hice una entrevista con una mujer a quien voy a volver a ver en dos semanas y varios llamados telefónicos que dieron buenos resultados. Compré frutas, conseguí un estupendo curry en polvo. Hay nardos en los floreros de la cocina. Corrí al atardecer. Me siento leve, un poco feroz, arbitraria. De modo que si hoy me preguntaran, les diría: corran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les diría: sientan los huesos mientras corren como sentirán después las catástrofes ajenas: sin acusar el golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguanten, les diría. Pasen por las historias sin hacerles daño (sin hacerse daño). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sean suaves como un ala, igual de peligrosos. Y respeten: recuerden que trabajan con vidas humanas. Respeten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchen a Pearl Jam, a Bach, a Calexico. Canten a gritos canciones que no cantarían en público: Shakira, Julieta Venegas, Raphael. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vayan a las iglesias en las que se casan otros, sumérjanse en avemarías que no les interesan: expóngase a chorros de emoción ajena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sean invisibles: escuchen lo que la gente tiene para decir. Y no interrumpan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a una taza de té o un vaso de agua, sientan la incomodidad atragantada del silencio. Y respeten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sean curiosos: miren donde nadie mira, hurguen donde nadie ve. No permitan que la miseria del mundo les llene el corazón de ñoñería y de piedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sepan cómo limpiar su propia mugre, hacer un hoyo en la tierra, trabajar con las manos, construir alguna cosa. Sean simples pero no se pretendan inocentes. Conserven un lugar al que puedan llamar “casa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengan paciencia porque todo está ahí: sólo necesitan la complicidad del tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendan a no estar cansados, a no perder la fe, a soportar el agobio de los largos días en los que no sucede nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maten alguna cosa viva: sean responsables de la muerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vean películas de Werner Herzog. Quieran ser Werner Herzog. Sepan que no lo serán nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierdan algo que les importe. Ejercítense en el arte de perder. Sepan quién es Elizabeth Bishop.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Equivóquense. Sean tozudos. Créanse geniales. Después aprendan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengan una enfermedad. Repónganse. Sobrevivan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quédense hasta el final en los velorios. Tomen una foto del muerto. Tengan memoria, conserven los objetos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resístanse al deseo de olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando pregunten, cuando entrevisten, cuando escriban: prodíguense. Después, desaparezcan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acepten trabajos que estén seguros de no poder hacer, y háganlos bien. Escriban sobre lo que les interesa, escriban sobre lo que ignoran, escriban sobre lo que jamás escribirían. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se quejen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contemplen la música de las estrellas y de los carteles de neón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozcan esta línea de Marosa di Giorgio, uruguaya: “Los jazmines eran grandes y brillantes como hechos con huevos y con lágrimas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivan en una ciudad enorme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se lastimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengan algo para decir.&lt;br /&gt;Tengan algo para decir.&lt;br /&gt;Tengan algo para decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Texto de Leila Guerriero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-4181130464665869963?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/4181130464665869963/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=4181130464665869963&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4181130464665869963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4181130464665869963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/04/arbitraria_26.html' title='Arbitraria*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1436535484799131907</id><published>2011-04-24T20:24:00.002-03:00</published><updated>2011-04-24T20:25:43.347-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-j8kfVIEDBOg/TbSxX35V1HI/AAAAAAAAAl0/GF8jsBbEElQ/s1600/DSC00973.JPG" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-j8kfVIEDBOg/TbSxX35V1HI/AAAAAAAAAl0/GF8jsBbEElQ/s400/DSC00973.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599295260427932786" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1436535484799131907?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1436535484799131907/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1436535484799131907&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1436535484799131907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1436535484799131907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/04/hoy_24.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-j8kfVIEDBOg/TbSxX35V1HI/AAAAAAAAAl0/GF8jsBbEElQ/s72-c/DSC00973.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2570122470206142448</id><published>2011-04-24T20:14:00.005-03:00</published><updated>2011-04-24T20:23:43.334-03:00</updated><title type='text'>42 horas en la cornisa*</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;i&gt;Cristian Gorbea se desbarrancó durante una carrera de aventura y terminó atrapado en una roca de dos metros con un precipicio a sus pies y cóndores revoloteándolo. Cómo funciona la cabeza de un hombre que espera la muerte.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-SDta2Z1AlYA/TbSwSOxbXRI/AAAAAAAAAlo/3sZkuxP2txo/s1600/champaqui.JPG" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 225px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-SDta2Z1AlYA/TbSwSOxbXRI/AAAAAAAAAlo/3sZkuxP2txo/s400/champaqui.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599294063977913618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;           La muerte se esconde ahí nomás. En un lugar oscuro, difuso, pero cercano: vaya uno a saber dónde. El 13 de septiembre de 2010, estuve a un tris de irme. Siempre estamos a un tris de irnos. Hay que conocer la diferencia y aprovecharla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;Cuanto más jóvenes somos, más inmortales nos creemos. Con el paso de los años, con la muerte de familiares y de amigos, uno se va dando cuenta de que esto, la vida, es así mientras dura.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Pero todo estaba oscuro, no había Luna ni ganas de teorizar. Estaba yo, trabado contra un arbusto, mientras pensaba: quedate quieto, esto es peligroso. Esperá que amanezca, que se vea el camino. No te muevas. Dejá que la noche pase, dejá que la evapore el sol.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Con mucho cuidado saqué la mochila, la puse a un costado y busqué la manta de papel aluminio. Me tapé y cerré los ojos. Hacía frío. Miré el reloj. Eran las dos y cuarto de la madrugada. Sólo oía el ruido del viento, de una pequeña caída de agua, de mis dientes chocando entre sí. Tomé varios sorbos de la cantimplora y traté de dormir. Al rato, volví a mirar el reloj. Habían pasado dos minutos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Después de correr once horas de una carrera de ochenta kilómetros en el cerrro cordobés El Champaquí, el gerente de Recursos Humanos del Banco Hipotecario, Cristian Gorbea, se dio cuenta de que había perdido el camino. Siguió trotando. Empezó a bajar, pastizales, pendiente, pero su objetivo era hacer una buena carrera. Estar en el percentil diez. De trescientos, entre los treinta primeros. Venía treinta y dos. Un carrerón. No quería perder posiciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;La linterna que llevaba sobre la cabeza alumbraba lo suficiente como para saber que por ahí no podría retomar el sendero. Pero vio, delante de él, más abajo, las luces de otros corredores y pensó en agarrar un atajo. Entró en un bosque de tabaquillos. Mientras tomaba agua de un arroyo, se dio cuenta de que se había perdido. El tiempo corría. Los competidores que iban detrás de él, también. No iba a estar entre los treinta primeros. Siguió bajando, trotaba despacio. No veía nada. Pensó: Dios, cambio el podio por salir vivo de este lugar. Y el piso, bajo sus pies, pareció desaparecer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Cuando amaneció, descubrí dónde había caído: una cornisa de roca, entre matorrales, de medio metro de ancho por dos de largo. Tuve dos sentimientos contradictorios. Me asomé al vacío. Ciento cincuenta metros de precipicio. Pánico. Si me caía centímetros a la derecha, milímetros a la izquierda, ahora, estaría muerto. Alegría eufórica. Por haberme enganchado en este tabaquillo. Por estar vivo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Me duró un rato. ¿Cuánto? En una cornisa, en el medio de las sierras, con los pájaros como única compañía, el tiempo tiene otra intensidad. Se hace profundo. Fue un rato largo aunque, quizás, hayan sido pocos minutos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;De a poco recobré la lucidez y empecé a luchar contra mí mismo. Repetía: no tendría que haber caído acá. Debería haber doblado a la derecha, ido más despacio, esperar. Estaría duchándome en el hotel. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Pensé: el presente es inevitable, aceptalo. Traté de reconciliarme con el lugar. Trabajé a favor de la situación, no en contra, generando calor, no perdiéndolo en agredirme. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Dos mil trescientos metros de altura, quince grados de temperatura, apoyado en la roca, sentado en un hueco perfecto, hecho como para que yo pusiera la cola. Frente a un tabaquillo que detuvo la caída. Hacía arriba: una pared de unos tres metros, prácticamente lisa. Traté de trepar; demasiado empinada. Había musgo, algunos pliegues de cinco o diez centímetros. Imposible subir por ahí. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Volví a intentarlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Pensé: me equivoqué una vez y estoy vivo. No puedo empeorar una situación que ya es mala. No voy a tener otra oportunidad. Tengo que tranquilizarme y esperar. Son las seis de la mañana. A las doce termina la carrera. Hasta esa hora soy un corredor más; no el imbécil de la cornisa. A las cuatro van a dar los premios. A las cinco van a saber que no estoy, van a decidir ir a buscarme, va a ser tarde, va a haber anochecido. Van a venir, con suerte, mañana a la mañana. La noche de hoy, de nuevo, voy a estar solo. Esto es un juego de paciencia, un juego mental con un único participante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Soy yo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Y no quiero jugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Muchas veces, Cristian Gorbea sobrestima su capacidad deportiva. Piensa que termina una carrera en diez horas y tarda dieciséis. Su esposa Claudia Rama lo sabía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;También sabía que ahí, en el medio de la sierras, no había señal de celular. Así que cuando el domingo al mediodía su papá, Francisco, la &lt;span style="color:black"&gt;llamó&lt;/span&gt; preocupado ella lo tranquilizó. Seguro no había pasado nada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Tres horas después, Francisco repitió el llamado. Esta vez, Claudia decidió comunicarse con la hostería donde se había alojado Cristian. Un hombre que había corrido la carrera le dijo que, en ese cerro, demorarse era algo común. Ella le creyó. Su hija, no. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Desde el primer momento, Belén (18) pensó que su papá, Cristian Gorbea, estaba muerto. Santiago (14), el más chico de la familia, le pidió a su hermana que no se preocupara. Le dijo que debía estar bien. Ellos siempre miraban documentales de rescate y su papá tenía la cabeza fría, sabría qué hacer. Después de decir eso, se encerró en su cuarto a chatear con sus amigos. No salió hasta la noche. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Alrededor de las 17, la policía de San Javier los llamó por primera vez. Le pidieron a Claudia que denunciara que Cristian estaba perdido. Sin ese trámite, no podían empezar a buscarlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;La segunda llamada distó de la primera en una hora. Y hubo más. En todas, después de atender y escuchar una voz con tonada cordobesa, que no era la de su marido, Claudia pensó que iban a anunciarle el título de una tragedia. Pero no. Nadie sabía nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Alberto Beúnza, amigo de Cristian, le propuso que viajaran a Córdoba, en auto, esa misma noche. Ella dijo: Mejor en avión, mañana, a primera hora. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;A la una y media de la mañana, consiguió hablar con una persona de San Javier que alquilaba un avión privado. Le pidió que fuera a buscar a su esposo en ese momento. -Está oscuro, señora —le dijo el hombre—. Encontrarlo así va a ser imposible. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Esa noche, imaginando lo que iba a pasar el día siguiente, Claudia no pudo dormir. Con los ojos cerrados, rezó durante horas. Pensó en Ricardo Gorbea, el padre de Cristian, fallecido cinco años atrás. Le pidió que lo cuidara. Se tranquilizó al oír la voz de su suegro repitiendo, como en un susurro: está bien, Cristian está bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Los ojos cerrados, ese estado intermedio entre la vigilia y el sueño, cuando se acordó del triatlón de 2004. Detenido al costado de la ruta, Cristian fue atropellado por otro ciclista. Tres costillas rotas y una fractura en la pierna. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Desde ese momento, días antes de las carreras, Claudia le cosía en una de las mangas una medallita de San Benito, para que lo cuidara. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Los ojos cerrados cuando se acordó de que vaya uno a saber por qué, justo esta vez, se había olvidado de coserle la medallita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Decidí armar una rutina para no volverme loco. Revisé la comida: cuatro barras de cereales, varios geles, chocolates, alfajores. Bien racionada, podía durarme cinco días. Encontré un pequeño hilo de agua. Sed no iba a tener. Busqué las pilas de repuesto para la linterna. Las que llevaba se habían perdido en la caída.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Cada diez minutos, tocaba el silbato de emergencia y gritaba auxilio. Cada quince, me incorporaba y con la espalda apoyada en la roca, caminaba lento hacia el hilo de agua. Gota tras gota, la cantimplora tardaba veinte minutos en llenarse. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;En situaciones como ésta, el estómago se cierra, el hambre desaparece. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;A lo lejos, veía un pastizal. Con el viento, los pastos se movían. Vi cuatro caballos. Vi un rancho con una ventana enorme. Vi a un Cristo en la cruz. Vi a cinco personas que parecían buscarme. Y vi, después, cómo el pasto se movía de un lado al otro y todas estas alucinaciones desaparecían de golpe. No me asusté. Me había pasado en otras carreras: el cansancio, la falta de comida y de sueño hacen que uno se imagine cosas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Un pájaro se posó en un árbol cerca. Me miraba. Sentí su compañía. Traté de establecer un vínculo con él. Quise hablarle pero se fue antes de que pudiera decirle algo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;El tiempo no pasaba. Rezos de pedido de rescate, rezos de tranquilidad para mi familia. Pedí a Dios, a mis padres, que ya no están, a mis ángeles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;A quien sea que pueda ayudarme, le pido que lo haga. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Me angustiaba saber que mi familia me debía creer muerto. ¿Qué estarían haciendo Claudia, Belén, Santiago? ¿Qué podía hacer yo, ahora, más que pensar en positivo? Cuando nos encontráramos se darían cuenta de que sólo había sido un mal momento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Grité auxilio. Hice sonar el silbato. Grité auxilio. Me senté. El sol empezó a bajar. También la temperatura. A las ocho ya estaba oscuro. Prendí la linterna. Tal vez, alguien pudiera verme. Me tapé con la manta de papel de aluminio, me acosté en posición fetal. Cerré los ojos. De a ratos, los abría para ver si veía una luz en la quebrada. Pensé que, como la noche anterior, no iba a poder dormir. No sé si fue por el cansancio o la tensión, pero pude. De a ratos, pero pude. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Sueño con gente que me busca. Que se mueve en la montaña. Oigo, claro, dos personas hablando. Un hombre y una mujer. No entiendo lo que dicen. Están arriba de mi cornisa. Trato de escuchar, hago un esfuerzo y cuando me concentro oigo que las palabras se deshacen, se transforman en el sonido del viento que pasa entre los árboles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;A la madrugada me despertaron los truenos. Hacia el oeste, para el lado de San Luis, veía los relámpagos y las nubes de una tormenta eléctrica. No tenía más que una manta. Hacía frío. Si llovía, la iba a pasar mal en serio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Sin reconocer que lo único que podía tranquilizarme era un juego mental, me acordé que en la inscripción un corredor de 68 años me había dicho que este cerro tiene un raro mineral que genera un microclima en la zona. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;No va a llover. Mineral milagroso. No va a llover.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Desde el patio de su casa, a unos &lt;st1:metricconverter productid="4 kilómetros" st="on"&gt;4 kilómetros&lt;/st1:metricconverter&gt; de San Javier, el bombero José Luis Altamirano, exhausto después de haber corrido la carrera en quince horas, vio allá lejos, en el medio de la cuesta, la luz de una linterna. Eran las cuatro de la mañana del lunes. Llamó a la organización. Alguien se había perdido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Unas horas después, él y otros cinco bomberos, dos policías y gente de la organización fueron a la zona. Sabían cuál era el paraje, pero no el lugar dónde estaba el hombre. Hay quebradas, bosques, muchos árboles. Para peor, debido al frío de la noche del sábado, en la mitad de la carrera, uno de los puestos de control había cambiado de ubicación. No estaba claro el lugar donde podría estar Gorbea. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Altamirano presentía que el perdido vivía. Por más que gritara no lo iban a oír: el arroyo estaba crecido. Narcisista, el ruido del fluir del agua absorbe otros sonidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Altamirano quería encontrarlo. Era su primera competencia. Su tierra y el hombre perdido, su compañero de carrera. Algunos de los que buscaban no tenían radio. Era escuchar un grito y preguntar: ¿Fuiste vos el que gritó? ¿Fuiste vos el del silbido? A esto se le sumaba el ruido de los dos helicópteros y del avión que daban vuelta por la zona. Estaban en una de las cuestas cuando apareció la neblina. Con la lluvia, el frío se hizo más intenso. Decidieron suspender la búsqueda un rato y bajar a la base del cerro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;El lunes amaneció nublado. Cielo gris, ánimo azabache. Saqué chocolate para el desayuno. Lo abrí con cuidado. Lo partí en dos, me metí una parte en la boca y lo saboreé sin pensar, jugando con la lengua. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Desde arriba no podrían verme. Quizás escucharan mis gritos o el silbato, pero sólo me podía encontrar alguien que viniera desde abajo, desde el valle. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Grité auxilio. Hice sonar el silbato. Grité auxilio. Estiré las piernas. Salté, con miedo, en el lugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;De a ratos, las nubes bajaban, se acercaban a la montaña. No iban a encontrarme hoy. Tranquilo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Mis ruegos a Dios, que eran internos, se fueron transformando en gritos desesperados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;¡Sacame! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;¡Sacame por favor! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;¡Hacé algo! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;¡Sacame! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;¡Ya aprendí lo que tenía que aprender!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Si hubiera sabido que nadie iba a escucharme, igual habría gritado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;La última vez que Lisandro Tagle vio a su amigo Cristian Gorbea fue durante la primera hora de la carrera. Corrieron juntos hasta que en una subida Cristian se alejó. Ahora, esperando en el aeropuerto de Córdoba el avión que traía a Claudia Rama y Alberto Beúnza de Buenos Aires, Lisandro pensaba qué habría pasado si hubiesen estado juntos más tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Salvo por la llamada del periodista Víctor Hugo Morales que la distrajo un poco con sus preguntas, en las tres horas que duró el viaje en auto hasta San Javier, Claudia sintió que estaba masticando un chicle de angustia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-¿Hacía frío? -preguntaba ella. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-No -respondía Lisandro y pensaba: “Un frío helado que no te permitía dejar de tiritar”. Se imaginaba a Cristian con la cadera quebrada, en el fondo de un lecho. Muerto, después de un ataque cardíaco. Veinticuatro horas era demasiado tiempo como para que estuviese perdido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Lisandro y Alberto hablaban y hablaban. Los llamados de la gobernación, de la policía, al celular de Claudia relajaban, un poco, el clima denso en una ruta sinuosa, elevada junto al precipicio, que parecía no terminar nunca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Cuando llegaron a la posada donde se había hospedado Cristian, Claudia vio en el estacionamiento el Volskwagen Gol verde, cuatro puertas, alquilado por su marido. En ese momento, empezó a sentirse protagonista de una tragedia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Podría haberse quedado llorando. Nadie la habría culpado. Pero, en cambio, fue a la estación de policía a declarar, coordinó la búsqueda del helicóptero y el avión privado, pensó en la posibilidad de que lo encontraran herido y llamó a la obra social para que le consiguiesen un médico. Así, pudo sentirse útil, ocupada en algo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Mientras, atendía las llamadas de amigos y familiares. Algunos la reconfortaban. Otros le decían que su marido estaba loco. Una de sus amigas arriesgó: “Seguro está muerto”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Lisandro y Alberto recorrían el pueblo de San Javier buscando baqueanos. Encontraron tres. Les dieron cien pesos a cada uno, les pidieron que encontraran a su amigo. Después, fueron a la estancia &lt;st1:personname productid="La Constancia" st="on"&gt;La Constancia&lt;/st1:personname&gt;, al pie del Champaquí. Quizás, ahí, alguien supiera algo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Desde Córdoba, estaba llegando un camión con cuatro perros Golden retriever olfateadotes. La policía le dijo a Claudia que había que ir a buscar ropa de Cristian para que los animales pudieran reconocer su olor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Los mensajes de texto de su hijo: ¿Apareció? Las remeras, prolijas, una arriba de la otra. El cepillo de dientes. Llenar la valija vacía. Levantarle el cuarto a un muerto. Pagarle a la mujer de la posada la noche que su marido, ¿muerto?, había pasado en una cornisa. Descubrir que ese pensamiento, ya aparece, para adentro, ya aparece, repetido, ya aparece, silencioso, ya aparece, no era más que un deseo fútil. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Me entreno desde hace veinte años. Corro carreras de aventuras. Hice trekkings que duraron una noche entera. Vi, junto a mi hijo Santiago, decenas de documentales de rescatismo. Eso me ayudó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Estaba en un lugar que podía aguantar mi peso. Tenía comida y agua. Perderse formaba parte de las reglas del juego. Y para jugar, uno empieza por aceptarlas. Conozco montones de historias de gente que se equivocó de camino, que se rompió una pierna, que no pudo llegar. Tranquilo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Me acomodé contra las rocas y pensé en mi familia. En el día en que me casé, los nacimientos de mis hijos, los trabajos que tuve, la escalada al Aconcagua, las carreras de expedición. Pensé en la charla en la que Fernando Parrado contaba su supervivencia en Los Andes. Él pudo sobrevivir en condiciones mucho peores. Pensé en mi mamá, en mi papá, ya fallecidos, en los buenos momentos que pasamos juntos. Pensé que había tenido una vida plena. Pensé que si alguien me decía que éste era el final, mi respuesta hubiera sido que no me arrepentía de nada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Grité auxilio. Hice sonar el silbato. Grité auxilio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Creí oír un ruido. Temí otra alucinación, pero un helicóptero, negro, pasó real sobre mi cabeza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Más gritos: desesperados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Por favor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Que alguien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Quién sea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Me escuche. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Al ver la cara de preocupación de los dos hombres, Luis Dorado, dueño de las &lt;st1:metricconverter productid="1.200 hectáreas" st="on"&gt;1.200 hectáreas&lt;/st1:metricconverter&gt; de la estancia &lt;st1:personname productid="La Constancia" st="on"&gt;La Constancia&lt;/st1:personname&gt;, recordó, en un destello de intuición, los cóndores que esa mañana había visto revolotear sobre la cuesta de las cabras. Pensó: el hombre ya es carroña. Y mandó a dos baqueanos. A ver si encontraban algo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Gabriel Ledesma subió con su compañero Darío “Peco” Díaz y Felipe, un perro cruza de ovejero. Conocía la zona, pero no mucho. El precipicio lo impresionó. Ciento ochenta metros de caída. Una sensación extraña, un vacío en el estómago. Le pidió a Peco, si no le sacaba una foto con el celular. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Por encima de sus cabezas, pasó el helicóptero. El grito. El eco del grito. Gabriel no supo si era Cristian o un lugareño que buscaba al corredor. Otro grito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Era Gorbea. No había duda. Pero dónde estaba. El gerente de Recursos Humanos del Banco Hipotecario prendió su linterna. Detrás de un árbol, Gabriel vio la figura. Lo había encontrado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Subió por la cuesta hasta llegar al lugar donde el piso había parecido desaparecer. Trató de ver a Gorbea. No pudo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;     &lt;/span&gt;— No te veo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;     &lt;/span&gt;— Estoy acá. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;     &lt;/span&gt;— Quedate ahí. Tranquilo. Ya avisé por handy a los bomberos. Yo me quedo con vos. No me voy hasta que te rescaten. Si me tengo que quedar toda la noche, me quedo toda la noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Cuatro metros más abajo, de pie en la cornisa angosta en la que había pasado las últimas cuarenta y dos horas, sin un rasguño, emocionado, Cristian Gorbea lloraba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Cuarenta y cinco minutos más tarde, el bombero José Luis Altamirano agarraba el brazo del hombre atado con un arnés de soga naranja. Ahora, lloraban todos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-Yo entiendo mi llanto, pero no el de ustedes. No me conocen —dijo Gorbea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-No te imaginás lo que sentimos al encontrarte vivo —respondió alguien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Cuando Claudia Rama llegó a la estancia La constancia encontró a su marido, la ropa sucia, tomando un plato de sopa. Gorbea no entendía qué hacía su esposa, sus amigos, la gente del banco en ese lugar. Parecía metido en una película. No hablaba de la cornisa, de las cuarenta y dos horas, de las alucinaciones, los ruegos, la tormenta eléctrica. Relataba la caída. Decía: “Iba treinta y dos en la general”. Como si eso fuera lo importante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:8.0pt;font-family: Georgia;color:#333333;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Estoy viviendo tiempo gratis. Fue un milagro. Lo cuento y no lo entiendo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Pero todos sabemos que vamos a morir y lo negamos, cada día, al levantarnos de la cama.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Aunque cambié: soy más solidario. Trato de ayudar a otros en lo que puedo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Antes, los bomberos me parecían unos tipos que trabajaban en un cuartel apagando incendios; ahora, son héroes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Intento pasar más tiempo con mi familia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Intento disfrutar los momentos. Pero, ¿no tratamos todos de disfrutar los momentos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Las rabietas, por problemas de trabajo no desaparecieron. Sin embargo, cuando me broto, vuelvo a la cornisa. Trato de pensarme allá. Con mi barras de cereal, el frío. Sin saber cuándo iban a venir a rescatarme. Comparo situaciones. Y el enojo, de a poco, se apacigua. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Aprendí la lección. Pero competir es mi vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Mi trabajo incluye presión. Correr me relaja, me carga de energía. En los últimos veinte años me entrené, en promedio, cuatro veces por semana. Con picos de nueve entrenamientos y con días que no pude, por razones laborales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Voy a tomar más recaudos. Pero no voy a dejar de competir. No puedo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;En septiembre voy a volver a Champaquí. Voy a volver a correr los ochenta kilómetros. Esta vez, con José Luis Altamirano. Yendo al lado de un bombero, no voy a&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;perderme. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Pensé mucho sobre lo que me pasó en el cerro. Esto es como una pizza grande: podés comerla, pero te lleva tiempo digerirla. ¿La conclusión? Me pido a mi mismo, le pido a Dios, no olvidarme de lo que pasó. Sin embargo, tenemos la inercia de vivir negando la muerte. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Nuestra cabeza funciona así: yo sigo siendo inmortal. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; line-height: 15px; font-size: small; "&gt;* &lt;/span&gt;Publicada en la revista Brando (abril).&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2570122470206142448?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2570122470206142448/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2570122470206142448&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2570122470206142448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2570122470206142448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/04/42-horas-en-la-cornisa.html' title='42 horas en la cornisa*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-SDta2Z1AlYA/TbSwSOxbXRI/AAAAAAAAAlo/3sZkuxP2txo/s72-c/champaqui.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-224196003826522979</id><published>2011-04-21T20:09:00.003-03:00</published><updated>2011-04-21T20:15:37.750-03:00</updated><title type='text'>Sentido literal</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Se habla del fuego del infierno tomando la expresión en sentido literal. No me atrevo a sondar ese misterio, pero me parece que si hubiera verdaderas llamas, los condenados se regocijarían, pues el tormento físico les haría olvidar, aunque sólo fuera por un instante, la tortura moral, mucho más horrible que la del cuerpo.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fedor Dostoivski, Los hermanos Karamazov.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-224196003826522979?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/224196003826522979/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=224196003826522979&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/224196003826522979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/224196003826522979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/04/sentido-literal.html' title='Sentido literal'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7984566349445616822</id><published>2011-04-09T17:19:00.002-03:00</published><updated>2011-04-09T17:23:49.906-03:00</updated><title type='text'>Papeles negros, bordes naranjas</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-jL66eCl8ULo/TaDASb5-SdI/AAAAAAAAAlA/-qwpqrdSG9Q/s1600/carta%2Bde%2Bamor%2Bquemada%2Breducida.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 350px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-jL66eCl8ULo/TaDASb5-SdI/AAAAAAAAAlA/-qwpqrdSG9Q/s400/carta%2Bde%2Bamor%2Bquemada%2Breducida.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5593682160155249106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;De a poco, empezamos a discutir. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Dejamos de escribirnos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;La joqueta experta se fue transformando en una piedra al sol: tibia e inanimada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7984566349445616822?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7984566349445616822/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7984566349445616822&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7984566349445616822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7984566349445616822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/04/papeles-negros-bordes-naranjas.html' title='Papeles negros, bordes naranjas'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-jL66eCl8ULo/TaDASb5-SdI/AAAAAAAAAlA/-qwpqrdSG9Q/s72-c/carta%2Bde%2Bamor%2Bquemada%2Breducida.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-457984241072762601</id><published>2011-04-08T19:34:00.002-03:00</published><updated>2011-04-08T19:41:42.450-03:00</updated><title type='text'>Miel pura</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Lady Macbeth: &lt;div&gt;                          ¡Corred a mí, espíritus generadores de impulsos asesinos! ¡Cambiadme de sexo, y desde los pies a la cabeza llenadme, haced que me desborde de la más implacable crueldad! ¡Esperad mi sangre; cerrad en mi todo acceso, todo paso a la piedad, para que ningún escrúpulo compatible con la naturaleza turbe mi propósito feroz ni se interponga entre el deseo y el golpe! ¡Venid a mis senos maternales y convertid mi leche en miel, vosotros, genios del crimen, de allí de donde presidáis bajo invisibles sustancias la hora de hacer mal! ¡Baja, horrenda noche, y envuélvete como con un palio en la más espesa humareda del infierno! ¡Que mi agudo puñal oculte la herida que va a abrir, y que el Cielo, espiándome a través de la cobertura de las tinieblas, no pueda gritarme: ¡Basta! ¡Basta!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-457984241072762601?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/457984241072762601/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=457984241072762601&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/457984241072762601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/457984241072762601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/04/miel-pura.html' title='Miel pura'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8060811013007797505</id><published>2011-03-29T11:17:00.003-03:00</published><updated>2011-03-30T12:52:19.809-03:00</updated><title type='text'>Matar a un niño*</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; "&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span&gt;Es un día suave y el sol esta oblicuo sobre la llanura. Pronto sonarán las campanas, porque es domingo. Entre dos campos de centeno, dos jóvenes han hallado una senda por la que nunca fueron antes, y en los 3 pueblos de la planicie resplandecen los vidrios de las ventanas. Algunos hombres se afeitan frente a los espejos en las mesas de las cocinas, las mujeres cortan pan para el café, canturreando, y los niños están sentados en el suelo y abrochan sus blusas. Es la mañana feliz de un día desgraciado, porque este día un niño será muerto, en el tercer pueblo, por un hombre feliz. Todavía el niño está sentado en el suelo y abrocha su camisa, y el hombre que se afeita dice que hoy harán un paseo en bote por el riachuelo, y la mujer canturrea y coloca el pan, recién cortado, en un plato azul. Ninguna sombra atraviesa la cocina, y, sin embargo, el hombre que matará al niño está al lado de la bomba de bencina roja, en el primer pueblo. Es un hombre feliz que mira en una cámara, y en el cristal ve un pequeño carro azul, y a su lado a una muchacha que ríe. Mientras la muchacha ríe y el hombre toma la hermosa fotografía, el vendedor de bencina ajusta la tapa del tanque y asegura que tendrán un bonito día. La muchacha se sienta en el carro, y el hombre que matará al niño saca su billetera del bolsillo y comenta que viajarán hasta el mar, y en el mar pedirán prestado un bote y remarán lejos, muy lejos. A través de los vidrios bajados, oye la muchacha, en el asiento delantero, lo que él habla; ella cierra los ojos, ve el mar y al hombre junto a sí en el bote. No es ningún hombre malo, es alegre y feliz, y antes de entrar en el carro se detiene un instante frente al radiador que centellea al sol, y se goza del brillo y del olor de bencina y de ciruelo silvestre. No cae ninguna sombra sobre el carro, y el refulgente parachoques no tiene ninguna abolladura y no está rojo de sangre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;Pero, al mismo tiempo que, en el primer pueblo, el hombre cierra la puerta izquierda del carro y tira el botón de arranque, en el tercer pueblo, la mujer abre su alacena, en la cocina, y no encuentra el azúcar. El niño, que ha abrochado su camisa y que ha amarrado los cordones de sus zapatos, está de rodillas en el sofá y contempla el riachuelo que serpentea entre los alisos, y el negro bote que está medio varado sobre el pasto. El hombre que perderá a su hijo está recién afeitado y, en ese momento, pliega el soporte del espejo. En la mesa, las tazas de café, el pan, la crema y las moscas. Sólo el azúcar falta, y la madre ordena a su hijo que corra donde los Larsson y pida prestados algunos terrones. Y mientras el niño abre la puerta, le grita el padre que se dé prisa, porque el bote espera en la ribera. Remarán tan lejos como nunca antes remaron. Cuando el niño corre a través del jardín, en todo momento piensa en el riachuelo y en los peces que saltan, y nadie le susurra que sólo le quedan 8 minutos para vivir y que el bote permanecerá allí donde está todo el día y muchos otros días. No es lejos lo de los Larsson: únicamente cruzar el camino, y mientras el niño corre atravesándolo, el pequeño carro azul entra en el otro pueblo. Es un pueblo pequeño con pequeñas casas rojas, con gente que acaba de despertar, que está en su cocina con las tazas de café levantadas y observan al carro venir por el otro lado del seto con grandes nubes de polvo detrás de sí. Va muy rápido, y el hombre en el carro ve cómo los álamos y los postes de telégrafo, recién alquitranados, pasan como sombras grises. Sopla verano por la ventanilla. Salen velozmente del pueblo. El carro se mantiene seguro en medio del camino. Están solos todavía. Es placentero viajar completamente solos por un liso y ancho camino, y a campo abierto es mucho mejor aún. El hombre es feliz y fuerte, y en el codo derecho siente el cuerpo de su futura mujer. No es ningún hombre malo. Tiene prisa por alcanzar el mar. No sería capaz de matar a una mosca, pero sin embargo, pronto matará a un niño. Mientras avanzan hacía el tercer pueblo, cierra la muchacha otra vez los ojos y juega que no los abrirá hasta que puedan ver el mar, y al compás de los muelles tumbos del carro, sueña en lo terso que estará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span&gt;¿Por qué la vida está construida con tanta crueldad, que un minuto antes de que un hombre feliz mate a un niño, todavía es feliz y un minuto antes de que una mujer grite de horror, puede cerrar los ojos y soñar en el ancho mar, y durante el último minuto de la vida de un niño pueden sus padres estar sentados en una cocina y esperar el azúcar y hablar sobre los dientes blancos de su hijo y sobre un paseo en bote, y el niño mismo puede cerrar una verja y empezar a atravesar un camino con algunos terrones en la mano derecha envueltos en papel blanco; y durante este último minuto no ver otra cosa que un largo y brillante riachuelo con grandes peces y un ancho bote con callados remos ?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span&gt;Después, todo es demasiado tarde. Después, está un carro azul al sesgo en el camino, y una mujer que grita retira la mano de la boca, y la mano sangra. Después, un hombre abre la puerta de un coche y trata de mantenerse en pie, aunque tiene un abismo de terror dentro de sí. Después hay algunos terrones de azúcar blanca desparramados absurdamente entre la sangre y la arenilla, y un niño yace inmóvil boca abajo, con la cara duramente apretada contra el camino. Después, llegan dos lívidas personas que todavía no han podido beber su café, que salen corriendo desde la verja y ven en el camino un espectáculo que jamás olvidarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span&gt;-Porque no es verdad que el tiempo cure todas las heridas-. El tiempo no cura la herida de un niño muerto y cura muy mal el dolor de una madre que olvidó comprar azúcar y mandó a su hijo a través del camino para pedirla prestada; e igualmente, mal cura la congoja del hombre feliz, que lo mató.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;Porque el que ha matado a un niño, no va al mar. El que ha matado a un Niño vuelve lentamente a casa en medio del silencio, y junto a sí lleva una mujer muda con la mano vendada; y en todos los pueblos por los que pasan ven que no hay ni una sola persona alegre. Todas las sombras son más oscuras, y cuando se separan todavía es en silencio; y el hombre que ha matado a un niño sabe que este silencio es su enemigo, y que va a tener que necesitar años de su vida para vencerlo, gritando que no fue su culpa. Pero sabe que esto es mentira, y en sus sueños de las noches deseará en cambio tener un solo minuto de su vida pasada para "hacer este solo minuto diferente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span&gt;Pero tan cruel es la vida para el que ha matado a un niño, que después todo es demasiado tarde.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; line-height: 15px; font-size: small; -webkit-border-horizontal-spacing: 0px; -webkit-border-vertical-spacing: 0px; "&gt;*Stig Dagerman.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8060811013007797505?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8060811013007797505/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8060811013007797505&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8060811013007797505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8060811013007797505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/03/matar-un-nino.html' title='Matar a un niño*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1905110936128170026</id><published>2011-03-29T11:09:00.001-03:00</published><updated>2011-03-29T11:16:39.580-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Romántica&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;cabellos de azafrán y ojos de duelo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;toda tormenta y gris. Estaba loca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Camino de la noche la marea&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;o camino del alma la inmolada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;la sin luz la de amor la desolada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;camino del candor la estremecida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;la que odia y consiente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;la que busca y no encuentra&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;el gusto aquel iluminado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;aquella sed del aire&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;devorada la noche mirada devorada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;incomprendida y rota&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;amante amando sin sonrisas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Idea Vilariño&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1905110936128170026?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1905110936128170026/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1905110936128170026&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1905110936128170026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1905110936128170026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/03/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2806013648167620569</id><published>2011-03-04T20:31:00.003-03:00</published><updated>2011-03-06T18:39:36.271-03:00</updated><title type='text'>María Inés</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-zbNXT10usVQ/TXF2i9HtFfI/AAAAAAAAAkw/payxggXlyCU/s1600/Mar%25C3%25ADa%2BIn%25C3%25A9s.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 266px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-zbNXT10usVQ/TXF2i9HtFfI/AAAAAAAAAkw/payxggXlyCU/s400/Mar%25C3%25ADa%2BIn%25C3%25A9s.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5580371756183262706" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.gatopardo.com/ReportajesGP.php?R=64#1"&gt;http://www.gatopardo.com/ReportajesGP.php?R=64#1&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2806013648167620569?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2806013648167620569/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2806013648167620569&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2806013648167620569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2806013648167620569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/03/maria-ines.html' title='María Inés'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-zbNXT10usVQ/TXF2i9HtFfI/AAAAAAAAAkw/payxggXlyCU/s72-c/Mar%25C3%25ADa%2BIn%25C3%25A9s.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1370328337014529724</id><published>2011-02-16T18:30:00.004-03:00</published><updated>2011-02-16T18:44:36.388-03:00</updated><title type='text'>Tiempo</title><content type='html'>"¿Vendrá, verdad? ¿A las ocho y media, para el aperitivo? ¿Le conviene a las ocho y media? Muchas gracias. Hasta luego entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se inclinó —nuevamente, una expresión indecisa bajó y subió por la expresión de la cara— juntando los talones, amistosos los ojos, mientras tendía la mano al médico; y Díaz Grey olvidó el tiempo pasado entre los dos idénticos saludos y los diminutos sucesos íntimos que este tiempo había contenido cuando volvió a estrechar la mano de Lagos, a las ocho y treinta en punto, en la entrada del bar del hotel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Si para usted es lo mismo —dijo Lagos, palmeándolo—, y mejor aún si lo prefiere, vamos a ubicarnos en el mostrador".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos Onetti, en &lt;em&gt;La vida breve: &lt;/em&gt;una oración cuyo principio y final distan temporalmente en siete u ocho horas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1370328337014529724?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1370328337014529724/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1370328337014529724&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1370328337014529724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1370328337014529724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/02/tiempo.html' title='Tiempo'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7334722058591543957</id><published>2011-01-22T16:59:00.001-03:00</published><updated>2011-01-22T17:10:32.554-03:00</updated><title type='text'>Aprender a esperar</title><content type='html'>A diferencia de los diarios, algunas revistas se dan el lujo de dar más tiempo a sus autores para entregar una historia. Es decir: se dan el lujo de haber sido hechas para leer y sorprender. Sólo en esos casos, un cronista tiene más oportunidades de buscar una cosa y encontrar otra, inesperada: lo más emocionante para un cronista es descubrir cosas que no está buscando. Hay una palabra en inglés para nombrarlo: &lt;i&gt;serendipity&lt;/i&gt;. ¿No es acaso una paradoja buscar el azar? Pero esta búsqueda del azar cuesta también tiempo y trabajo. Cuesta preguntarse qué es digno de contarse y qué es digno callar. Y cuesta aprender a esperar a que suceda algo digno de contarse. Para escribir una historia, hay que aprender a sorprenderse. A veces la única condición para escribir una historia de verdad es aprender a esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio Villanueva Chang, en &lt;i&gt;Apuntes sobre el oficio del cronista&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7334722058591543957?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7334722058591543957/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7334722058591543957&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7334722058591543957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7334722058591543957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/01/aprender-esperar.html' title='Aprender a esperar'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8718727552629562814</id><published>2011-01-21T23:40:00.006-03:00</published><updated>2011-01-22T17:11:43.231-03:00</updated><title type='text'>Librerías*</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Verdana, Arial, sans-serif; font-size: small; color: rgb(51, 51, 51); line-height: 18px; "&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Verdana, Arial, sans-serif; font-size: small; color: rgb(51, 51, 51); line-height: 18px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;Mi primer trabajo fue en una librería de las grandes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una de esas sobre Corrientes, con lugar para presentación de libros y un empleado que se encarga, solamente, de cuidar que nadie robe lo que no es suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajar en una librería es como vender fiambre, sólo que socialmente mejor visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es como estar adentro de internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un histeriqueo literario y constante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sábado a las doce y media de la noche: disculpame, me podrías bajar ése de allá, el amarillo, que quiero verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saber que esa persona, que va a ir al cine en un rato, ahora, no tiene un carajo que hacer así que te pide ése, el de allá, para hojearlo un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es llegar a tu casa y querer hacer cualquier cosa menos leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo, claro, que habrá casos distintos. Yo no duré más de tres semanas.&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); font-family: arial, sans-serif; line-height: 15px; "&gt;*Este texto, de alguna forma, responde a otro, de Azucena Galettini, que se puede leer &lt;a href="http://azucena-galettini.blogspot.com/2010/12/mejor-no-ser-librero.html"&gt;acá&lt;/a&gt;. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Verdana, Arial, sans-serif; font-size: small; color: rgb(51, 51, 51); line-height: 18px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Verdana, Arial, sans-serif; font-size: small; color: rgb(51, 51, 51); line-height: 18px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8718727552629562814?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8718727552629562814/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8718727552629562814&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8718727552629562814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8718727552629562814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/01/librerias.html' title='Librerías*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-275444304565858876</id><published>2011-01-21T14:08:00.001-03:00</published><updated>2011-01-21T14:11:28.231-03:00</updated><title type='text'>Negresse</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Geneva, sans-serif; -webkit-border-horizontal-spacing: 4px; -webkit-border-vertical-spacing: 4px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;div align="justify"&gt;Une négresse par le démon secouée&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Veut goûter une enfant triste de fruits nouveaux&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Et criminels aussi sous leur robe trouée&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cette goinfre s'apprête à de rusés travaux:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;À son ventre compare heureuse deux tétines&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Et, si haut que la main ne le saura saisir,&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Elle darde le choc obscur de ses bottines&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ainsi que quelque langue inhabile au plaisir&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Contre la nudité peureuse de gazelle&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Qui tremble, sur le dos tel un fol éléphant&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Renversée elle attend et s'admire avec zèle,&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En riant de ses dents naïves à l'enfant;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Et, dans ses jambes où la victime se couche,&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Levant une peau noire ouverte sous le crin,&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Avance le palais de cette étrange bouche&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pâle et rose comme un coquillage marin.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Stephane Mallarmé, &lt;i&gt;Une négresse&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-275444304565858876?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/275444304565858876/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=275444304565858876&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/275444304565858876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/275444304565858876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/01/negresse.html' title='Negresse'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1374553217463643380</id><published>2011-01-15T19:14:00.002-03:00</published><updated>2011-01-15T20:04:03.738-03:00</updated><title type='text'>Imponderable</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Los hombres no saben por qué consagran una obra de arte. Pese a no ser, ni mucho menos, conocedores, creen descubrir en ella cientos de cualidades para justificar tanta aceptación; pero la verdadera razón de sus favores es un imponderable: es simpatía".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Thomas Mann, en&lt;i&gt; La muerte en Venecia&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1374553217463643380?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1374553217463643380/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1374553217463643380&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1374553217463643380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1374553217463643380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/01/imponderable.html' title='Imponderable'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2342855777896701936</id><published>2011-01-05T20:49:00.003-03:00</published><updated>2011-01-05T20:50:55.153-03:00</updated><title type='text'>Despertar</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TSUDoIwVfBI/AAAAAAAAAj4/6rI7n0hsC9g/s1600/despertar.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TSUDoIwVfBI/AAAAAAAAAj4/6rI7n0hsC9g/s400/despertar.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5558853303138614290" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de soñar gemidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/godiex/sets/72157594281255579/"&gt;Diego Gravinese.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2342855777896701936?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2342855777896701936/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2342855777896701936&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2342855777896701936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2342855777896701936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/01/despertar.html' title='Despertar'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TSUDoIwVfBI/AAAAAAAAAj4/6rI7n0hsC9g/s72-c/despertar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-3101575850520047411</id><published>2011-01-05T20:42:00.002-03:00</published><updated>2011-01-05T20:44:04.423-03:00</updated><title type='text'>contrapunto</title><content type='html'>La besa en la sien, cálmate amor, le acaricia el rostro, cómo había sido, la lleva del hombro hacia la casa, no llores sonsita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mario Vargas Llosa en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Conversación en la catedral&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-3101575850520047411?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/3101575850520047411/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=3101575850520047411&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3101575850520047411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/3101575850520047411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/01/contrapunto.html' title='contrapunto'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-4659115924290449000</id><published>2011-01-04T17:16:00.002-03:00</published><updated>2011-01-04T17:39:27.788-03:00</updated><title type='text'>Mediocre (de)formación</title><content type='html'>"Le encuentro faltas garrafales desde el punto de vista de cultura lingüística. Vargas Llosa es un gran escritor, pero tuvo una formación mediocre, en escuelitas de Cochabamba y de Piura", dice la lingüista Martha Hildebrandt (?).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-4659115924290449000?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/4659115924290449000/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=4659115924290449000&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4659115924290449000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4659115924290449000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2011/01/mediocre-deformacion.html' title='Mediocre (de)formación'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-4339983702063586062</id><published>2010-12-29T23:12:00.012-03:00</published><updated>2011-01-09T19:51:24.230-03:00</updated><title type='text'>Avión</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TRvxZbq6kWI/AAAAAAAAAjw/tFT4_PzcpYw/s1600/foto%2B4.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TRvxZbq6kWI/AAAAAAAAAjw/tFT4_PzcpYw/s400/foto%2B4.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5556299984518418786" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero está ahí, dice el chino, traje gris, camisa bordó, en un idioma que no necesito entender, y pide por favor, las manos juntas como si estuviera rezando, y la azafata: no, con la cabeza. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El chino apoya la nariz en el vidrio, señala el avión y explica en un inglés rudimentario que su vuelo a China sale después de éste, Distrito Federal, San Francisco, San Francisco, China, dice en una sucesión de nombres sin idioma, si pierde uno, pierde el otro. Usted no entiende a mí. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La azafata, perfecto inglés, yo recién he acabado de llamar y ellos dijeron que ellos no pueden esperar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Confieso, imagino reacción brutal, patada merecida y violenta a la cabeza de la morocha, agarrón de pelo, sacudida hacia abajo, ruido del cráneo contra las cerámicas, manchas de sangre sobre el vestidito azul, la corbata roja, gritos, guardias de seguridad sacando al chino que patalea con la camisa abierta, insultando en un idioma incomprensible.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero no. Paciencia oriental.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y mira hacia donde estoy yo, dice: avión perdido. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Miro hacia atrás. No hay nadie. Vuelvo a mirarlo y hace que sí, con la cabeza. Debe haberse dado cuenta de mi atención, de que estoy describiendo su tragedia con una lapicera. Soy la única persona en este aeropuerto de miles de kilómetros cuadrados con quien puede compartir su desgracia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Avión perdido, y mueve las manos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con la lapicera entre los dedos, también muevo las manos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como diciéndole: Qué hijos de puta los de la aerolínea.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y él, como si entendiera, afirma con la cabeza. Sonríe triste. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Avión perdido, vuelve a decir, y mira el piso. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-4339983702063586062?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/4339983702063586062/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=4339983702063586062&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4339983702063586062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4339983702063586062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/12/avion.html' title='Avión'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TRvxZbq6kWI/AAAAAAAAAjw/tFT4_PzcpYw/s72-c/foto%2B4.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1693416829740012062</id><published>2010-12-24T11:24:00.002-03:00</published><updated>2010-12-24T11:29:18.195-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se pone de costado y se acerca y te abraza. Pero sentís su cabeza, su pecho y sus brazos como si sólo fueran pelo, piel y huesos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Melissa Bank, en &lt;i&gt;Manual de caza y pesca para chicas&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1693416829740012062?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1693416829740012062/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1693416829740012062&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1693416829740012062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1693416829740012062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/12/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2650913533490397074</id><published>2010-12-13T12:35:00.003-03:00</published><updated>2010-12-13T12:40:05.802-03:00</updated><title type='text'>Porque ahora todo está mediatizado</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Y si uno va a ver una banda o visita un lugar tiene que sacar fotos, miles de fotos.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dice Werner Herzog que existen momentos de gran intensidad y nuevas percepciones. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Esos momentos nunca los voy a grabar, ni me gustaría registrarlos con la cámara. Porque cuando filmás algo se vuelve desechable, lo podés dejar en la sala de proyección, lo podés grabar en un DVD y mandarlo lejos. Por eso hay ciertos momentos en los que uno está solo con lo que experimenta".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y también dice, Herzog, que prefiere mantener esos momentos bien distinguidos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Y libres".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2650913533490397074?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2650913533490397074/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2650913533490397074&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2650913533490397074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2650913533490397074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/12/porque-ahora-todo-esta-mediatizado.html' title='Porque ahora todo está mediatizado'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8482161330554704099</id><published>2010-11-27T17:35:00.004-03:00</published><updated>2011-01-09T19:41:36.729-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TSo5lCwbv4I/AAAAAAAAAkA/rKmFMN1KI88/s1600/LAS_NUEVAS_PLUMAS-1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 307px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TSo5lCwbv4I/AAAAAAAAAkA/rKmFMN1KI88/s400/LAS_NUEVAS_PLUMAS-1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5560319998500257666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="border-collapse: collapse;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; border-collapse: collapse; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; border-collapse: collapse; "&gt;"Están los que&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt; se creen importantes por viajar, por ganar una beca o por ser jurados de un concurso. A corto plazo, esto rinde beneficios. Pero, como decía alguien en un blog, son gente que se cree arriba de un caballo, sin darse cuenta de que está sentada sobre un pony con sueño”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;Rodolfo Enrique Fogwill.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8482161330554704099?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8482161330554704099/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8482161330554704099&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8482161330554704099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8482161330554704099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/11/hoy_27.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TSo5lCwbv4I/AAAAAAAAAkA/rKmFMN1KI88/s72-c/LAS_NUEVAS_PLUMAS-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6274315628190912181</id><published>2010-11-21T19:19:00.001-03:00</published><updated>2010-11-21T19:20:58.024-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>"Los que quieren ser escritores leen las reseñas. Los que quieren escribir no tienen tiempo de leer las reseñas"&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;William Faulkner a &lt;i&gt;The Paris Review&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6274315628190912181?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6274315628190912181/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6274315628190912181&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6274315628190912181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6274315628190912181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/11/hoy_21.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2992604297466070778</id><published>2010-11-20T20:46:00.013-03:00</published><updated>2010-11-20T21:13:23.538-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TOheXxdnscI/AAAAAAAAAjM/NI7Cp9yFtVY/s1600/scream1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TOheXxdnscI/AAAAAAAAAjM/NI7Cp9yFtVY/s400/scream1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5541783103986971074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro los ojos y la oigo. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿O me despertó su placer?&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Trato de escuchar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Y después de ese grito, silencio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El ruido del agua&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;contra el piso de la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; bañadera.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y el &lt;/div&gt;&lt;div&gt;cuadro &lt;/div&gt;&lt;div&gt;de &lt;a href="http://alyssamonks.com/"&gt;Alyssa Monks&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que gime&lt;/div&gt;&lt;div&gt;hiperrealista.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2992604297466070778?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2992604297466070778/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2992604297466070778&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2992604297466070778'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2992604297466070778'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/11/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TOheXxdnscI/AAAAAAAAAjM/NI7Cp9yFtVY/s72-c/scream1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2882090401312731829</id><published>2010-11-18T13:12:00.003-03:00</published><updated>2010-11-18T13:19:56.147-03:00</updated><title type='text'>Titiritero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TOVQnqzL-tI/AAAAAAAAAi8/j3UFMLwOXl8/s1600/villafanie.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 222px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TOVQnqzL-tI/AAAAAAAAAi8/j3UFMLwOXl8/s400/villafanie.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5540923558983367378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A lo largo de su fecunda vida como contador de historias, Villafañe sólo había requerido de dos estímulos: el vino blanco y las bocas en forma de "o" de los niños. No era un hombre que buscara dinero u honores. Sin embargo, un día tuvo la suerte de conocer al rey de España. En su calidad de titiritero había manejado a muchos reyes, pero no sabía cómo tratar a uno de verdad. Así se lo dijo al rey Juan Carlos. Divertido por estar ante alguien que sabía manejar a los monarcas con hilos, el rey le prestó su coche para que volviera a casa. Villafañe no buscaba lujos, pero tenía su vanidad. Le fascinó regresar a su departamento madrileño en el coche de Juan Carlos. Para que los vecinos supieran de su importancia, le pidió al conductor que tocara la bocina. Por desgracia, nadie se dio por enterado. Sus amigos no estaban en casa. Entonces pidió que lo llevaran al bar del barrio, y también ahí tocó bocina. Esa tarde, los habituales de las tertulias habían hecho una excepción. Fue en vano que el chofer tocara la bocina. Nadie supo que el titiritero era amigo del rey. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Juan Villoro, en &lt;i&gt;8.8 El miedo en el espejo&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2882090401312731829?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2882090401312731829/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2882090401312731829&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2882090401312731829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2882090401312731829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/11/titiritero.html' title='Titiritero'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TOVQnqzL-tI/AAAAAAAAAi8/j3UFMLwOXl8/s72-c/villafanie.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2239913206004040532</id><published>2010-11-15T21:09:00.009-03:00</published><updated>2010-11-17T14:06:13.629-03:00</updated><title type='text'>Fríos</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TOL8Mzj2v_I/AAAAAAAAAi0/VLtZgFhGbKE/s1600/Ella%2B2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5540267788548358130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 267px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TOL8Mzj2v_I/AAAAAAAAAi0/VLtZgFhGbKE/s400/Ella%2B2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;br /&gt;Desde el teleférico, la ciudad parece de juguete. Las nubes, o algo menos denso que las nubes; una especie de niebla que se mezcla con el cielo cubre la cima de las montañas. De a ratos, se ven los picos llenos de nieve brillante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Abajo, un coche blanco recorre la ruta junto al lago. El sol pega en los techos de las casas que cubren el pueblo. Son como chapitas. Algunas, encandilan. El agua del Nahuel Huapí es azul intenso. Cerca de la costa, personas diminutas se delizan sobre el agua arrastradas por cometas de colores. Hay mucho viento: cerca de 25 nudos (&lt;?xml:namespace prefix = st1 /&gt;&lt;st1:metricconverter productid="46,3 kil?metros" st="on"&gt;46,3 kilómetros&lt;/st1:metricconverter&gt; por hora). Un pájaro oscuro, parece un aguilucho, sobrevuela el lago. No bate las alas, planea hasta posarse sobre una roca cerca de la orilla. Allí, a unos metros, varios espectadores de la octava fecha del campeonato mundial de kite surf, con sweaters y camperas térmicas, tiemblan. El aire está helado. &lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;La chica de la cometa negra y rosa acaba de caer al agua. Tiene un traje de neopreno de cinco milímetros de espesor. Está descalza. Sin embargo, el problema es el frío en las manos. Las lleva descubiertas porque necesita agarrarse bien de la barra y porque los guantes le hacen perder sensibilidad. Siente un dolor que viene desde adentro: pareciera nacer en los huesos y fluir a través de la sangre. Bruna no sabe qué hacer para detenerlo y por eso, ahora, en la carpa de la organización, llena un vaso con agua caliente de un dispenser y mete los dedos amuchados. Un dolor horrible que no pasa. Las manos le tiemblan como si fueran de otra persona. Los labios, morados. La boca rígida le dificulta el habla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Pero no hay tiempo para sufrir el frío. Ahora, de nuevo, al lago a competir. Sale de la carpa, prepara la cometa. Tensa los cables, se sube a la tabla y se mete en el agua. Hace una pirueta: pasa la barra por detrás de la espalda y vuela con la barra agarrada a una sola mano, la clásica pose de Superman. Luego desciende, se apoya en el agua, armoniosa como una hoja otoñal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;Intenta otro truco, pero quizá por el viento o por el cansancio, cae al agua helada. La respiración se le corta, el aire se va, siente que alguien la golpea con fuerza en la boca del estómago. Trata de sacar la cabeza, pero es tarde. Miles de agujas sobre la piel. Lo que se siente en la nariz y la boca al tomar algo muy frío, sólo que expandido en toda la cara.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;El frío le duele. Sin embargo no piensa, el hit sólo dura siete minutos y hay que hacer la mayor cantidad de trucos posibles. Se incorpora, tracciona la cometa. Y entonces salta, se eleva unos metros y ahí sí. Ve todo desde arriba, se olvida de que hay una tabla, una cometa, un deporte. Sólo el frío que sube desde el estómago, un frío diferente a los otros fríos, distinto al de Bariloche, al del viento pesado, al del Agua del Nahuel Huapí; un frío agradable que le inunda los poros de libertad. &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2239913206004040532?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2239913206004040532/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2239913206004040532&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2239913206004040532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2239913206004040532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/11/frios.html' title='Fríos'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TOL8Mzj2v_I/AAAAAAAAAi0/VLtZgFhGbKE/s72-c/Ella%2B2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6299509765751361948</id><published>2010-11-08T23:49:00.005-03:00</published><updated>2010-11-08T23:58:04.616-03:00</updated><title type='text'>Facebook*</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TNi4Gs1kkOI/AAAAAAAAAic/agqn_FK6p7s/s1600/facebook%2Btardes%2Bdel%2Bsol.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 256px; height: 256px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TNi4Gs1kkOI/AAAAAAAAAic/agqn_FK6p7s/s400/facebook%2Btardes%2Bdel%2Bsol.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5537378167106605282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Voy a hacer un Facebook.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Quiero que me miren. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Que vean las fotos en Madrid, el gato desnutrido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Que comenten. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Qué suerte tiene. Pobre pibe. Mirá dónde estuvo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Quiero una pose gratuita de modelo: la mirada perdida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Quiero acumular, bajo la foto, decenas de obviedades, estupideces superfluas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Comentarios simples que me arranquen una sonrisa, me despedacen los labios, me desangren las encías. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Qué lindo bebé. Una fiesta inolvidable. Y yo, aprendiendo a manejar con lluvia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Quiero que el tío Pocho me pregunte cómo andás de la diarrea. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Quiero que sepan lo que siento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Quiero expresarme. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¿No entienden?&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Quiero expresarme.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px; color: rgb(51, 51, 51); line-height: 20px; "&gt;*El amigo Omar Claveroni, en&lt;i&gt; Gritos calvos y otros delirios&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6299509765751361948?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6299509765751361948/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6299509765751361948&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6299509765751361948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6299509765751361948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/11/facebook.html' title='Facebook*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TNi4Gs1kkOI/AAAAAAAAAic/agqn_FK6p7s/s72-c/facebook%2Btardes%2Bdel%2Bsol.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7851126989644726757</id><published>2010-11-07T15:02:00.005-03:00</published><updated>2010-11-07T15:08:41.097-03:00</updated><title type='text'>Dos dólares</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Y siempre usabas muchas sombra verde alrededor de los ojos. Te acercabas con tu vestido de seda crujiente. Como si hubieras sido hueca. Oías con tus ojos grandes. Y el primer día que pasamos a bordo no quise que gastaras dos dólares para alquilar una reposera. Ahora te dejaría. Ahora te dejaría hacer cualquier cosa Helen, ahora podrías alquilar dos o tres reposeras y yo no te diría una sola palabra. No era por el dinero, era porque tenías muy mal aspecto y pensé que te helarías de frío en la cubierta. Y nadie sabía lo enferma que estabas. Y tiré de la toalla. Te la arranqué de las manos cuando me dijiste que gastarías esos dos dólares. No era por el dinero. Ahora rompería dos dólares aquí mismo, en esta estación de subte. Díos mío, era por el dinero.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Te he perdido. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;J. P. Donleavy, en &lt;i&gt;Cuento de hadas en Nueva York.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7851126989644726757?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7851126989644726757/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7851126989644726757&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7851126989644726757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7851126989644726757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/11/dos-dolares.html' title='Dos dólares'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-4581949098339202269</id><published>2010-11-01T11:41:00.004-03:00</published><updated>2010-11-01T11:51:30.906-03:00</updated><title type='text'>.</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nadar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sumergirse en una pileta clorada a niveles insoportables, en un mar salado, en un río marrón camalote.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dos brazadas, respiración, dos brazadas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hasta cansarse. Hasta sentir en la boca esa sequedad ácida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y después, si queda algo dentro, recién ahí. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aunque no sirva para nada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-4581949098339202269?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/4581949098339202269/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=4581949098339202269&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4581949098339202269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4581949098339202269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/11/llorar.html' title='.'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7986970861802043931</id><published>2010-10-25T11:53:00.002-03:00</published><updated>2010-10-25T12:16:46.089-03:00</updated><title type='text'>El miedo no es igual</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;El miedo: el miedo no es igual. El miedo cambia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Hay miedos y miedos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Una cosa es el miedo a algo &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: small; line-height: 15px; "&gt;—&lt;/span&gt;a una patrulla que te puede cruzar, a una bala perdida&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: small; line-height: 15px; "&gt;—&lt;/span&gt;, y otra distinta es el miedo de siempre, que está ahí, atrás de todo. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Vas con ese miedo, natural, constante, repechando la cuesta, medio ahogado, sin aire, cargado de bidones y de bolsas y se aparece una patrulla, y encima del miedo que traés aparece otro miedo, un miedo fuerte pero chico, como un clavito que te entró en el medio de la lastimadura. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hay dos miedos: el miedo a algo, y el miedo al miedo, ese que siempre llevás y que nunca vas a poder sacarte desde el momento en que empezó. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Despertarse con miedo y pensar que después vas a tener más miedo, es miedo doble: uno carga su miedo y espera que venga el otro, el del momento, para darse el gusto de sentir un alivio cuando ese miedo chico &lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: small; line-height: 15px; "&gt;—&lt;/span&gt;a un bombardeo, a una patrulla&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: small; line-height: 15px; "&gt;—&lt;/span&gt; pase, porque esos siempre pasan, y el otro miedo, no, nunca pasa, se queda.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Fogwil, en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;i&gt;Los pichiciegos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7986970861802043931?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7986970861802043931/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7986970861802043931&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7986970861802043931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7986970861802043931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/10/miedo.html' title='El miedo no es igual'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7359210644440812641</id><published>2010-10-23T13:10:00.004-03:00</published><updated>2010-11-18T13:40:38.983-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TMMLAo3C4hI/AAAAAAAAAiM/kapgLVhrygQ/s1600/COMFORT.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 352px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TMMLAo3C4hI/AAAAAAAAAiM/kapgLVhrygQ/s400/COMFORT.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531276872937300498" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Empiezo a caminar. El viento me trae el grito de una sirena.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;J. P. Sartre, &lt;i&gt;La Nausea&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;(Pintura de Eric Zener),&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7359210644440812641?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7359210644440812641/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7359210644440812641&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7359210644440812641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7359210644440812641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/10/hoy_23.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TMMLAo3C4hI/AAAAAAAAAiM/kapgLVhrygQ/s72-c/COMFORT.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7411017832434245038</id><published>2010-10-11T00:38:00.001-03:00</published><updated>2010-10-11T00:40:01.074-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TLKGzkTnltI/AAAAAAAAAiE/DhvBKKoNSBQ/s1600/robert+carter+4.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 382px; height: 382px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TLKGzkTnltI/AAAAAAAAAiE/DhvBKKoNSBQ/s400/robert+carter+4.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5526627913214432978" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Robert Carter &lt;a href="http://www.crackedhat.com/"&gt;.&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7411017832434245038?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7411017832434245038/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7411017832434245038&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7411017832434245038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7411017832434245038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/10/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TLKGzkTnltI/AAAAAAAAAiE/DhvBKKoNSBQ/s72-c/robert+carter+4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-1211868963019091155</id><published>2010-10-06T20:04:00.004-03:00</published><updated>2010-10-06T20:46:26.067-03:00</updated><title type='text'>Llueve</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Empieza a llover. Las primeras gotas caen espaciadas, veloces; golpean intempestuosamente las hojas y caen al suelo con un largo suspiro, como aliviadas de una insoportable incertidumbre. Son grandes como postas, calientes, como si hubiesen sido disparadas por una escopeta; golpean el farol con un siseo agorero. Padre levanta la cara; tiene la boca abierta; un cerco húmedo y negro de tabaco está empastado a lo largo de la base de sus encías; desde el fondo del asombro que expresa su boca abierta le nacen, como fuera del tiempo, cavilaciones sobre esta última afrenta. Cash mira ahora al cielo, luego al farol. La sierra no se ha parado, no ha roto el resplandor andante de sus dientes, que se mueven como a impulso de un émbolo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: small; line-height: 15px; "&gt;— &lt;/span&gt;Traiga algo para tapar el farol &lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: small; line-height: 15px; "&gt;—&lt;/span&gt;dice.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Padre se dirige a la casa. La lluvia cae de golpe, sin que truene, sin aviso de ninguna clase. Corre hacia el porche. En un instante Cash queda empapado. Sin embargo, el movimiento de la sierra no ha cesado, como si la sierra y el brazo funcionasen con la tranquila convicción de que la lluvia fuera sólo una ilusión del entendimiento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;William Faulkner, en &lt;i&gt;Mientras agonizo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-1211868963019091155?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/1211868963019091155/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=1211868963019091155&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1211868963019091155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/1211868963019091155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/10/llueve.html' title='Llueve'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7294787112731725928</id><published>2010-09-29T21:03:00.004-03:00</published><updated>2010-09-29T22:09:39.523-03:00</updated><title type='text'>Inmersión onírica</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TKPVkD5wpQI/AAAAAAAAAh8/X5af3dMIRgk/s1600/JUAN_VILLORO.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 291px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TKPVkD5wpQI/AAAAAAAAAh8/X5af3dMIRgk/s400/JUAN_VILLORO.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5522492383585936642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-VE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-VE"&gt;A la noche, te acostás. ¿En qué pensás, después de cerrar los ojos, antes de quedarte dormido?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-VE"&gt;La verdad es que pienso muy poco… Cuando me voy a quedar dormido, tengo un sueño casi instantáneo. Siempre tengo un pensamiento rapidísimo de qué voy a hacer el día siguiente y trato de pensar en la parte más placentera de ese día para justificar que ese día exista. Y luego hay un momento como de inmersión en el agua, en el que por un segundo me llega un flashazo del sueño de la noche anterior. Como si recuperara la historia del sueño anterior. Me gusta sumergirme en ese sueño. Recuperarlo. Bueno, no siempre. También tengo, a veces, sueños muy desagradables.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-VE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Juan Villoro, lo confiesa, tiene sus &lt;i&gt;Sueños intranquilos&lt;/i&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-VE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7294787112731725928?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7294787112731725928/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7294787112731725928&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7294787112731725928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7294787112731725928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/09/inmersion-onirica.html' title='Inmersión onírica'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TKPVkD5wpQI/AAAAAAAAAh8/X5af3dMIRgk/s72-c/JUAN_VILLORO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-8838288712750881281</id><published>2010-09-23T01:48:00.008-03:00</published><updated>2010-09-27T13:50:08.516-03:00</updated><title type='text'>Los J.*</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;No anheles su lugar, mantente lejos.&lt;br /&gt;No tienen más que un sueño interrumpido,&lt;br /&gt;son ratas, trepadores, mal nacidos,&lt;br /&gt;el palo les arruga el entrecejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignóralos de reojo, sé tu mismo,&lt;br /&gt;desprécialos con furia encarnizada.&lt;br /&gt;No saben, ignorancia inusitada,&lt;br /&gt;su breve paso al frente da al abismo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los iguala un extraño misticismo,&lt;br /&gt;devotos del poder y de la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;*Omar Claveroni, en su libro de poesía &lt;em&gt;Odas y odetes&lt;/em&gt; (Editorial Aguilar)&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8838288712750881281?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8838288712750881281/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8838288712750881281&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8838288712750881281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8838288712750881281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/09/los-j.html' title='Los J.*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2187687602515775904</id><published>2010-09-16T13:48:00.006-03:00</published><updated>2010-09-23T02:04:24.498-03:00</updated><title type='text'>Fantasmas</title><content type='html'>En el sueño, él estaba leyendo, acostado en la cama de esa misma habitación. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Veía una sombra que, de a poco, se corporizaba. Era una mujer. El pelo negro, una nena en brazos. La nena tenía un muñeco. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De pie junto a la cama, la mujer lo miraba como esperando que entendiera por qué ella estaba ahí. En sus ojos no había agresión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Se despertó asustado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Corrió el libro que había estado leyendo hasta quedarse dormido y miró a la derecha. Ahí, hasta hacía un rato, debía de haber estado la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó en los papardelles de la cena, en la panceta, la pesada cerveza artesanal. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hacía mucho calor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pensó que unos años atrás, su hermana había soñado que una cucaracha le recorría el brazo. Al despertarse, el bicho le caminaba por el hombro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Trató de no seguir pensando. Agarró el control y prendió la televisión.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2187687602515775904?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2187687602515775904/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2187687602515775904&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2187687602515775904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2187687602515775904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/09/fantasmas_16.html' title='Fantasmas'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-5668598060672376562</id><published>2010-09-03T13:49:00.010-03:00</published><updated>2010-09-03T14:28:22.788-03:00</updated><title type='text'>Mezcla ácida que corre por las venas*</title><content type='html'>&lt;p align="left"&gt;&lt;em&gt;El primero de septiembre de 2002, en la peor tragedia del andinismo argentino, nueve estudiantes del profesorado de educación física de la Universidad Nacional del Comahue murieron en el Cerro Ventana, Bariloche, luego de quedar atrapados en una avalancha. A ocho años del hecho, el médico y presidente del Club Andino Ramón Chiocconi, uno de los rescatistas, relata sus recuerdos de esa tarde.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TIEpDQlEOeI/AAAAAAAAAhk/5qlPcGnvV4M/s1600/rescate.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5512732554844977634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TIEpDQlEOeI/AAAAAAAAAhk/5qlPcGnvV4M/s400/rescate.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 36pt"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/i&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="DISPLAY: inline! important; TEXT-INDENT: 36pt; LINE-HEIGHT: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: normal"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/i&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;No somos inmunes a la muerte de otro. No importa si no lo conociste. Da igual si no sabés cómo se llamaba, cuántos años tenía, qué le gustaba hacer. El cuerpo está ahí en el suelo y acá estamos nosotros. Hay que levantarlo y llevarlo a otra parte. Cuando lo movemos, queda una huella. En la nieve aparece una marca que tiene forma de persona. Dentro de nosotros, también.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El escalador italiano Reinhold Messner decía que las grandes montañas no son justas o injustas, simplemente son peligrosas. Los escaladores sabemos que, cuando salís a la montaña, la muerte es una posibilidad. Creo que aunque sea inconscientemente todos lo saben. Ahí está el desafío. Si no hay riesgo, el desafío no existe.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Los padres de algunos chicos no entienden la pasión de sus hijos por la montaña. En esos casos, es más difícil aceptar la muerte. Aunque no sé si existe un caso en el que sea fácil aceptarla.&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Cuando atendés el teléfono y alguien te avisa de una avalancha, no hay espacio para miedos, nervios ni reflexiones. Una descarga de adrenalina te cae sobre los hombros. Y la cabeza, como si no estuviera unida al cuerpo, se escapa para adelante. ¿Cuánta gente tenemos? ¿A qué distancia estamos? ¿Hay camionetas? Los sentimientos se borran o, mejor dicho, se adormecen por unos días; se ocultan detrás de la euforia de la concentración metódica. El cirujano opera en el quirófano. El rescatista, donde sea, organiza el rescate. Hay poco tiempo. O, lo que no es lo mismo pero se le parece, hay personas que ahora están vivas. Que lo sigan estando depende de que nos apuremos. &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;***&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;El primero de septiembre de 2002, en la planta baja de la casa, el teléfono sonaba desesperado. En el primer piso, el médico e instructor de ski Ramón Chiocconi, que había vuelto temprano del cerro Catedral, donde trabaja como responsable médico de las pistas, pensó en no atender. Algo lo hizo cambiar de idea. Bajó la escalera y levantó el tubo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;—Avalancha en el Ventana —escuchó—. Hay entre diez y doce desaparecidos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Y la cabeza, como si no estuviera unida al cuello, se le escapó para adelante. Con lo que le quedaba del cuerpo, pasó a buscar a un amigo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Desde hace veinte años, Chiocconi es uno de los cien voluntarios que integran la comisión de auxilio del Club Andino de Bariloche. Ninguno cobra: todos ponen su equipo, su tiempo, su experiencia. A veces, reciben donaciones que usan para comprar cuerdas, cascos o camillas. En la Comisión no hay jerarquías ni reglamentos. Los voluntarios tienen otros trabajos. La decisión de acudir a un llamado es una cuestión de compromiso interno. Pero, frente a un problema, siempre hay de diez a treinta personas listas, preparadas para ayudar.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Mientras iban en el auto, pensaban qué había pasado en avalanchas anteriores. Siempre, o la mayoría de las veces, las víctimas estaban en el depósito final: la nieve se acumula a los pies de la ladera y allí, sepultados, quedan los escaladores.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;En la sede del Club Andino se encontraron con otros voluntarios. Fueron hasta el cerro, donde se cruzaron con bomberos que iban en cuatriciclos. Así, pudieron subir, más rápido, por el bosque.&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Al llegar al cauce, el lugar de la avalancha, encontraron una especie de río, de un kilómetro, con depósitos a diferentes alturas. Había sol, estaba despejado y no hacía demasiado frío. Un depósito final, enorme, y otros intermedios, más chicos. Imposible saber dónde buscar.&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;***&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Después de una avalancha, cuando la nieve frena, más del 90% de las personas sepultadas están vivas. Sabemos por estudios que a la media hora, debido a la asfixia, ese porcentaje cae al 40%. A veces, la hipotermia protege. Si el cuerpo se enfría muy rápido, la necesidad de oxígeno de las células es menor y la persona puede sobrevivir por más tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Las estadísticas marcan que a las dos horas de producida la avalancha, sólo el 8% de los sepultados está vivo. Pero, ¿Quién nos asegura que en el próximo rescate no entren todos dentro de ese pequeño grupo? No podés anticiparte. Hay que ir al lugar y buscar. Una vez que sabés dónde está el cuerpo, ubicar la cabeza y liberar la vía aérea. Es importante que en el grupo haya un médico o un guía experimentado que evalúe si delante de la cara, bajo la nieve, hay una cámara de aire: un pequeño espacio que le permita al sepultado respirar. El pronóstico cambia radicalmente.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Cuando las personas sepultadas son varias, hay que actuar rápido. Demora significa muerte. Si pasaron noventa minutos y encuentro a alguien sin pulso: o se murió por asfixia o está bajo hipotermia. En ese momento, hay que tomar una decisión. Se intenta salvar a esta persona o se sigue para encontrar a otros. Si no tiene cámara de aire, mejor buscar a los demás: tienen más chances de estar vivos. &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;***&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;¿En cuál de todos los depósitos buscar? No había tiempo para reflexiones. A un costado del bosque, Chiocconi fue a atender a tres heridos. Uno de ellos estaba bien. El segundo, Nicolás Lemos, tenía traumatismo de cráneo. Martín, su hermano mellizo, fractura de pelvis. Era el más grave. Chiocconi habló con él durante unos 45 minutos. Le puso oxígeno y suero. Lo mejor hubiera sido trasladarlo. Pero no había forma. De a poco, el cuadro se fue agravando hasta que el chico murió. Seguramente, por una hemorragia interna.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Llegaron más voluntarios, y Chiocconi pasó a estar encargado de la evaluación de los heridos. Tres veces tuvo que certificar la muerte. Mario Sebastián Tapia, Paolo Jesús Machello, Oscar Fabricio Vaccari. Eran adolescentes de 18 y 19 años. Y había que seguir buscando. &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Para poder cubrir la zona de una manera más o menos lógica, los voluntarios se dividieron en grupos. De cinco, ocho, diez personas. Una al lado de la otra, como en una barrera de fútbol. Con una sonda de caño, pinchaban la nieve.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Trabajo lento.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Un paso. Clavar la sonda, sacarla. Otro paso. Clavar la sonda, sacarla. Cuando uno toca una piedra, se siente rugoso y duro. Si es una rama, se siente distinto. Si hay enterrada una persona, la sensación, para alguien con experiencia, es inconfundible.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Sin embargo, esa tarde, hubo muchas alarmas falsas. &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;***&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;En el momento lo tomás con relativa naturalidad. Estás ahí, en ese lugar. Hacés lo que hay que hacer. En realidad, las limitaciones son gigantes: hacés lo que podés. Lo más terrible es decirle a la familia de alguien perdido en la montaña que la búsqueda se va a detener. Pero, a veces, el riesgo de avalancha continúa. Y nuevos muertos por buscar casi cadáveres no tienen sentido.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Dos o tres días después de un rescate en el que murió gente, la anestesia que dormía los sentimientos empieza a desaparecer. Surge el cansancio. Un cansancio brutal. Mental y físico. Es difícil de explicar la frustración por no poder devolverle a la familia una persona viva, mezclada con la tristeza por la muerte. Te pesa hasta la piel.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Uno maneja la angustia como puede. Tenés que contarlo, hablar, sacarlo afuera. Porque es acumulativo. Es como si te fueras cargando muertos arriba de la espalda. Y, aunque se diga lo contrario, con el tiempo no te hacés más resistente. Te volvés más trágico. Ahora, por ejemplo, que estoy acá sentado acordándome de esto, lo siento: sin que yo haga nada para que pase, cambia mi tono de voz.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Siempre digo que no tiene sentido aparentar dureza, simular que a uno estas cosas no lo afectan. Todos sufrimos igual. Lo importante es que el dolor, esa mezcla ácida que se extiende por las venas, no nos quede dentro del cuerpo.&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;***&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Sin embargo, esa tarde, no todas las alarmas fueron falsas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;En la nieve se había formado un cañadón. Los rescatistas bajaron. Al rato, uno de ellos quiso subir por una pared de hielo. Para hacerlo más fácil, pensó en tallar escalones. Picó y encontró una mancha marrón. Siguió picando. Era el pelo de Adrián Mercado (18), que ya había muerto. Mientras lo sacaban, alguien creyó escuchar un grito.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;—¡Silencio! — pidieron.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Iban cinco horas de búsqueda. Las chances de haber oído lo que parecía un pedido de auxilio eran inverosímiles. Los ruidos de treinta personas que no querían hacer ruidos. El sonido del viento. Y de nuevo, el grito.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Liliana Alonso, novia de Mercado, sobrevivió después de estar enterrada durante más de cinco horas. Había quedado en una posición en la que un brazo le cubría la cara. Así, pudo respirar. Estaba bien abrigada. La primera imagen que vio al salir de la nieve fue la de su novio congelado. &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;br /&gt;A las tres de la mañana, después de diez horas, los organizadores suspendieron la búsqueda. Podía haber más avalanchas y las posibilidades de encontrar a alguien vivo eran prácticamente nulas. De cualquier modo, un grupo, con bolsas de dormir, se quedó a hacer una guardia. Chiocconi bajó al pueblo. Fue al hospital a ver a los heridos. Unas horas más tarde, ya en su casa, intentó dormir. Se quedó acostado hasta aceptar que no iba a poder hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces volví a pensar en aquella tarde. Muchas otras, lo hablé con amigos. Qué habría pasado si hubiéramos buscado más en este lugar, si nos hubiésemos quedado otros quince minutos en aquel. Pero sería como hablar de la carrera después de que el último cruzó la meta. No había un equipo armado esperando que esto sucediera. El grupo se organizó la tarde en que sonó la alarma. Se hizo lo que se pudo y de la mejor manera. Y se hizo muchísimo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Un operativo de siete días en el que participaron 255personas. Una presión mediática inmensa: fue tapa de todos los diarios del país, había cámaras de cada uno de los canales de televisión de Buenos Aires. &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;br /&gt;Con pequeños cortes, lo que pasó esa tarde me quedó grabado, casi como si hubiera sido una película.&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;***&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;En la peor tragedia del andinismo argentino murieron Mario Tapia, Paolo Machello, Adrián Mercado, Martín Lemos, María Gimena López, Fabricio Vaccari, Antonio Díaz, Roberto Monteros y Gimena Padín cuyo cuerpo fue encontrado dos meses después de la avalancha, una vez que se derritió la nieve. Siete personas sobrevivieron a la avalancha. Además de la Comisión de Auxilio del Club Andino, en el rescate participaron Gendarmería, Parques Nacionales, Defensa Civil y dos cuarteles de bomberos voluntarios.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;En mayo de 2005, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de General Roca condenó al guía y profesor que conducía el grupo, Andrés Lamuniere, a tres años de prisión de cumplimiento efectivo e inhabilitación por diez años para ejercer como docente o guía de montaña. El cargo: homicidio culposo agravado por el número de víctimas fatales y lesiones culposas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;***&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Los voluntarios sabemos que no quedamos en deuda con nosotros ni con los demás pero, de cualquier modo, la situación es triste.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Poco tiempo después de la avalancha, empecé a dar clases en la universidad y tuve como alumnos a algunos de los chicos sobrevivientes. &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Nunca dudé de si seguir trabajando en esto. Aunque reflexioné mucho sobre esa, noche sobre lo importante de transmitir lo que fui sintiendo. A los chicos que recién empiezan, suelo decirles que lo fundamental es aprender a sacarse el sufrimiento de encima; para que, con a las palabras, de la boca también salga esa sensación horrible que los psicólogos llaman angustia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Publicada en Brando de septiembre.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-5668598060672376562?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/5668598060672376562/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=5668598060672376562&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/5668598060672376562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/5668598060672376562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/09/mezcla-acida-que-corre-por-las-venas.html' title='Mezcla ácida que corre por las venas*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TIEpDQlEOeI/AAAAAAAAAhk/5qlPcGnvV4M/s72-c/rescate.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-4064849118541481464</id><published>2010-08-30T17:50:00.001-03:00</published><updated>2010-09-01T20:26:43.469-03:00</updated><title type='text'>Intentar ser persona</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ser la hija de Fogwill es (...) intentar ser actor siendo hijo de Vittorio Gassman, intentar hacer cine siendo hijo de Ozu, intentar ser meditativo siendo el hijo de Osho, intentar ser persona siendo el hijo de un animal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Mi padre para mí, como padre, fue un gran escritor. No se lo podía molestar, no se le podía quitar minutos a su silencio ni a su pensamiento. Su mejor novela es su vida, una vida más impactante que cualquier escrito que hayan podido encontrar o leer de él y/o sobre él. La mejor literatura la hizo en las noches arrullándome para dormir, jamás –mientras me tocaba estar con él– me dormí sin un cuento de mi padre, jamás. Hasta de grande era capaz de meterse en mi cama a contarme un cuento, pese a que yo, dormida, me sobresaltaba y le decía: “¡Papá, ya estoy grande para cuentos!”, “¿Papá, estás drogado?”, “¡Papá, soy tu hija!, ¡Papá!”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vera Fogwill escribe sobre su padre en &lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-6427-2010-08-29.html"&gt;Radar&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-4064849118541481464?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/4064849118541481464/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=4064849118541481464&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4064849118541481464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4064849118541481464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/08/intentar-ser-persona.html' title='Intentar ser persona'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2714094542787271957</id><published>2010-08-26T02:05:00.013-03:00</published><updated>2011-01-09T19:39:37.411-03:00</updated><title type='text'>Otro cumpleaños triste</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/THX80-CbolI/AAAAAAAAAhc/Kkw_Y1eBNQY/s1600/fog.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 266px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/THX80-CbolI/AAAAAAAAAhc/Kkw_Y1eBNQY/s400/fog.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5509587706094264914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); -webkit-text-decorations-in-effect: none; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); -webkit-text-decorations-in-effect: none; "&gt;— Disculpe. ¿Dijo algo?&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;— No. Hablo solo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;— ¿Usted es Fogwill?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;— Sí. Por eso hablo solo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center" style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-left: 0cm; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size:medium;"&gt;**&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;Y la entrevista terminó, los dos arriba de un taxi, yendo a buscar a su hija más chica, que salía del curso de ingreso al Nacional Buenos Aires.&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En realidad, había terminado un rato antes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;—Bueno. Yo voy para allá — dijo, señaló hacia un lugar, respiró, la boca abierta, como los peces cuando los sacan del agua, y nombró dos calles que seguramente se cruzarían en algún lado&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;— Si te queda bien te llevo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Claro que me quedaba bien. No tenía la más puta idea de si me estaba acercando o alejando de donde iba, pero compartir un taxi con Fogwill me quedaba bien. Seguro.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Paramos, subió la hija. A las tres cuadras, en aquel cruce de calles, yo me bajé. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;Lo saludé con un beso.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;— ¿Sabés, Ø? Cuando me llamaste pensé que eras un pelotudo. Llegué a la nota creyendo que iba a ser un embole. La misma mierda de siempre. Pero me cagaste. Estuvo entretenida.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;Y al llegar a casa, inflado de ese orgullo idiota que, en momentos como éste nos damos cuenta, no sirve para un carajo, el mail, la frase: "No pares de nadar".&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;La flechita del mouse sobre la palabra "responder" y las letras: “¿No piensa dar un taller de escritura? Quiero ser su alumno”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Al rato, la respuesta.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;"Ni en pedo. preferiría tener un taller de chapa y pintura para arreglar el auto, ya mi prosa no tiene solución: chapa mala y oxidada".&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Foto: Diego Sandstede.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2714094542787271957?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2714094542787271957/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2714094542787271957&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2714094542787271957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2714094542787271957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/08/otro-cumpleanos-triste.html' title='Otro cumpleaños triste'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/THX80-CbolI/AAAAAAAAAhc/Kkw_Y1eBNQY/s72-c/fog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2546591032331624697</id><published>2010-08-19T23:54:00.003-03:00</published><updated>2010-08-19T23:57:55.426-03:00</updated><title type='text'>La mujer</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;La puerta estaba abierta. El interior estaba casi a oscuras y había una atmósfera pesada. Una mujer salió a nuestro encuentro, sin saludarnos. Tenía dura la mirada y fijó en mí sus ojos. Estuvo largo tiempo sin pronunciar palabra. No sé, no sabría decir por qué, pero intuía cierta maldad en ella. Las mechas le colgaban sobre las mejillas, y la gran boca exangüe tenía una cierta expresión irónica y perversa.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Par Lagerkvist, en &lt;i&gt;El verdugo&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2546591032331624697?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2546591032331624697/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2546591032331624697&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2546591032331624697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2546591032331624697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/08/la-mujer.html' title='La mujer'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-241259459493101990</id><published>2010-08-12T15:43:00.003-03:00</published><updated>2010-08-12T15:50:31.053-03:00</updated><title type='text'>Rescatista</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TGRB6-gr_AI/AAAAAAAAAgw/yX2oy1XK9Zs/s1600/rescate.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 160px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TGRB6-gr_AI/AAAAAAAAAgw/yX2oy1XK9Zs/s320/rescate.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5504597126021905410" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No somos inmunes a la muerte de otro. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No importa si no lo conociste. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Da igual si no sabés cómo se llamaba, cuántos años tenía, qué le gustaba hacer. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El cuerpo está ahí en el suelo y acá estamos nosotros. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay que levantarlo y llevarlo a otra parte. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando lo movemos, queda una huella. En la nieve aparece una marca que tiene forma de persona. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dentro de nosotros, también.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-241259459493101990?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/241259459493101990/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=241259459493101990&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/241259459493101990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/241259459493101990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/08/rescatista.html' title='Rescatista'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TGRB6-gr_AI/AAAAAAAAAgw/yX2oy1XK9Zs/s72-c/rescate.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7830782942466177800</id><published>2010-07-18T21:43:00.003-03:00</published><updated>2010-07-30T15:26:21.919-03:00</updated><title type='text'>Escribir II</title><content type='html'>Y tenía nueve años (...). La escritura, mi trabajo forzado, no conducía a nada y, por lo mismo, se tomaba a sí misma por fin. Yo escribía por escribir. No lo lamento. Si me hubiesen leido, habría tratado de gustar, me habría vuelto maravilloso. Como era clandestino, fui verdadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.P.Sartre, en &lt;font style="font-style:italic;"&gt;Las Palabras&lt;/font&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7830782942466177800?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7830782942466177800/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7830782942466177800&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7830782942466177800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7830782942466177800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/07/escribir-ii.html' title='Escribir II'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6707830987868987351</id><published>2010-07-18T21:40:00.004-03:00</published><updated>2010-07-18T21:46:38.955-03:00</updated><title type='text'>Hilo dental</title><content type='html'>En la entrada de la farmacia está el tipo de seguridad que, creo, no hace otra cosa que abrir la puerta. Voy al sector de los cepillos de dientes, sé donde están, y agarro un hilo dental de esos verdes con gusto a menta. Me acerco a la caja pero la cajera y la farmacéutica están mirando a una mujer con un nene en brazos. Me paro frente a la cajera que sigue mirando a la mujer y pienso por qué no me cobrará, es sólo un hilo y estoy apurado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¿Pero le explicaron cómo ponérselo — dice la farmacéutica y la cajera sigue mirando a la mujer, como si yo no existiera.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;— Me dieron un spray, para que se lo pase por la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y veo en el pelo del nene, algo así como una costra, un bodoque de caspa. Y la cara de la cajera es de asco. Y la cara de la farmacéutica parece de desesperación, tampoco voy a quedarme dos horas esperando para pagar un hilo dental, y el nene se da vuelta y veo lo que tiene en la oreja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una especie de pelusa blanca y verde, como la que se forma en los potes de crema después de que vencen, que se extiende desde el oído hacia afuera; hongo vivo, hongo que avanza, ocupa parte de la mejilla; y el hilo dental pasa a ser lo único que me retiene esperando ahí, viendo a la cajera que mira a la mujer, que mira a la farmacéutica que mira al nene con eso en la oreja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¡Se lo tiene que poner ya! — dice la farmacéutica en un consejo que suena a orden.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;— Sí. Sí. Acabo de venir del hospital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo me acerco al sector de los cepillos de dientes. Dejo el hilo y salgo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Camino bajo la lluvia, ingenuo, como si yéndome pudiese alejar esa imagen .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6707830987868987351?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6707830987868987351/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6707830987868987351&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6707830987868987351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6707830987868987351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/07/hilo-dental.html' title='Hilo dental'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7191019547661807710</id><published>2010-07-18T21:04:00.003-03:00</published><updated>2010-07-18T21:11:39.639-03:00</updated><title type='text'>Escribir I</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todo me pareció simple. Escribir es aumentar con una perla la cruz de las Musas, dejar a la posteridad el recuerdo de una vida ejemplar, defender al pueblo contra sí mismo y contra sus enemigos, atraer sobre los hombres la bendición del cielo con una misa solemne. No se me ocurrió la idea de que se pudiera escribir para ser leído.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;J.P. Sartre, en &lt;i&gt;Las palabras.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7191019547661807710?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7191019547661807710/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7191019547661807710&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7191019547661807710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7191019547661807710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/07/escribir-i.html' title='Escribir I'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2852752163841437831</id><published>2010-07-13T01:00:00.001-03:00</published><updated>2010-07-13T01:02:11.088-03:00</updated><title type='text'>¿Y?</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer se cumplieron tres años del primer post de este blog.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2852752163841437831?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2852752163841437831/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2852752163841437831&amp;isPopup=true' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2852752163841437831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2852752163841437831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/07/y.html' title='¿Y?'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-4227979611817574010</id><published>2010-07-06T12:57:00.002-03:00</published><updated>2010-07-10T13:08:58.741-03:00</updated><title type='text'>Momentos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;— ¿Le molesta si fumo? — lo interrumpe ella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;Y él, que odia el tabaco, y pasa cuadras y cuadras hablando de los problemas irremediables que el cigarrillo causa en los frágiles pulmones, porque aunque no se diga los pulmones son frágiles, de las perversas maniobras de las tabacaleras, dice: &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;— Fume tranquila. Hay momentos en los que no hay nada más lindo que prenderse un cigarrillo.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-4227979611817574010?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/4227979611817574010/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=4227979611817574010&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4227979611817574010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4227979611817574010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/07/momentos.html' title='Momentos'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7473305959932597360</id><published>2010-07-01T18:54:00.000-03:00</published><updated>2010-07-01T18:55:24.091-03:00</updated><title type='text'>Ganas</title><content type='html'>Cuando llegué, ya estaba ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyada contra la pared del bar, tratando de saber, de lejos, si yo era yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que me acerqué, la fui descubriendo, marco grueso de anteojos oscuros, arito en la nariz, ropa negra, colgante plateado y sonrisa que sin ver intuí suave y seductora. No me equivoqué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo había llegado tarde, no un ratito, veinte minutos tarde, con una remera negra, arratonada que no se cansa de decirme no era lo más indicado para una primera impresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludo tímido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disculpas por la hora. No pasa nada. No, en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos. Pedimos una cerveza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos equilibristas novatos caminan sobre un cable de acero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se ofreció a pagar la segunda. Acepté. Ella dice que no debería haber aceptado. Yo digo que ya, en ese momento, sabía que lo menos importante de esa noche era el bolsillo del que saliera la plata para que estuviéramos ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos. También era periodista. Hablaba menos que yo, lo que no es difícil. Pero mucho menos que yo, al punto que me intrigaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tuve ganas de darle un beso y no esperé, como dice ella que debería haber hecho, que terminara de hablar, acerqué la cara y se lo di, aunque no sea cierto que los besos se den y se reciban, los besos se comparten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió los ojos más de lo normal, puso las manos con las palmas hacia delante, como si quisiera detener algo, no a mí: algo. Y, rápido, como disculpándose, tratando de dejar en claro que a pesar de la sorpresa no le había molestado mi beso o, al menos, no tanto, dijo: no me lo esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdón, tuve ganas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió, con esa sonrisa que me había imaginado suave y seductora, y compartimos otro beso y otro, y otro, y otro. Y uno de los dos, puedo haber sido yo, compró más cerveza. Y dejamos de hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos abrazamos. Así, es más fácil hacer equilibrio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-7473305959932597360?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/7473305959932597360/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=7473305959932597360&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7473305959932597360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/7473305959932597360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/07/ganas.html' title='Ganas'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2574887658196408568</id><published>2010-06-28T01:31:00.000-03:00</published><updated>2010-06-28T01:32:47.441-03:00</updated><title type='text'>Un buen tipo</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TBuTZcghwtI/AAAAAAAAAf4/l-bt8792_cU/s1600/taxi.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5484139036612346578" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TBuTZcghwtI/AAAAAAAAAf4/l-bt8792_cU/s320/taxi.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Subimos al taxi. Tenemos valijas, así que ella va atrás, yo adelante. El taxista lleva boina y un escarbadientes en la comisura derecha. Debe ser zurdo. Parece de esos que no quieren hablar, que están enojados con algo desde hace mucho. Mejor. Mejor el silencio. Hasta que llegamos ahí, debajo de la autopista, donde duermen varios.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Pobre gente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Sí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— No, en serio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Sí. Sí. Es tristísimo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Mirá ese por ejemplo. Viviendo ahí, con el lomo que tiene.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— …&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Podría estar laburando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— No sé si le será tan fácil conseguir tampoco. No debe tener para comer.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— No quiere. No laburan porque no quieren.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— ¿Usted cree?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Es así, creeme que es así.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Otra vez no, pienso y la miro a ella. Sé que está pensando en saltarle al cuello, destrozarle con los dientes las venas de detrás de la oreja, clavarle los pulgares en los ojos y apretar hasta sentir que las esferas gelatinosas se meten para adentro, se clavan en el cerebro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— ¿Sabe lo que se necesitaría en este país? —digo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y ella, me intuye, abre los ojos. Me conoce y no le gusta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Un Hitler —digo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tipo sigue manejando. Escucha.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Alguien que viniera y exterminara a todos. Pero a todos, nada de pelotudeces.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Se…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Uno que se dejara de joder, que fusilara en Plaza de Mayo por decenas, a la vista del público. Que mandara mensajes por televisión. Que generara pánico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Así estaríamos mejor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— ¿Y sabe qué? Si uno llega a robar, sea porque no tiene para comer o por lo que sea: un tiro en la pierna.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— …&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Sí. Un tiro en la pierna y nada de hospitales públicos donde atienden a cualquiera. Que se arregle solo, que se cure solito. Así, la gente empezaría a aprender.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Y hablan mal de los militares —dice el tipo y pienso que, quizás, si le hubiera recitado a Bakunin también estaría de acuerdo. Tal vez no.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella se quiere bajar desde hace, por lo menos dos cuadras. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Creo que acá habría que hacer algo más taxativo. Los militares eran una manca cagones.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Muchos hacen propaganda y dicen que Hitler sólo mató judíos, pero es mentira, también mató a gitanos, a homosexuales, a muchos…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— El único problema —digo—. Es que acá, si hicieran matanzas en masa, a los que primero fusilarían sería a los taxistas y remiseros. Y no me parecería mal, le digo sinceramente. Hay mucho chanta....&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Ah, ah, ah. ¡Ojo! Que si hay que salir con corbata y camisa, yo no tengo ningún problema. Puedo ir así, bien empilchado, proljo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;— Sí. Igual usted sabe que en esos casos, uno no se pone a diferenciar. Si hay que matar, se mata a todos y a la mierda. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;—  Se.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Las últimas dos cuadras, las hacemos en silencio. Llegamos. Ella se baja con una de las valijas. El tipo me da el cambio sin mirarme. Cuando cierro la puerta, acelera y se pierde por Entre Ríos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2574887658196408568?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2574887658196408568/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2574887658196408568&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2574887658196408568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2574887658196408568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/06/un-buen-tipo.html' title='Un buen tipo'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TBuTZcghwtI/AAAAAAAAAf4/l-bt8792_cU/s72-c/taxi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-35779439690880391</id><published>2010-06-20T17:34:00.008-03:00</published><updated>2010-06-23T02:49:26.789-03:00</updated><title type='text'>Si nos colaboras, mi amor</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TB57ujIA4hI/AAAAAAAAAgA/GBYC1VFs2c0/s1600/DSC00212.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5484957435816894994" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TB57ujIA4hI/AAAAAAAAAgA/GBYC1VFs2c0/s320/DSC00212.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Foto: Patricio de la Paz.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;– Pobre niña –dice Mary y mira a la pelirroja que, sentada en la puerta de la iglesia San Pedro Claver, llora como si le hubiese pasado algo terrible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;    Por lo que se entiende de las frases entrecortadas por el hipo y los respiros, la pelirroja no se quedó sin trabajo, no recibió la noticia de una enfermedad grave, ni se enteró del fallecimiento de un pariente: según dice a quien quiera oírla, acaba de perder su cámara digital. Y eso, en Cartagena y para cualquier turista, puede ser tragedia mayor. También para Mary que, aquí, en esta húmeda ciudad caribeña, vive de ser retratada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;–Pobre niña –dice. Chupa un oloroso pedazo de mango, que por el color naranja intenso parece formar parte de su vestimenta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Lleva aros dorados, corpiño rosa, pollera embanderada: amarilla, azul, roja y las uñas de los pies, de un fucsia fuerte. María Elena Salgado, Mary, como suelen decirle, no es mujer de un solo tono. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;De lejos, en la calle San Juan de Dios, donde pasa la mayor parte de la tarde, se la ve animada: camina zarandeando su cuerpo, mueve las caderas anchas al tiempo que mantiene sobre su cabeza una enorme palangana con frutas frescas. Pero a medida que uno se acerca, le descubre ojeras, los ojos cansados; una expresión pálida que contrasta con el color de su piel negra. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;      Tiene los ojos cansados porque no da más. Está despierta desde las seis de la mañana. Son las ocho y media de la noche y no ha parado un minuto, aunque la relaja la idea de que el domingo, lejos de frutas y de flashes, va a poder descansar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;      Se quedará en casa. Lavará la ropa del más chico de sus cinco hijos; limpiará los baños, la cocina, y hará la comida como si fuera un día común. Aunque sepa que el domingo, para todos los colombianos --ella incluida--, no va a ser un día cualquiera.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;       Cuando millones de sus compatriotas se despierten pensando en ir a votar, en qué pasará con la segunda vuelta de las elecciones, si ganará el ex ministro de defensa Juan Manuel Santos o el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus, ella, quizás una de las mujeres más fotografiadas de la región, se quedará en casa, como lo hizo el domingo 30 de mayo.&lt;span style="color:red;"&gt; &lt;/span&gt;“Lo que el pueblo elija, para mí también quedará elegido. La verdad es que ningún candidato está dentro de mi corazón”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;        En las dos elecciones anteriores, Mary votó a Álvaro Uribe. Y si bien muchos de los opositores creen que el actual presidente representa el bastardeo a &lt;st1:personname productid="la Constituci￳n" st="on"&gt;la Constitución&lt;/st1:personname&gt;, la profusión del clientelismo, ella teme que lo que venga pueda ser peor. “Le tengo miedo al cambio. Con Pastrana nos fue mal, no hizo nada por el pueblo. Uribe, en cambio, nos dio casas a los pobres, carnets de medicina, un subsidio para los niños”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;        Un turista interrumpe. Se acerca tímido y en un castellano forzado pregunta si le puede sacar una foto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;– Si nos colaboras, mi amor. Si nos colaboras. Porque aquí piden pero nadie nos compra nada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;         El turista, de casi un metro noventa y ojos bien celestes, acepta y compra una banana. Pero primero la foto, dice. Y Mary sonríe, los dientes blancos, relucientes, y una sonrisa pétrea, que repite para cada uno de los viajantes que buscan un recuerdo de Cartagena.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;         Detrás, la pelirroja habla con un guardia de seguridad. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;         Oriundas de san Basilio de Palenque, las llamadas palenqueras forman parte del paisaje de la costa caribe colombiana. Aquí, están para vender fruta, pero sobre todo para completar la postal de esta colorida ciudad que los días feriados, sin ellas, parece languidecer. Funcionan como elemento estético. Son como las frutas coloridas de las revistas gastronómicas, que se repiten en páginas y páginas pero cuyos gustos nadie conoce. Cualquier turista que se precie de tal, se llevará en su cámara una imagen de estas mujeres. La sonrisa de Mary está en miles y miles de álbumes de fotos, computadoras y teléfonos celulares de extranjeros que, rara vez, antes de apretar el disparador, le preguntan el nombre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;        Desde los años ochenta, la sociedad colombiana está dividida en estratos que se definen por la calidad y los materiales de las viviendas. La división, según un informe de &lt;st1:personname productid="la Pontificia Universidad" st="on"&gt;la Pontificia Universidad&lt;/st1:personname&gt; Javeriana, se formalizó en 1994 para otorgar subsidios a los residentes más pobres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;        Mary pertenece al nivel 1. En términos burocráticos: tiene un 50% de descuento en el pago de los servicios públicos; en lenguaje común, algunos días, lo que gana no le alcanza ni para cubrir los gastos de la fruta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;         La piña a ocho mil. La banana a quinientos. El melón a dos mil, enumera, aunque admite que consigue más plata con la propina de las fotos. “Aquí vienen personas de todas partes. Algunos muy tacaños. Los venezolanos, por ejemplo, son los más duros. Los más fáciles son los europeos y los mexicanos”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;         Sin embargo, si no fuera por las frutas y su vestido colorido, nadie a Mary le sacaría fotos. Así que ella, todos los días, se levanta a las cinco. Barre el patio, limpia el baño, se da una ducha y sale hacia el mercado Bazurto. Compra poquita fruta; la que sobra no puede guardarla. “A veces se me acaba y esos días, siento pesar: pienso que podría haber vendido más”. Luego vuelve a la casa, prepara la comida que los chicos se llevarán al colegio y sale a vender. A las 17, llega a la esquina de San Juan de Dios y &lt;st1:personname productid="La Tercera" st="on"&gt;La Tercera&lt;/st1:personname&gt;, y arma la palangana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;        La más pedida es la piña. Luego la sandía, la papaya y el mango. Sin embargo, ella compra más mango del que va a vender, sólo porque le encanta. “Tengo que hacer fuerza para no comérmelo. Y aunque trato, de vez en cuanto corto un trozo y lo disfruto”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;        A Mary no le gusta lo que hace. Si tuviera que elegir un trabajo, preferiría limpiar un colegio, un puesto de salud o el baño de un hospital. A veces, quedarse sentada esperando que alguien venga a comprarle una mandarina la aburre demasiado. Por suerte, dice, la acompaña Josefina. Hace unos cinco años, se conocieron en Palenque. Las dos vendían pescado. Un día, Josefina tuvo la idea. Ya no vendemos más pescado. Vamos a Cartagena. Yo con la cocada, tú con la fruta. Mary aceptó y viajó con su familia. Hoy, cuando una está cansada, la otra la anima. ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Algo se podrá hacer! Tratan de convencerse. Como ahora, Mary trata de convencer a su compañera de que no vote por Mockus. Sin embargo, Josefina ya decidió. No va a cambiar de idea. A Mary, vuelve a decirlo, le asusta el cambio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;–  ¿Y si fuera un cambio positivo? ¿Si le permitiera salir de la pobreza? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;–  A menos que me gane un quinto de la lotería, yo no puedo salir de la pobreza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;       El calor húmedo, pesado, caribeño, se hace visible en las gotas de transpiración&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;. Mary se acomoda el vestido y se sienta en un banquito de madera, junto a Josefina.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;–  ¿Y si la obligaran a votar, por quién lo haría?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;–  Por Santos, porque es persona de Uribe. Aunque él, personalmente, no me simpatiza. Cuando estuvo en el poder renunció. Si no fuera porque es la mano derecha de Uribe, iría preso. Mi marido vota por Santos. Yo lo convencí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;–  ¿A quién iba a votar él?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;–  &lt;/span&gt;A Mockus.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;–  ¿Y por qué usted lo convenció de que cambiara?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;–  Porque con Santos, la actividad económica va a ser igual que con Uribe. El cambio puede ser peor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;      Mientras habla, no pierde de vista a la pelirroja que, ahora frente a la iglesia, gesticula frente a un vendedor de artesanías. Si pudiese, Mary haría que en Cartagena las cámaras fueran imposibles de perder.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;–  Y sin embargo, usted el domingo no va a salir de su casa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;–  No. Si fuera otro el candidato de Uribe, lo votaría. Pero éste no me simpatiza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;–  Hay quienes hablan de compra de votos. Si alguien le ofreciera plata para ir por Mockus, ¿qué haría?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;–  Pues agarraría la plata y, en el cuarto, marcaría por Santos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;         Si le pagaran, Mary votaría por quien ella quiere. Sin plata, ese esfuerzo no tiene sentido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;En Colombia, interviene el barranquillero Alfonso Díaz, dueño de un negocio de artesanía y otro de cueros que escucha atento a un costado, los votos se compran aunque es difícil verificar que quien acepta el soborno vote por el candidato que le indicaron. “A veces, le dan un celular a la gente y le dicen que le saque una foto a la boleta marcada. Otras, cuando no hay celular, simplemente creen en la honestidad de la pobreza. Esa honestidad que ellos no tienen”, agrega. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;          Mary oye sin opinar. Luego, cuando el hombre se retira, sigue como si él no hubiera dicho nada. “Algunos nos dan buena propina por las fotos. Dos mil quinientos pesos, otros sólo mil. Vivimos del turismo, vivimos de esto. Para eso nos compramos esta vestimenta. Para eso les zarandeamos. Pero a algunos, no les importa. En esos casos, una los mira, pero si ellos no quieren colaborar, no ponen nada”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;La pelirroja ya no llora. Se acerca y le cuenta a Josefina que encontró la cámara. Un amigo se la había sacado para hacerle una broma. Parece contenta. En las mejillas se le ven las marcas de las lágrimas secas. La cámara recuperada sigue dentro del estuche. Su dueña no parece dispuesta a sacar fotos, mucho menos a ayudar a las palenqueras con una colaboración. Sólo vino a contarles la noticia y, ahora, se distrae: mira atenta a dos palomas que pelean por un pedazo de pan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;Mary también mira a las palomas. Tampoco dice nada. En silencio, espera que otra persona venga y, esta vez sí, la retrate. Lo único seguro es que el domingo no va a ir a votar. En los centros electorales, nadie va a pedirle que pose para una foto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-35779439690880391?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/35779439690880391/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=35779439690880391&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/35779439690880391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/35779439690880391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/06/si-nos-colaboras-mi-amor.html' title='Si nos colaboras, mi amor'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TB57ujIA4hI/AAAAAAAAAgA/GBYC1VFs2c0/s72-c/DSC00212.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6221855930673281478</id><published>2010-06-18T12:04:00.004-03:00</published><updated>2010-06-18T12:53:21.796-03:00</updated><title type='text'>Bukowski</title><content type='html'>Pensé en algo que había leído hacía poco, donde se decía que yo era probablemente el poeta que más vendía en Norteamerica y el más influyente, el más copiado. Qué extraño. Bueno, al diablo con eso. Lo único que contaba era la siguiente sesión frente al ordenador. Si podía seguir haciéndolo, estaba vivo; si no, todo lo anterior significaba muy poco para mí. Pero ¿qué hacía pensando en la escritura? Estaba perdiendo la cabeza. Yo no pensaba en la escritura ni cuando estaba escribiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Charles Bukowski, en &lt;em&gt;El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6221855930673281478?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6221855930673281478/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6221855930673281478&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6221855930673281478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6221855930673281478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/06/pensar.html' title='Bukowski'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2141816132949950860</id><published>2010-06-08T23:26:00.008-03:00</published><updated>2010-06-18T12:08:39.394-03:00</updated><title type='text'>Gustavo Muñoz*</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TBJ_ScQj6hI/AAAAAAAAAfw/bvMixdwBcOU/s1600/N.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5481583651263343122" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TBJ_ScQj6hI/AAAAAAAAAfw/bvMixdwBcOU/s320/N.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;7 horas 40 minutos&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;7:40:03 tardó Gustavo Muñoz en recorrer los &lt;?xml:namespace prefix = st1 /&gt;&lt;st1:metricconverter productid="80 kil?metros" st="on"&gt;80 kilómetros&lt;/st1:metricconverter&gt; de &lt;st1:personname productid="la North Face" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la North" st="on"&gt;la North&lt;/st1:personname&gt; Face&lt;/st1:personname&gt; Endurance Challenge en San Martín de los Andes. Salió séptimo de ciento veintiún corredores, con un promedio de 5:45 minutos por kilómetro.&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;La carrera ya empezó y yo todavía no me puse los pantalones cortos, ni la pechera reglamentaria. No, no estoy soñando. Tengo los ojos abiertos y ni siquiera siento que deba apurarme. En realidad, falta más de un mes para la largada pero acabo de recibir un mail donde me confirman la inscripción en la ultramaratón de 80 kilómetros de San Martín de los Andes, la primera de este tipo en la Argentina. Algunos piensan que las carreras empiezan uno o dos días antes de la largada, yo creo que al menos mentalmente arrancan cuando te anotás. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Se vienen días complicados. Días en los que me concentro y no quiero ver a nadie. No quiero que me pregunten cuánto voy a tardar, por dónde es la carrera, cómo estoy. Solo. Quiero estar solo. Enfocarme en cómo voy a reaccionar en cada momento, en la manera de regular los tiempos y las distancias. Nunca corrí 80 kilómetros sin parar. Gané carreras combinadas, como el tetratlón de Chapelco, pero no es lo mismo. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Va a ser una experiencia linda. El camino lo conozco. Nací acá, en San Martín de los Andes, hace 32 años. Estoy acostumbrado a andar en la montaña, a los distintos tipos de suelo, las diferentes clases de piedra. Muchas veces, cuando uno camina por los cerros, no les presta atención a estos detalles, pero en la carrera son importantes para anticipar lo que va a venir. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;No me voy a encontrar con nada raro. Eso ya lo sé. Lo raro va a ser estar rodeado de tanta gente. Suelo ir solo, o con 10 ó 20 corredores. Esta vez vamos a ser 121 en los 80 kilómetros y dicen que en total, sumando a los de las otras categorías, hay casi mil inscriptos. Me entusiasma: la gente te alienta, te da ánimo si te ve caído. Hay mucha caballerosidad deportiva. También, por qué no decirlo, hay mucha locura. Sana locura. La carrera más larga en las olimpíadas tiene 42.500 metros y nosotros vamos a correr 80.000. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Aunque pocos lo admitan, este tipo de distancia es cosa de locos. Pero dicen que los locos saben disfrutar y ver de otra forma. Y también, aunque en voz bastante baja, dicen que, por miedo, los cuerdos se pierden demasiadas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Largada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las seis de la mañana. No nieva como habían pronosticado, pero garúa y hacen cuatro grados bajo cero de sensación térmica. De cualquier manera, el clima no cambia las cosas. Estoy preparado. No voy a rendir menos por esto. Sólo espero que no se largue una tormenta. Somos muchos. La música de los parlantes, el locutor. Las ganas de arrancar. La energía se siente en el aire. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Gritos. La cuenta inicial, cuatro, música a todo lo que da, tres, me persigno, dos, a dejar todo, uno. Salimos. Adelante, una moto nos marca el camino.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Cuatrocientos metros tranquilos y, luego, después del polígono de tiro, la primera subida. Voy trotando. Muchos me pasan. Corren como si volaran. Como si no supieran que la carrera es de 80 kilómetros. Si largás muy rápido, en algún momento la vas a pagar. Depende de tu entrenamiento, claro. Pero, por lo general, eso es lo que pasa. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Llevo musculosa, remera de manga larga, una mochilita y la pechera reglamentaria. En las piernas, medias de compresión para que la sangre circule y no se me hinchen los pies. Y en el gemelo derecho, dos parches antinflamatorios. El médico fue claro. El músculo no da más. Puede desgarrarse a los 200 metros, a los mil, o soportar toda la carrera. En la semana fui a hacerme masajes y no dolió. Lo siento tenso. Un parche a lo largo y otro a lo ancho. Voy tranquilo. Sólo pienso en el gemelo derecho. Lo pruebo despacio. En las pendientes muy empinadas trato de caminar. Subo, no molesta. Bajo sin sentir nada especial. Estoy esperando el tirón, un pinchazo profundo. Pero no aparece y, de a poco, voy tomando confianza.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Aún no amaneció, pero todos llevamos una lámpara frontal en la cabeza, como los mineros. Se ve bastante y como somos un grupo de diez corredores podemos ir anticipando lo que viene por cómo se mueve el de adelante.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Pasamos cerca de la laguna Rosales y entramos en una senda empinada. El viento viene de frente, corta la velocidad, tira para atrás. Acabamos de arrancar, estoy entero. Pero el desgaste mental es importante: ¿Qué va a pasar, después, si este viento sigue en la Pampa de Trompul, donde no hay un solo árbol?&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Llego al filo con un grupo de diez corredores. Trato de no hablar mucho, pero ellos saben que soy de acá y preguntan. Y si uno pregunta, otro responde. Quieren saber si la planicie que viene es realmente plana y yo digo que sí. Ahora hay que ver qué consideran ellos plano. Para el que vive en Buenos Aires, plana es la ruta. Acá el plano tiene sus desniveles y no es lo mismo el plano en tierra, que en pasto, que en asfalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Puesto Colorado I (kilómetro 26)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Puesto de hidratación. Hay comida caliente, pero no. Sólo tomo un poco de agua. Desayuné fuerte: yogurt, banana, mate cocido y dos latas de un suplemento alimenticio: cada una reemplaza una comida. Durante la carrera voy a gastar entre diez mil y doce mil calorías. Sin embargo, estoy acostumbrado a ir con el tanque al límite y decidí seguir una estrategia a base de geles energéticos. Uno cada hora. Son dulces y de distintos gustos: vainilla, menta, chocolate. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;En este puesto, algunos corredores tienen una bolsa con ropa extra que entregaron a la organización antes de la largada. Se cambian las zapatillas, las medias, la remera, llenas de transpiración y de lluvia. Yo sigo. Estoy acostumbrado a ir así. Soy medio arrabal, voy con lo que tengo y me aguanto. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Deja de llover. Un conocido me dice que estoy a un cuarto de hora del puntero, pero que a cinco minutos tengo a cuatro corredores. Trato de no hacerme la cabeza. Todavía quedan más de cincuenta kilómetros. Sigo tranquilo, con el mismo ritmo, mantengo la intensidad.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Atravieso varios mallines con bastante agua. El mallín es engañoso, zona de pantanos, si no conocés y pisás mal te hundís hasta la rodilla. Voy saltando, los paso sin problemas aunque veo a un par de corredores a los que se les complica. El objetivo es llegar a Quilanlahue. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Estoy entrenado para tramos largos. Es una fija: a partir de las dos horas me empiezo a sentir un poco mejor. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;En 1996 y 1997 gané el tetratlón de Chapelco. El año siguiente fui a correrlo sabiendo que si lo ganaba tres veces seguidas me daban una copa. Salí segundo porque estuve todo el tiempo pensando en esa copa: no en mí, no en la carrera. Podría haber quedado último o primero, pero disfrutando la experiencia. No la disfruté. Me dolió mucho haber modificado mi forma de pensar por un trofeo. Y me prometí no volver a hacerlo. No lo hice y tampoco lo voy a hacer hoy. La respiración se agita, pero el cuerpo aguanta. ¡Vamos! ¡Vamos que vas bien! ¡Disfrutala que podés! ¡Vamoooos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Puesto de Quilanlahue I (Kilómetro 34)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo parecer medio loco, pero durante la carrera hablo solo. No soy el único. Hay que alentarse en los momentos buenos. Y un reto, en los malos, no viene mal. Hay que escucharse y escuchar al cuerpo. Algunos dicen que si no corren con música, la respiración los cansa. Puede ser. Cada uno tiene su técnica. Yo prefiero oír el bosque, el canto de los pájaros, el sonido de la lluvia.&lt;br /&gt;Entro en el puesto de Quilanlahue, un enorme galpón de gendarmería y veo a uno de los chicos de la organización que abrigado ceba mate. Me imagino lo cómodo que debe estar, calentito, mirando a los que pasan y tengo ganas de quedarme acá, pedirle si no me hace un lugar, me ceba uno. Pero ya va a haber tiempo. Ahora, hay que seguir.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Trabajo con el reloj. En el entrenamiento, desde acá hasta Quechuquina tardo una hora y diez. Voy a tratar de hacerlo en una hora y media. Chequeo cómo voy. Si estoy bien, acelero. El reloj sólo sirve para compararme con el entrenamiento. Si lo uso con otro sentido, si me fijo qué hora es, cuánto falta, empiezo a quemarme: a pensar que el tiempo es como un líquido, que se acaba de a poco; y me desespero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Puesto de Quechuquina (Kilómetro 46)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tres años perdí a papá. Rodolfo Martín Muñoz. Él también competía; aunque arriba de una bicicleta. En esa época yo era muy chico: no llegué a verlo. Pero los que lo conocieron, dicen que era pura garra. Que no paraba, le metía y le metía, hasta el final.&lt;br /&gt;Cuando empecé a correr, a los 16 años, iba conmigo a todas partes. Era llegar a los últimos doscientos metros y mirar, detrás de las vallas, para buscarlo entre la gente. Estaba ahí. Lloviera, hiciese dos grados o cuarenta, él estaba ahí. Esperándome. Y si me lo cruzaba, en el medio de una carrera, me decía como un reto cariñoso: dale, no jodás, vamos que acá tenés que dejar todo. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Y ahora, que me acerco a un lugar adonde él no va a estar, lo extraño. Falta una imagen, hay un espacio vacío. Pero te pido una ayuda, pá. Y sé que vos me la mandás. Te pienso y me siento bien, me siento acompañado.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Quechuquina. Fotógrafos y el pibe de la revista que me sigue desde hace varios días. En el puesto me dicen que no pare, que siga, que acá cerca tengo a tres corredores. Tranquilos, todavía falta bastante. Agarro un manojo de pasas de uvas, una banana y caramelos de miel. Me preguntan si quiero llevarme agua. No la necesito. A unos kilómetros hay un arroyo, donde puedo tomar. Corro un rato pero, después, camino mientras como la banana. Viene una subida de 25 minutos y tengo que cargar energías. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Troto. Los músculos vienen al límite, el gemelo derecho duele desde hace un rato. Los pinchazos se van esparciendo por toda la pierna como si quisieran desconcertarme. Duele todo. Estoy cansado, ya van más de cinco horas de carrera. El endurecimiento de los gemelos se empieza a extender hacia arriba y se transforma en un pequeño calambre que no me deja seguir. Freno. Elongo un poco, tomo agua, como unas pasas de uva y vuelvo a caminar. Trato de no ir rápido, pero adelante lo veo a Facundo Romero y, casi sin pensarlo, estoy corriendo otra vez. Lo paso, le saco diez metros y el cuerpo me vuelve a avisar. Tan rápido, no. Pero no le aflojo, sigo. A lo indio.&lt;br /&gt;Voy dejando atrás a Romero. Cuando agarre el plano, el dolor se va a ir, pienso. Pero el plano llega y la molestia sigue estando. Siguen, chiquitos, los calambres en el gemelo y se me escapa alguna lágrima. Hasta que llego a la naciente del río Quilanlahue, quince metros de ancho, treinta centímetros de profundidad, y meto los pies y me siento como esos beisbolistas que después de haber jugado entran en enormes piletas con hielo. En 15 segundos, el tiempo que tardo en cruzarlo, las piernas se enfrían, los músculos se relajan, el dolor de las rodillas, los tobillos, las plantas de los pies se va yendo. ¡Dale, que podés! ¡Dale que podés!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pampa Trompul (kilómetro 66)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio corrés contra 120 corredores. Después, los otros desaparecen y te enfrentás contra vos mismo. Hay que aguantar. Si vas adelante, el esfuerzo es doble. Hace un rato, en Colorado, me dijeron que estoy séptimo. Arranqué demasiado tranquilo. Me va a sobrar resto. Debería haber empezado un poco más fuerte pero el posible desgarro me frenó. Tarde. Ya no puedo hacer mucho. Miro para atrás, no veo a nadie pero sé que están ahí. Y sé, también, que si me canso, freno o me tuerzo un tobillo, me van a pasar como a un poste. Me cruzo con corredores de la categoría de 50 kilómetros que me gritan: Vamos, loco, vamos. Voy a dejar lo último que queda. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Tengo hambre. Saco un gel de la mochila pero apenas lo veo me dan ganas de vomitar. Los dos primeros son ricos. El tercero aburre y el séptimo es una pasta inmunda. Igual, trato de abrirlo, algo tengo que comer, pero me asqueo y lo guardo. El cuerpo viene vacío. Por eso los calambres. Es el riesgo de hacer una estrategia de geles. Llovía, había viento, tampoco podía parar a comer y enfriarme. Queda menos. La rama que antes no sentía, ahora la siento. La piedrita que se me metió en la zapatilla, parece un adoquín. Me molestan cosas a las que antes no les daba bolilla. Pero queda menos para la llegada. Para encontrarme con mi vieja, mi hermana, mi sobrino. Los muslos pesan. Ya no salto los troncos como un ciervo, parezco una señorita: primero una pierna, después la otra.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;strong&gt;Puesto Bayos (74 kilómetros)&lt;/strong&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Me preguntan cómo estoy. Entero, cansado, roto, pero con buen ánimo. Queda menos. Desde acá, es todo bajada. No voy a poder pasar a nadie. Ya está. Ahora, tengo que cuidarme. Bajás rápido, el cansancio, las molestias, pisás una piedra, te duele todo, te torcés el tobillo y la carrera termina ahí. Y después, la lesión. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Si alguna vez me dijeran que no puedo correr más, me pasaría como a los árboles: empezaría a morir por dentro. Me volvería loco. Tres días sin entrenar y ya estoy nervioso. Pero atento, me fijo dónde pongo los pies; sé que puedo hacerlo. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;El tiempo y la distancia los sacás de la cabeza. No existen. Son pocos kilómetros pero si los pienso, no los hago. Pensé en la copa y salí segundo. Ahora, sólo trato de disfrutar. Si gano, mejor. Pero el disfrute, después, dura cuatro o cinco minutos y en cuarenta días, nadie se acuerda quién gano la carrera. Estoy entrenado para la multidisciplina: kayak, ski, mountain bike y hoy compito contra atletas que sólo corren. Lo lindo es llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;San Martín de los Andes (79,5 kilómetros)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se está terminando. Estoy terminando los 80 kilómetros en algo más de siete horas y media. Es tremendo. Por suerte se me dio todo. Dolor hay, pero no se siente. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Dejo atrás la tierra. Entro a las calles pavimentadas del pueblo y me cruzo a mucha gente conocida. Largué un poco lento, pero no importa. Cumplí el objetivo que era llegar. Quedé séptimo. El médico fue claro. Por suerte, el gemelo resistió. Escucho los anuncios del locutor, en la costa del lago, y veo las carpas en la llegada; sólo faltan dos cuadras. La gente grita: ¡vamos! ¡Vamos que no falta nada! ¡vamos! Ya está. Pienso que puedo, y acelero hacia la meta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cuatro horas después de terminar la carrera&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzás la línea de llegada y el dolor te cae encima de golpe. Pero no hay que quedarse quieto porque por dentro el cuerpo sigue corriendo. Caminé las cinco cuadras que separan el lago de mi casa. Llegué acá, y comí enseguida. Lo ideal hubiese sido fideos o ravioles, para recargar energía. Pero tenía hambre y no iba a esperar que el agua hirviese. Comí lo que encontré en la heladera: pollo, ensalada rusa y papas fritas. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Me bañé y fui a hacerme unos masajes en las piernas. Ayudan, pero si camino diez metros, duele todo. A cuatro horas de haber terminado la carrera, no puedo ni elongar. Me agacho y siento como si los músculos fueran elásticos viejos a punto de rasgarse. Si estoy quieto, siento puntadas. Si me enderezo es peor. Y mañana, la incomodidad pura.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Los médicos dicen que en este tipo de competencias la última fibra se recupera un mes después de que dejaste de correr. Lo ideal sería reposar treinta días, pero quién puede. Ni los profesionales lo hacen. El cuerpo está cansado, sin embargo la cabeza necesita seguir entrenando. Además, el lunes tengo alumnos a la mañana. En verano y otoño, entreno gente. En invierno, trabajo en las pendientes como sillero o auxiliar de pista: siete u ocho horas arriba del cerro, y después bajo y salgo a correr.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Mañana, voy a andar un rato en bicicleta para hacer circular la sangre mala y sacar el torrente de ácido láctico que se generó por tanto desgaste. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Hasta hoy, el cuerpo estaba tranquilo. De golpe, se movió todo y luego otra vez la quietud. Un temblor, como los que hubo acá en San Martín de los Andes hace pocas semanas, sólo que interno pero con las mismas consecuencias. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;Temblor de músculos y de venas, que cuando llega la calma terminan de desmoronarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;*Publicada en &lt;em&gt;Brando&lt;/em&gt; de junio. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2141816132949950860?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2141816132949950860/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2141816132949950860&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2141816132949950860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2141816132949950860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/06/gustavo-munoz.html' title='Gustavo Muñoz*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TBJ_ScQj6hI/AAAAAAAAAfw/bvMixdwBcOU/s72-c/N.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6466821497155934512</id><published>2010-06-08T23:18:00.003-03:00</published><updated>2010-06-08T23:22:01.186-03:00</updated><title type='text'>Opinión</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TA76AIVAy5I/AAAAAAAAAfo/253W7T9JoTw/s1600/double_planetoid.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TA76AIVAy5I/AAAAAAAAAfo/253W7T9JoTw/s320/double_planetoid.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5480592676699032466" /&gt;&lt;/a&gt;El blog, dice el escritor que prefiere el anonimato virtual, es la mayor desgracia que existe después de la televisión. Es el colmo de la megalomanía, es un diario público que no aspira a ser diario sino ventana.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y tiene razón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6466821497155934512?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6466821497155934512/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6466821497155934512&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6466821497155934512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6466821497155934512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/06/opinion.html' title='Opinión'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TA76AIVAy5I/AAAAAAAAAfo/253W7T9JoTw/s72-c/double_planetoid.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-2310196436810776259</id><published>2010-06-08T04:58:00.001-03:00</published><updated>2010-06-08T04:58:41.075-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TA34HPaZKwI/AAAAAAAAAfY/2bD_LJ1JMUI/s1600/salvemos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 166px; height: 166px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TA34HPaZKwI/AAAAAAAAAfY/2bD_LJ1JMUI/s320/salvemos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5480309124859767554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-2310196436810776259?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/2310196436810776259/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=2310196436810776259&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2310196436810776259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/2310196436810776259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/06/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TA34HPaZKwI/AAAAAAAAAfY/2bD_LJ1JMUI/s72-c/salvemos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6233899778052772363</id><published>2010-06-05T19:49:00.008-03:00</published><updated>2010-06-05T19:57:28.823-03:00</updated><title type='text'>Animal</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TArUqoXp2fI/AAAAAAAAAfQ/Wf0sEMc1BXI/s1600/IMG_5275.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5479425725505853938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TArUqoXp2fI/AAAAAAAAAfQ/Wf0sEMc1BXI/s320/IMG_5275.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;Siento un ruido. El roce sobre una superficie. Hay algo vivo en la habitación del hotel. Me incorporo y busco las hawaianas blancas debajo de la cama. En la penumbra, la descubro, escondida, detrás de la valija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venzo el asco. Corro la valija. Y la veo, adherida a la pared: verde cucaracha colombiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerco, ojota en mano, la pienso estampada, un amasijito de carne, una manchita de sangre y piel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más fácil matar a un insecto que a un reptil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la ojota golpeo la pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El animal se escapa hacia la recepción. &lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6233899778052772363?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6233899778052772363/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6233899778052772363&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6233899778052772363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6233899778052772363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/06/animal.html' title='Animal'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/TArUqoXp2fI/AAAAAAAAAfQ/Wf0sEMc1BXI/s72-c/IMG_5275.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-990718061223111360</id><published>2010-05-15T19:42:00.002-03:00</published><updated>2010-05-15T19:46:31.863-03:00</updated><title type='text'>Verosímil</title><content type='html'>"Si le hubieran llenado el pecho de plomo fundido no habría sentido tanto dolor".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Como puede verse, no tenía la menor experiencia de la vida, ni siquiera había leído novelas; si hubiera sido un poco menos torpe, le habría dicho con cierta sangre fría a aquella joven..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En cuanto pudo levantarse, sin caer en la incorrección, se abalanzó más que corrió, hacia las cuadras, ensilló él mismo su caballo, y salió al galope. He de matar mi corazón a fuerza de cansancio físico, se dijo...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;em&gt;Rojo y Negro&lt;/em&gt;, Stendhal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-990718061223111360?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/990718061223111360/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=990718061223111360&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/990718061223111360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/990718061223111360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/05/verosimil.html' title='Verosímil'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6971655311356023271</id><published>2010-05-01T12:43:00.002-03:00</published><updated>2010-05-01T13:01:42.715-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S9xMuJiSR2I/AAAAAAAAAeA/sylP-IcVIEo/s1600/Mundo_real_1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5466328403438356322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 280px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S9xMuJiSR2I/AAAAAAAAAeA/sylP-IcVIEo/s320/Mundo_real_1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Francisco Javier Olea&lt;a href="http://www.oleismos.blogspot.com/"&gt;.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6971655311356023271?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6971655311356023271/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6971655311356023271&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6971655311356023271'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6971655311356023271'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/05/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S9xMuJiSR2I/AAAAAAAAAeA/sylP-IcVIEo/s72-c/Mundo_real_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-4220927254082132990</id><published>2010-04-29T17:27:00.002-03:00</published><updated>2010-04-30T20:06:00.062-03:00</updated><title type='text'>Caradurez I</title><content type='html'>"Pero en la Argentina de hoy con sus instituciones degradadas, el Estado de Derecho reducido a una mera apariencia..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fragmento de una solicitada firmada por José A. Martínez de Hoz, publicada el 28/4/2010 en diversos medios nacionales. &lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-4220927254082132990?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/4220927254082132990/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=4220927254082132990&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4220927254082132990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4220927254082132990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/04/caradurahijodeputa.html' title='Caradurez I'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6483245107839260099</id><published>2010-04-19T14:19:00.003-03:00</published><updated>2010-04-19T14:23:58.719-03:00</updated><title type='text'>8 horas 17 minutos*</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S8yRKaJLkZI/AAAAAAAAAdQ/qacJoaSP1Co/s1600/DB.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 163px; height: 250px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S8yRKaJLkZI/AAAAAAAAAdQ/qacJoaSP1Co/s320/DB.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461900056096117138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  ;font-family:'Times New Roman';font-size:medium;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium; "&gt;Me llamo Damián Blaum. Tengo 28 años, y descalzo mido un metro setenta y seis, desnudo peso setenta kilos, y por así decirlo ahora estoy desnudo, acostado boca arriba, hablándole a la oscuridad en esta pieza de hotel. Un viejo maestro, Claudio Plit, que fue cuatro veces campeón del mundo, siempre decía que si la noche antes de una carrera uno logra mantener el cuerpo en posición horizontal y los ojos cerrados durante más de cuatro horas, tiene que estar agradecido. Pero miro el reloj, son las cinco menos cuarto de la madrugada, sólo dormí dos horas, y a las siete menos diez tengo que levantarme. En un rato arranca la carrera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Muchas veces sueño con que llego primero a la meta. Otras tantas, con que me quedo dormido y me pierdo la largada. Ahora trato de no pensar. Intento no volverme loco. No es fácil. La semana pasada nadé desde Santa Fe a Coronda, 57 kilómetros. Nadé sin parar durante siete horas y el cuerpo lo siente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Ayer llovió. Hoy, el río está muy alto. A pesar de lo contradictorio que puede sonar el calificativo para una carrera de 88 kilómetros, va a ser una carrera rápida. Habrá que esperar y ver qué pasa, arrancar tranquilo, percibir cómo se van dando las cosas, acomodarse y, recién ahí, pensar en atacar. Quizás llueva. Hace unas horas, en la charla técnica el prefecto dijo que si hay tormenta y mucho viento la carrera no se hace. Espero que no se suspenda. Es dura, pero me cae bien. Vuelvo a mirar el reloj. Pienso en el tiempo que me queda para disfrutar este relajo. Trato de dormir. Y duermo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;Largada&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Domingo. Nueve cincuenta y cinco. El agua del Paraná está un poco mejor que la semana pasada, pero sigue caliente: veintitrés, veinticuatro grados. Y eso que todavía es temprano y el sol aún no quema. Me siento más cómodo en agua fría.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Estamos todos, los 21 nadadores, en una misma línea. La veo a Esther, mi novia, que también compite. Le sonrió. Espero que hoy le vaya bien. Nos avisan, vamos a largar. Explota la bomba y nadamos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;El plan de carrera es estar tranquilo, ver qué hacen los demás y, después, a medida que me sienta bien, ir incrementando el ritmo. Recorremos 40 metros en contra de la corriente, hasta una boya, y luego giramos con el río a favor. En segundos, la largada, el barco donde hicimos la preparación, la gente que aplaude, desaparecen. El río está rápido en serio. Va a ser una carrera corta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Las primeras cinco horas hay que pasarlas, como sea, con el menor desgaste posible. Mantenerse relajado, divertirse dentro del primer pelotón. Salvo excepciones, las carreras se definen en los últimos minutos. Lo peor viene al final. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;Una hora veinticuatro minutos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;No tengo ojos. Cuando estoy en el agua, mis córneas son las de Gustavo Langone, mi guía, que va en un bote, ahora a mi derecha. Igual, veo: sé dónde está el alemán, detrás de mí, el italiano y el esloveno, la costa santafesina, la entrerriana, lo que falta para Brugo, pero es él quien maneja la carrera y quien decide, desde ahí arriba, hacia qué dirección tengo que ir. Además de gritar, y me grita bastante, Gustavo, o Guga como le digo, tiene una especie de pizarrón donde anota cosas que yo leo sin detenerme. Letras que quizás alguien sin experiencia no podría descifrar de un vistazo. Pero el hombre es un bicho de costumbre y yo, al agua, estoy digamos que acostumbrado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Hice esta carrera unas cinco veces. Y antes, años atrás, por el campeonato nacional, nadé  el último tramo otras siete. Conozco el terreno. Estamos en la zona del Víbora. Sigo primero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Freno a tomar agua.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;–¿Voy por acá? –grito y señalo hacia adelante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Guga me responde, callado, con una sucesión de carteles. Escribe, me muestra, borra con un trapo, y vuelve a escribir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Confiá en vos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Y confiá en mí&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Estás entrenado para nadar fuerte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;No para hacerle la carrera a los otros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Sigo. Brazadas y patadas. Tac, tac, tac, tac.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;Dos horas treinta y seis minutos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Van dos horas treinta y seis minutos de carrera. Lo sé por mi plan de hidratación. Cada doce minutos, Guga me da para tomar un carbohidrato puro que compramos en Alemania. Cada hora, tomo el carbohidrato mezclado con un gel que tiene cafeína. El gusto y la consistencia cambian y yo me doy cuenta de que pasaron otros 60 minutos. Precisión. A las dos horas doce minutos, cuatro horas doce minutos, seis horas doce minutos como, además, un pedazo de banana. Comer sirve para orientarme temporalmente. A las dos horas treinta y seis, cuatro horas treinta y seis y seis horas treinta y seis, tomo un ibuprofeno. Por reglamento el nadador no puede tocar al bote ni a su guía. Para evitar sospechas, me acerco, abro la boca y Gustavo, como si alimentara una orca, trata de encestarme en la garganta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Pasamos Brugo, hay que cambiar de orilla. Nado por el medio del río. El alemán y los dos italianos prefieren ir más cerca de la costa. Estoy primero. La jugada viene bien pero en un momento, al cruzarse de margen ellos agarran una corriente y aparecen cien metros delante de mí. Mierda. Tengo que desgastarme para ir a alcanzarlos. Ellos trabajan juntos, yo vengo solo. Es como en el ciclismo, siempre es preferible pertenecer al pelotón. Acelero y llego, pero cansa y ahora tengo que recuperar. El río está sembrado de camalotes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;Cuatro horas doce minutos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Somos cinco en el primer pelotón. Yo, el alemán Studzinski, los italianos Valenti y Volpini y el esloveno Rok, en ese orden. Me siento bien. Voy a probarlos. Meto cambios de ritmo, piques cortos. Dos o tres minutos fuertes, les sacó quince metros, y relajo. Cuando se me acercan: dos o tres minutos fuertes, les sacó diez metros, relajo. Si les jugás a nadar tranquilo, algunos se agrandan, piensan que mandan ellos. Y se equivocan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Cartel: creo que el cambio les está rompiendo las bolas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;No les va a ser fácil. Ahora, en el primer pelotón, sólo somos cuatro. Rok, el esloveno, quedó atrás. Mientras nado, meo. No necesito frenar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;Siete horas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Pasamos Villa Urquiza. Voy segundo. En la ribera, gente que aplaude. Faltan veintidós kilómetros, dos horas de carrera. Cruzamos el río, desde la costa entrerriana a la santafesina. Los tríceps, las piernas, se me empiezan a acalambrar. El cuerpo grita. Mientras tomo la bebida, dos segundos, trato de patear un poco de pecho, como las ranas, porque los músculos me duelen todos. Los que usé, mucho. En los otros tengo una sensación extraña, no es dolor, no es cansancio. Es una especie de entumecimiento, los dedos acalambrados. Trato de estirarlos, de hacerlos sentir vivos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;El cuerpo pregunta qué  carajo pasa; el estómago se desconcierta: ¡Bebida, bebida, bebida, Coca Cola, banana, ibuprofeno! Se preocupa, pasa a ser un estómago angustiado y quejoso: ¡Qué me están dando hijos de puta, me va a agarrar una úlcera enorme!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;El alemán está 80 metros delante de mí. No lo puedo seguir. Los hombros. Hay viento y muchas olas. Atrás tengo a los italianos, Valenti y Volpini. Me pregunto si estarán trabajando juntos para alcanzarme. La semana pasada salí cuarto en Santa Fe. No puedo salir cuarto de vuelta. Los hombros. No trabajé tanto para salir cuarto. Tengo que seguir a Studzinski.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Guga me grita que no baje los brazos. “¡El otro está tan cansado como vos, seguí, seguí, seguí, huevo, seguí, seguí!”, me dice. Puteo. Nadamos seis horas y media, esto parecía una pileta y ahora, en el momento más importante, empieza a haber olas. Quién mierda me mandó a hacer esto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Cartel: No te entregués, los tanos siguen luchando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Están atrás. Puedo. Los hombros. Le pido a Guga que me dé algo que me levante, que me saque de este pozo en el medio del río: Carbohidratopotasiomagnesio. Si a mí  me duele, a ellos, a todos ellos, debe estar doliéndoles el doble, o el triple, o más. Sé cuán entrenado estoy. Lunes, martes, jueves y viernes, a la mañana y a la tarde: cinco horas por día en el agua, una de gimnasio. Puedo. Nado en aguas abiertas desde los seis años. Puedo. Me gusta, es mi trabajo y, como otros llenan planillas sentados detrás de un escritorio, me gano la vida con esto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Los hombros. Siento que estoy nadando dentro de una armadura. Me duelen los hombros. Sin embargo, lo tengo claro, el dolor pasa. Pasa y después viene la gloria. No voy a sentirme bien, pero dentro del cansancio, voy a acostumbrarme. Si lo supero, voy a estar más fuerte. Y puedo superarlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;De a poco, el bajón se va. Duele todo, pero me siento bien, y sigo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;Ocho horas doce minutos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;El sol me da de frente. Sólo veo sombras y, a lo lejos, los edificios de Paraná. Más cerca, botes. Botes con gente que me grita que siga, que falta poco, que ya lo alcanzo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;En otros lugares del mundo, corro más tranquilo. Acá, en la Argentina, durante las tres semanas previas a la carrera sólo escucho: ¡Vamos que el domingo hay que ganar!,  ¡Vamos que el domingo es tuya, campeón! Aliento, que indirectamente te presiona. Ayuda, aunque es más difícil.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;A Studzinski no lo veo pero Guga está desesperado mirando adelante y grita: dale, boludo, seguí que lo tenés. Y si Guga está así, lo conozco, falta poco para alcanzarlo. La gente está eufórica. Gritan todos. Y hay un bote, a la izquierda, con unos flacos que tocan bombos. Guga escribe en el cartel: Apretá los dientes y buscá.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Si uno nadara bien, las piernas no se tocarían. Pero después de horas, cansancio, olas, ya no responden como uno quisiera y chocan entre ellas. Igual que los brazos. La cara contra el cuello. Me afeité al ras pero la barba, que no se ve pero existe, raspa continua y lastima.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Freno a tomar la bebida y una mujer, desde una lancha, larga un grito desgarrador, ¡Vaaaaaaamos Damiaaaaaán!, como si su vida dependiese de esto. Tiro el vaso hacia atrás, queda flotando, solo, en el medio del río, meto la cabeza bajo el agua y arranco.  Saco fuerzas de donde no tengo y trato de llegar. Lo veo a Studzinski, quieto y con cara de dolor: el hombro no le da más. Adelante, la meta. Al verme, acelera. Nos cuesta. Seguimos juntos hasta el andarivel. Sólo faltan unos metros. No pienso en nada. Tampoco entiendo. Después de ocho horas, quién puede entender. La placa. Escucho a la gente, los gritos, el aguante, y quiero llegar a la placa. Y muevo los brazos, falta poco, las piernas, y Studzinski va quedando unos metros atrás, toco la placa. Me paro, llegué, gané, lo hice, siento un calor que me sube desde el estómago y vomito con fuerza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Estoy sentado en un banco de la carpa de rehabilitación, con mi abuelo al lado, intentando bajar las pulsaciones. El primer pensamiento que te pasa por la cabeza después de tocar la meta es: no vuelvo nunca más. El río, a veces, es cruel. De Villa Urquiza hasta acá, nos trató mal. Apenas llegué, algunos periodistas me preguntaron cómo estaba. Cuando les dije que mareado, muy dolorido, realmente me siento mal, algunos se sorprendieron. No deberían, aunque sé que, sin haberlo vivido, es imposible entender cómo se siente uno después de nadar durante más de ocho horas. Quizás, se me ocurre, para que entendieran habría servido la frase que le dije a mi abuelo en la llegada, cuando lo abracé, después de tocar la placa y de que entre tres o cuatro tipos me sostuvieran, no podía mantenerme en pie, no podía parar de vomitar, estaba extenuado: “Las mil putas que los parió, me duele todo el cuerpo”, le dije. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;Una noche más&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Boca arriba en la cama del hotel, las piernas y los brazos flojos, el aire acondicionado a full. Ya está. Ya pasó, pero son las tres de la mañana y todavía tengo los ojos abiertos. El éxito es efímero: la premiación, las repercusiones en los diarios, el reconocimiento, las felicitaciones, los abrazos; que la gente te quiera sacar fotos no es poca cosa en un país tan futbolero. Pero no hay que flotar. En un abrir y cerrar de ojos, te golpeás contra la pared y así como te fue bien, te puede ir como el culo. Me cuesta dormirme. El cuerpo sigue en el río. Todavía está ahí. Los hombros, la piel, los músculos, las piernas, el cuello, los brazos. Duelen. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  ;font-family:arial, sans-serif;font-size:small;"&gt;* &lt;/span&gt;8 horas 17 minutos nado Damián Blaum el domingo 7 de febrero de 2010. Esa marca, la más rápida en la historia para recorrer los 88 kilómetros del maratón acuático internacional Hernandarias Paraná, le permitió ganar la competencia y llevarse a su casa 3.100 dólares de premio y 15 puntos para el ranking mundial.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;p&gt;Publicada en &lt;i&gt;Brando&lt;/i&gt; de abril.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6483245107839260099?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6483245107839260099/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6483245107839260099&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6483245107839260099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6483245107839260099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/04/8-horas-17-minutos.html' title='8 horas 17 minutos*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S8yRKaJLkZI/AAAAAAAAAdQ/qacJoaSP1Co/s72-c/DB.png' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-6067216950681357932</id><published>2010-04-09T19:56:00.003-03:00</published><updated>2010-04-12T15:39:10.502-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S7-wzV108hI/AAAAAAAAAdI/PoazYWZIqZE/s1600/Bicho.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5458275669479059986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 301px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S7-wzV108hI/AAAAAAAAAdI/PoazYWZIqZE/s400/Bicho.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El increíble &lt;a href="http://www.dosisdiarias.com/"&gt;Alberto Montt&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Gracias, Ali.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-6067216950681357932?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/6067216950681357932/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=6067216950681357932&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6067216950681357932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/6067216950681357932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/04/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S7-wzV108hI/AAAAAAAAAdI/PoazYWZIqZE/s72-c/Bicho.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-4024536245264799613</id><published>2010-04-09T12:43:00.004-03:00</published><updated>2010-04-09T19:58:46.397-03:00</updated><title type='text'>A él, también le pasaba</title><content type='html'>Una mañana, tras una noche de sueños intranquilos, Gregorio Samsa se encontró en su cama...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-4024536245264799613?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/4024536245264799613/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=4024536245264799613&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4024536245264799613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/4024536245264799613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/04/el-tambien-le-pasaba.html' title='A él, también le pasaba'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-9053077895876506413</id><published>2010-03-28T22:13:00.006-03:00</published><updated>2010-03-28T22:27:17.488-03:00</updated><title type='text'>El García Márquez que no escribe cartas de amor*</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S7AAgKQcNEI/AAAAAAAAAcg/Xq3_Xlggkm0/s1600/IMG_2388.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S7AAgKQcNEI/AAAAAAAAAcg/Xq3_Xlggkm0/s320/IMG_2388.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5453859701254796354" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  ;font-family:'Times New Roman';font-size:medium;"&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-size:medium;"&gt;Es de noche en Cartagena y el calor húmedo, pesado, caribeño, se hace visible en las gotas de transpiración. De pie, en la vereda angosta de la calle San Juan de Dios, frente a la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano, fundada por su hermano Gabriel, Jaime García Márquez tiene la camisa empapada. Antes de hablar, le da un sorbo a la botella de agua mineral. Luego, para presentarse, aclara dos cosas. “La primera es que me pongo muy nervioso durante los discursos. La otra, muy importante, es que no tengo ninguna formación literaria: soy el García Márquez que no escribe cartas de amor”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  ;font-family:'Times New Roman';font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  ;font-family:'Times New Roman';font-size:medium;"&gt;A lo largo de sus vidas, Gabriel Eligio García y Luisa Santiago Márquez tuvieron doce hijos. Con los años, el primero, un chico mofletudo de mirada curiosa, escribiría y se haría famoso. Ganaría el premio Nóbel de literatura y se convertiría en un referente mundial. El sexto, Jaime, estudiaría ingeniería civil y se transformaría, casi sin querer, “en el hincha número uno de Gabriel García Márquez”. “El gabitero mayor: un hincha puro que no sabe de literatura; como el hincha de fútbol al que no le importa que se hagan goles con la mano, ése cuyo único objetivo es que gane el equipo”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  ;font-family:'Times New Roman';font-size:medium;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;p&gt;      &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Como buen gabitero y hermano, Jaime conoce detalles y pormenores de la vida de Gabriel. Detalles que relata y repite, con entusiasmo, cada vez que un grupo de periodistas de distintos países llega a Cartagena para participar de los cursos que da la Fundación. “A muchas personas les interesa cómo es que hace su manejo, cómo es su vida cuando está trabajando, qué piensa sobre las mujeres, sobre los hombres, en fin, sobre tantas cosas”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;      &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Jaime dice que su familia está dividida entre los cartageros, que son los inteligentes, y los sucreros, que nacieron en un pueblo lleno de violencia y ríos de barro. “Con el tiempo averigüé que el mito cuenta que el agua de Aracataca (donde nació Gabriel) tiene la propiedad de hacerlo a uno inteligente. Así que fui, a los 40 años, y comencé a bañarme, día tras día, en el río, para ver si se me pegaba algo. Pero no. Con pesar, descubrí que eso sólo sirve cuando uno es chico. De grande, ya no funciona”, dice entre risas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;      &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;La ciudad histórica de Cartagena está delimitada por una muralla del siglo XVIII, hecha con pesados bloques de piedra, prolijos uno sobre otro. Al entrar, aparecen los balcones coloniales reconstruidos a nuevo, las callecitas meandrosas, los carruajes tirados por caballos, el ruido de las herraduras sobre los caminos empedrados. Jaime García Márquez, lo sabe, se ha convertido en una especie de atracción turística del centro. Recorre las calles y, como guía experto, señala una esquina, una plaza, un cartel, mientras los que lo rodean anotan, graban o escuchan embobados. “Allí en esa casa, donde está el farol, en la número 138, se inició el periódico El Universal en agosto o junio de 1940.  Gabito llega a Cartagena ocho años después, a raíz del asesinato del líder José Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948. Le toca venirse de Bogotá durante la revuelta, para poder continuar sus estudios. En ese momento, él estaba haciendo su segundo año de Derecho. Sin embargo, un amigo antropólogo, Manuel Zapata Oliveira, le pregunta porqué no se viene aquí de una vez para trabajar en un periódico recién fundado y con eso hacer unos pesos para su subsistencia. La verdad es que, en ese momento, Gabito no tenía la menor idea de ser periodista. Él llega al periodismo por la iniciativa de su amigo y porque era la única alternativa económica que le quedaba. El 21 de mayo hace su primera nota y comienza diciendo que qué cosa tan rara tiene la música de acordeón que cuando uno la oye, se le arruga el corazón –Jaime acentúa las erres, musicaliza la frase con su acento colombiano--. ¿Y por qué es tan importante esa nota y esa referencia al vallenato? Porque en ese momento, el vallenato era una música de campesinos, de vaqueros, de gente pobre, muy poco conocida. Y Gabito se la apuntó y hoy está considerado como uno de los grandes promotores de la música de acordeón”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;      &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Del mismo modo que lo hace su hermano en las novelas, al hablar, Jaime introduce digresiones que, uno supone, no conducen a ningún lado. Sin embargo, después de varios comentarios, cuando uno ya está dentro de otra historia, una nueva que aparenta ser independiente, él enlaza ésta con la anterior y lo deja a uno maravillado; por la memoria, y la capacidad narrativa. En honor a la verdad hay que aclarar que, de vez en cuando, las largas y armónicas parrafadas terminan sueltas, sin tener que ver con nada. Pero son las menos y, en boca de un García márquez, siguen sonando atractivas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;      &lt;a name="0.1_graphic02"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;img src="http://mail.google.com/mail/?name=d33be9805ff33117.jpg&amp;amp;attid=0.1&amp;amp;disp=vahi&amp;amp;view=att&amp;amp;th=1269fefdd77f76e9" height="1" width="1" alt="Your browser may not support display of this image." /&gt; Así, Jaime interrumpe lo que está diciendo y abre uno de esos grandes paréntesis al comentar que su hermano nació en 1927. “Aunque muchos digan que nació en 1928. ¿Y saben de dónde viene la confusión? Fue algo totalmente accidental y tiene que ver con un texto que él escribió en 1955: ‘Relato de un náufrago’, que sucedió cerca de Cartagena”. Al principio se hablaba de que un temporal había hundido, en el mar Caribe, un barco de la marina de guerra colombiana. Luego, Alejandro Velazco (el único sobreviviente del naufragio) le contó a Gabriel García Márquez la verdad. Cerca de la costa, el buque había dado un bandazo por el viento: la carga mal estibada en cubierta se había soltado, ocho marineros cayeron al mar. &lt;i&gt;La revelación implicaba tres faltas enormes: primero, estaba prohibido transportar carga en un destructor; segundo, fue a causa del sobrepeso que la nave no pudo maniobrar para rescatar a los náufragos, y, tercero, era carga de contrabando: neveras, televisores, lavadoras.&lt;/i&gt; “Gabito convirtió esto en un reportaje por entregas que vendió al&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:QuioscoOne-Roman;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;periódico El Espectador y allí se dio un problema. Ya en las últimas crónicas, Velasco le dijo a Gabito que no podía seguir contando la historia porque las autoridades se lo habían prohibido. Y que lo iba a desmentir. Gabito le replicó que no iba a poder desmentirlo porque él había tomado el trabajo de pedirle que firmara los documentos. En ese momento, mientras estaban viendo cómo seguir, se presentó también un problema político: asumió la dictadura de (Gustavo Rojas) Pinilla, que intentaba censurar el reportaje. Se cree, eso sí, que iban a hacer que Gabito prestara el servicio militar, y él sabía que ahí, seguramente, lo iban a matar. Entonces, desde el diario, le inventaron un viaje a Ginebra, por una cobertura. Y parece que al hacerle el pasaporte le chingaron la fecha y se quedó con un año menos”. Jaime cree que fue accidental. “No tiene sentido que le hayan querido cambiar a propósito”, dice y deja de hablar al oír el bocinazo que le recuerda que no es el García Márquez famoso. Debe correrse antes de que un auto gris le pase por encima.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;      &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Luego del incidente, el recorrido sigue. En base a la inventiva que despliega en su discurso mientras camina, alguien sugiere que, en realidad, los cuentos son de Jaime. Gabriel sólo los escribe. Jaime agradece que piensen eso, pero dice que el punto es que todas, todas las regalías las recibe Gabriel. Risas. “Pero vamos a aclarar una cosa. La familia García Márquez es muy independiente. Ninguno ha vivido de los cojones, y con esto quiero decir las pelotas, de Gabriel. Casi todos hacemos cosas diferentes. Yo era ingeniero civil hasta que él, hace quince años, me metió como vicepresidente de la Fundación”. Digresión. Jaime y Gabriel en Nueva York, van a tener una cena con un amigo de Gabriel al que no ven hace muchos años. A último momento, el invitado se excusa. No puede asistir. Ha recibido un llamado importante. Debe irse para concurrir a Bogotá por una reunión de Junta Directiva. “En ese momento, yo le dije a Gabito: ‘mira que tontería. Ser rico y, de todas maneras, perderse una cena por una junta directiva. Por el único motivo que no me gustaría ser rico es para no pertenecer a una junta directiva’”. Jaime dice que jamás en la vida hubiera pensado que su hermano lo elegiría para el cargo en la Fundación, dice que había otras personas, que todavía es la hora en que no tiene idea del motivo. “Lo cierto fue que me mandó una carta a Santa Marta donde me decía: ‘Joven Jaime, firma este documento y de esta manera serás miembro de una Junta Directiva, aunque te advierto que, de todas formas, seguirás siendo pobre”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;      &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Lejos, muy lejos de la pobreza, Gabriel tiene una casa imponente, dos pisos sobre la calle Playa de Boquetillo, con vista a la muralla y al mar. Sin embargo, el Nóbel de literatura sólo visita la ciudad una vez al año. “Las cosas cambiaron. Antes, los admiradores le decían, respetuosos, ‘Gabo’; le daban la mano, lo saludaban. Ahora no, ahora las mujeres se le tiran encima, como si fuera Shakira”. Risas. Después de cada chiste, el García Márquez cartagenero se queda en silencio, expectante del efecto que, sabe, producen sus palabras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;      &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Jaime define a su hermano como un tipo generoso. “La gente piensa que la familia vive de Gabito. Pero esa misma gente piensa que es mal hermano, porque es una familia pobre y ‘¿cómo es posible que, siendo él rico, los hermanos no lo sean?’. Eso es una cosa privada. Seguro, ustedes pensarán que yo voy a decir siempre cosas buenas de él y la verdad, lo digo sinceramente, no tengo ningún motivo para decir nada malo. Solamente ser su hermano, que para mí es un privilegio, me hace sentir riquísimo. Con una pequeña diferencia: en mi bolsillo, lo único que tengo son las llaves”.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: Georgia, serif; line-height: 20px; "&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;*Publicada en la revista Rumbos.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-9053077895876506413?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/9053077895876506413/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=9053077895876506413&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/9053077895876506413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/9053077895876506413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/03/el-garcia-marquez-que-no-escribe-cartas.html' title='El García Márquez que no escribe cartas de amor*'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S7AAgKQcNEI/AAAAAAAAAcg/Xq3_Xlggkm0/s72-c/IMG_2388.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-9179194100617066904</id><published>2010-03-28T22:00:00.004-03:00</published><updated>2010-03-28T22:02:56.768-03:00</updated><title type='text'>Punto culminante</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;"Leo algunos relatos míos. Su precisión me fastidia; es como si siempre apuntara a dianas pequeñas. Doy en ellas, claro, pero ¿por qué no sacas la escopeta del 12 y buscas presas más grandes? También me irrita la falta de auténtico punto culminante".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Diarios&lt;/i&gt;, John Cheever&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-9179194100617066904?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/9179194100617066904/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=9179194100617066904&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/9179194100617066904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/9179194100617066904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/03/punto-culminante.html' title='Punto culminante'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-7151554238901860448</id><published>2010-03-24T12:37:00.003-03:00</published><updated>2010-03-24T15:02:34.225-03:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_r3XiApUvTOA/S6ox-_dig7I/AAAAAAAAAcI/a-QzlFtlMes/s1600/treinta+mil.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5452225257142387634" style="DISPLAY: block; 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Veo el vómito líquido sobre el tapizado y al taxista que se da vuelta para ver qué pasa. La puta madre que te parió. Quiero explicarle, pero siento otra oleada caliente que viene de adentro y fluye en una sensación agradable. Pero la concha de tu madre, sos una fuente de vómito, hijo de puta.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Llueve fuerte y el tipo frena el taxi y escucho las bocinas de los autos que vienen atrás aunque siento ese pinchazo en la panza y otra vez el tapizado húmedo. Bajate, acá. Bajate acá antes de que te cague a trompadas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pienso en si este tipo nunca vomitó en su vida. Abro la puerta y me bajo. Dice algo que no escucho. No le pagué. Llueve fuerte. Cierra la puerta y arranca. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Me siento mejor.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-8846236313597351366?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/8846236313597351366/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=8846236313597351366&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8846236313597351366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/8846236313597351366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/03/sentirse-mejor.html' title='Sentirse mejor'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-378455641470483707.post-335606250675803610</id><published>2010-03-10T00:05:00.000-03:00</published><updated>2010-03-10T00:06:09.482-03:00</updated><title type='text'>Singularidades</title><content type='html'>“… como si el tiempo se fracturara y corriera en varias direcciones a la vez, un tiempo puro, ni verbal ni compuesto de gestos o acciones, y entonces me vi a mí misma y vi al soldado que se miraba arrobado en el espejo, nuestras dos figuras empotradas en un rombo negro o sumergidas en un lago, y tuve un escalofrío, helas, porque supe que momentáneamente las leyes de la matemática me protegían, porque supe que las tiránicas leyes del cosmos, que se oponen a las leyes de la poesía, me protegerían y el soldado se miraría arrobado en el espejo y yo lo oiría y lo imaginaría, arrobada también, en la singularidad de mi wáter, y que ambas singularidades constituían a partir de ese segundo las dos caras de una moneda atroz como la muerto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Roberto Bolaño que dice Auxilio Lacouture en &lt;em&gt;Amuleto&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/378455641470483707-335606250675803610?l=medespertoungemido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/feeds/335606250675803610/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=378455641470483707&amp;postID=335606250675803610&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/335606250675803610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/378455641470483707/posts/default/335606250675803610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://medespertoungemido.blogspot.com/2010/03/singularidades.html' title='Singularidades'/><author><name>Ø</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990393117136615447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
